Tudanca insta a Ribera a firmar con Vestas solo si el pacto es «unánime»
Los sindicatos advierten del «chantaje» de la multinacional porque «engaña y miente»
Ese ‘principio’ de acuerdo que el Gobierno asegura tener con Vestas –y la Junta desmiente– deberá contar con la aprobación de los trabajadores y sindicatos. «Si no hay un acuerdo unánime de la Junta, Gobierno y sindicatos, no se puede firmar», exigió ayer el secretario general del PSOE Castilla y León, Luis Tudanca, quien mantuvo que la multinacional danesa «no se puede ir de rositas» y tiene que pagar «un alto coste político, social y económico» por la «cruel» decisión de cerrar la planta de Villadangos del Páramo (León).
El líder autonómico socialista mantuvo que esa «unanimidad y lealtad institucional» es «lo mejor» que las Administraciones pueden aportar, y criticó las declaraciones «rimbombantes» de la portavoz de la Junta. «Romper esa unidad y jugar a la deslealtad no ayuda nada», sentenció.
Los sindicatos también abogaron por esa unanimidad entre trabajadores y administraciones. UGT y CCOO –que también negaron que hubiera un acuerdo con la firma danesa–, que insistieron en la importancia de que estén de acuerdo. «No se puede cerrar un acuerdo sin nuestra conformidad», expresó el secretario general autonómico de CCOO, Vicente Andrés, quien fue más allá y pidió al Gobierno que no suscriban un acuerdo que no proporcione garantías del mantenimiento de la actividad en León.
Andrés planteó que Vestas propone «intentar mirar a ver si teniendo las instalaciones bonitas puede traspasar el negocio», es decir, «que les ayudemos también a hacer negocios con la venta de las naves» de Villadangos.
Cualquier acuerdo se basa en la credibilidad del cumplimiento entre ambas partes. Y Vestas tiene una credibilidad que está «varios grados bajo cero» para el vicesecretario general de UGT en Castilla y León, Evelio Angulo, quien instó a «construir» las condiciones «necesarias» para mantener la actividad económica ante la posibilidad de buscar un socio industrial que remplace a la firma danesa. «No hay nadie identificado», sentenció.
Los sindicatos también advirtieron de un posible «chantaje» de Vestas en el que se cerraría la planta leonesa pero se mantendría la actividad en las fábricas de Daimiel (Ciudad Real) y Viveiro (Lugo), porque esta última, por ejemplo, proporcionaba bienes de equipo a Villadangos. «Si León cierra, no creo que la planta de Galicia vaya a trabajar para China», expresó el secretario general de la Federación de Industria de CCOO, Gonzalo Díez.
Ante esta situación, los sindicatos y el Comité de Empresa viajarán hasta Bruselas para «europeizar» este conflicto y buscar una solución. También pedirán que se establezca una regulación europea que impida a las empresas deslocalizarse si su balance de resultados es positivo y obtienen beneficios. A la reunión del próximo miércoles 26 de septiembre, además de varios miembros de UGT yCCOO y del Comité de Empresa, acudirán la delegada del Gobierno, Virginia Barcones, la Consejera de Economía, Pilar del Olmo, el viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina, el coordinador General de IU CyL, José Sarrión y los eurodiputados Iratxe García (PSOE), Agustín Díaz de Mera (PP), Javier Nart y Carolina Punset (Ciudadanos), entre otros responsables políticos que aún no están confirmados.