Un preso agrede con una barra a un funcionario en la cárcel de Burgos
CCOO denuncia una «escalada de agresiones» provocada por la «alarmante» falta de personal
Hace un mes los funcionarios de la cárcel de Burgos se sumaron a los paros convocados a las puertas de centros penitenciarios de toda España para alertar del aumento de la conflictividad en las cárceles y de las agresiones a empleados. Un fenómeno al que el centro de Burgos no es ajeno y que se está agravando por la acuciante falta de personal.
El pasado día 9 un funcionario del centro penitenciario de Burgos fue agredido por un preso con la barra de una mancuerna que cogió previamente del gimnasio. Le golpeó en la cabeza y el funcionario también recibió un fuerte golpe en la mano.
En ese momento, para evitar males mayores, el personal que estaba en el departamento de Celular, un módulo de la prisión en el que están internos que tienen problemas para adaptarse al régimen normal y son potencialmente más conflictivos, activaron el protocolo para que el resto de internos que estaban en la galería desalojaran. Se trata de un departamento de la prisión en el que suele haber una media de 50 internos.
Sin embargo, hubo un grupo de presos que se plantó y empezó a increpar a los funcionarios y se les llegó a amenazar con un pincho carcelario y con lejía, lo que hizo que se produjera una situación que «ha comprometido seriamente la seguridad de este centro penitenciario», según denunciaba ayer Silvia Fernández, secretaria general de CCOO en Instituciones Penitenciarias.
Este sindicato insiste en la «situación alarmante» de falta de personal en el centro penitenciario de Burgos, donde, en la actualidad, el 40% de las plazas de vigilancia interior están vacantes.