Un conductor borracho mata a un matrimonio de peregrinos en bici y huye
Tras herir también al hijo, fue arrestado 17 kilómetros después gracias a dos camioneros / Quintuplicó la tasa de alcohol y carecía de seguro / El Ayuntamiento vasco de la pareja se personará como acusación

José Carlos, Nerea y el hijo de ambos.-E. M.
Tragedia con mayúsculas en la carretera de León, con un matrimonio de ciclistas muertos en atropello y con dos agravantes: el autor de la embestida conducía ebrio, sin seguro y se dio a la fuga. En concreto, S.B., de 42 años, quintuplicaba la tasa de alcoholemia cuando fue cazado a 17 kilómetros del lugar del suceso. De momento, se puede enfrentar a doble homicidio por imprudencia grave y delitos contra la seguridad vial y omisión de socorro.
Las víctimas son un matrimonio de Villabona (Guipúzcoa)que circulaban por el arcén de la N-601 a a la altura de la localidad de Matallana de Valmadrigal, realizando el Camino de Santiago junto a su hijo de 12 años, que resultó herido, según informaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en León en una nota que llegó a las 21.30 horas.
La fortuna quiso que este niño viajara delante de sus padres o más resguardado, lo que provocó que el atropello le afectara solo con heridas leves, aunque con el shock por la muerte de sus familiares. El accidente se registró a las 11.23 horas, en el punto kilométrico 293 de la N-601. Esta zona es una recta con una visibilidad de hasta 5 kilómetros y el día era soleado, circunstancias que inducen a pensar un gran estado de ebriedad del autor, ya que además la carretera y el arcén tienen una gran anchura.
En este tramo, por el arcén y en dirección a Mansilla, circulaban los padres y su hijo, cuando el conductor de un Audi A6 negro les embistió y además a una gran velocidad, ya que los cuerpos de los progenitores salieron despedidos a veinte metros. El varón, José Carlos Carrasco, tenía 44 años y la mujer, Nerea Aguirre Barahona, 42, según informaron fuentes del caso.
Otros datos que avalan una velocidad excesiva que las bicicletas de carrera quedaron con el cuadro partido por la mitad tras el atropello. También el testimonio de un empleado de una gasolinera cercana que vio pasar el Audi a gran velocidad. Los dos cónyuges fallecieron poco después de ser arrollados.
Una llamada de un testigo de alertó a la sala del 112 e indicó que el turismo había atropellado a tres ciclistas y había abandonado el lugar, a pesar de que dos de los ciclistas se encontraban heridos de gravedad.
Hasta el lugar del suceso se desplazaron, la Guardia Civil de Tráfico, un helicóptero medicalizado, una ambulancia de soporte vital básico del Sacyl, una unidad medicalizada de Emergencias de Sacyl y el médico de atención primaria del centro de salud del municipio, que confirmó a su llegada el fallecimiento de dos ciclistas y ordenó el traslado del menor herido al Complejo Asistencial de León.
Por su parte, la Guardia Civil consiguió localizar al conductor del vehículo cerca de Mansilla de las Mulas, a unos 17 kilómetros del lugar del suceso, donde se le realizó una prueba de alcoholemia en la que dio positivo con una tasa de 1,16 mgs/litro en aire espirado.
Su caza fue posible gracias a La colaboración ciudadana, según informó Diario de León. Dos camioneros, facilitaron a la Guardia Civil el modelo del coche, un Audi de color negro, y la matrícula del coche, datos que fueron determinantes para la detención del conductor.
A los transportistas les llamó la atención al ver un vehículo con un impacto en el lateral derecho frontal del Audi A6 negro. El conductor, cuando fue interceptado por la Guardia Civil, además iba sin seguro del coche. Acto seguido fue detenido y pasará a disposición judicial previsiblemente hoy tras pasar la noche en la Comandancia de León.
El alcalde de Santa Cristina de Valmadrigal, municipio al que pertenece Matallana, Ceferino Revilla, explicó que las víctimas eran una familia de Guipúzcoa que se encontraban realizando en bicicleta en Camino de Santiago y que esta misma mañana había coincidido con ellos en el bar de la localidad.
E mpleado de renault
Según los datos aportados por el alcalde, el detenido, que conducía un vehículo de la marca Audi, residía en León capital y en el momento del suceso se dirigía a Valladolid, ya que se trata de un empleado de la planta de Renault. A su juicio, el accidente no puede atribuirse a un «despiste», sino a una «falta gravísima». Pese a todo, reconoció que a veces ocurren accidentes –eso sí, no tan graves– en esta carretera.
De hecho la alteración de las facultades del conductor del Audi, era tal que pensaba que estaba dirigiéndose a Valladolid para trabajar en la fábrica automovilística y por no acertar, no erró incluso en la dirección, ya que iba en sentido León.
Los fallecidos eran grandes aficionados al ciclismo. De hecho, José Carlos Carrasco era miembro de del grupo cicloturista ‘Leuneta’. Nerea, era empresaria y poseía un negocio de limpieza en Villabona.
El Ayuntamiento de este municipio colgó ayer en su página web un comunicado con un lazo negro en el que anunciaba su «determinación» de personarse como acusación popular en «el juicio que se vaya a celebrar» por la muerte del matrimonio, vecino de esta localidad guipuzcoana. La Junta de Portavoces aprobó ayer por la tarde una declaración institucional, con carácter extraordinario, en la que expresó su «profundo dolor y su solidaridad» con los familiares y amigos de los fallecidos y de su hijo, de 12 años, herido también en este siniestro. «En estos difíciles momentos» todas las palabras de apoyo a las víctimas son pocas», concluye.
«Es hora de que suban las penas por alcohol y drogas»
«Otra vez volvió a suceder, más víctimas ciclistas por imprudencia, drogas y alcohol de conductores irresponsables. El Gobierno continúa sin sacar un Código Penal que ampare al ciclista. ¿Cuántos más van a tener que perder la vida?». La Asociación de Amigos Jesús Negro de Paz, creada tras la muerte del citado ciclista vallisoletano de 35 años por atropello de un camión en febrero de 2016 en Valladolid, lanzó ayer un mensaje de responsabilidad a los partidos políticos para que, una vez, «incrementen las en atropellos de conductores tras ingerir alcohol y drogas».
El hermano del fallecido, Goyo Negro, aseguróayer que ya «no hay excusas» para que los grupos parlamentarios del Congreso consensúen un endurecimiento de las penas. En la actualidad el artículo 142 del Código Penal fija una pena de 2 a 4 años de cárcel por homicidio por imprudencia grave. El PPy Ciudadanos plantean que, con la concurrencia de alcohol o drogas, la condena aumente hasta los 9 años. El PSOEpropone que se incremente hasta los 6 años y Podemos aboga por mantener la actual condena.
La asociación entregó en marzo de 2017 en el Congreso un total de 200.000 firmas en apoyo de aumento de penas. «Se hicieron fotos con nosotros, nos dijeron que no n os preocupáramos y todavía seguimos esperando», recordó Goyo Negro. Según expuso, el nuevo cambio en el Código Penal iba a salir en febrero de este año. «Ahora es un borrador y lo están negociando. Nos dicen que saldrá después del verano. Yva a salir muy descafeinado a pesar del goteo incesante de », se quejó.
Según manifestó, otra introducción en el código penal es sobre la omisión de socorro (artículo 195). «La quieren despenalizar y que pase a ser competencia de la jurisdicción civil. Supone más indemnizaciones a las víctimas y faltas administrativas para los autores», aseguró.