Sacyl implanta un sistema para medir el coste por ingreso de cada paciente
El nuevo indicador permitirá evalúar con más precisión la gestión de recursos y personalizar la atención / De media, la noche en el hospital de Salamanca cuesta 740 euros, frente a los 424 del Bierzo
-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
La ocupación de la cama, el suministro de medicamentos, la atención de los profesionales, las pruebas diagnósticas, el uso del quirófano, la comida, la limpieza de las instalaciones, ... todos los servicios de los que ‘disfruta’ un paciente durante su ingreso se computan en el llamado ‘coste por estancia media’, un concepto de contabilidad que Sacyl utiliza para calibrar la eficiencia asistencial. Es decir, pone precio al gasto que se genera por cada noche de hospitalización. En este momento, el nivel de detalle alcanza el coste por cada patología en los catorce centros públicos. Pero la Consejería de Sanidad está trabajando en un nuevo indicador:el coste de un proceso hospitalario para cada paciente concreto.
El objetivo no es informar al ciudadano de ese valor económico –como hace unos años se planteó con la llamada ‘factura en la sombra’– sino disponer de una herramienta de gestión que permita afinar más a la hora de medir la eficiencia asistencial, imputando a cada expediente todos los costes directos, de personal y funcionamiento.
«Llevamos unos meses trabajando el ello y los primeros datos estarán disponibles dentro de un año y pico», explica José Ángel Amo, secretario de la Consejería de Sanidad y director económico, presupuestario y financiero de Sacyl.
Castilla y León será pionera al contar con un indicador tan detallado en su contabilidad, una «herramienta de gran utilidad en la gestión» para identificar la estratificación de los pacientes. Va a permitir «personalizar la atención y las estrategias a la hora de tomar decisiones». Además, la combinación de variables facilitará el análisis de las necesidades reales de recursos sanitarios en una Comunidad donde el envejecimiento y la dispersión encarecen la prestación del servicio. Por ejemplo, se podrán extraer estadísticas por tramos de edad (ya que cada paciente estará identificado) e, incluso, hacer cálculos de gasto sobre las previsiones demográficas de la población.
Lo que de momento sabemos es que, en el conjunto de Castilla y León, cada estancia (es decir, cada jornada de ingreso)supone 582 euros al sistema público. Ese es el promedio, aunque las variaciones son notables en función del hospital. «Depende de la complejidad de la casuística», resume Amo al precisar que el indicador «está ligado al coste de los recursos» empleados en cada caso, de modo que sube allí donde se aplican técnicas, cirugías o pruebas diagnósticas más caras. Los consumos estructurales, como la dieta o la logística –apostilla– son variables que «no presentan diferencias significativas».
«Para medir la complejidad se utiliza el denominado peso medio , que es un indicador de gestión que refleja la complejidad media medida a través del consumo de recursos de los pacientes atendidos en un hospital. Adicionalmente, afectan a dicho coste medio el número de casos y las posibles economías de escala, las estancias medias y los costes de estructura de cada uno de los centros», explica el responsable de las cuentas sanitarias.
En consecuencia, son los grandes hospitales –prestadores de intervenciones y tratamientos de mayor complejidad– los que registran costes medios más elevados. El primero, el de Salamanca, donde la noche sale, de media, a 740 euros. El complejo charro lleva cuatro años repitiendo como el más caro de Castilla y León.
Su cartera de servicios es «la más amplia» del sistema autonómico e incluye intervenciones especializadas, como cirugías cardíacas o tratamientos oncológicos que conllevan una elevada inversión quirúrgica y en la compra de medicamentos. Por ejemplo, es referencia para toda la Comunidad para trasplantes de médula ósea.
La complejidad media de los casos atendidos en Salamanca es «un 55% mayor en términos de consumo de recursos que la de los hospitales del grupo 3», es decir, los de ámbito comarcal, matiza Amo.
El segundo puesto lo ocupa el hospital de Burgos, con 694 euros de coste medio en 2016, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad en una respuesta parlamentaria formulada por Podemos. A continuación se sitúan los dos hospitales vallisoletanos, centros de referencia en varias especialidades. En el Clínico, la noche cuesta de media 673 euros. Y en el Río Hortega, 612 euros.
Entre los hospitales ‘de primer nivel’, el que cuenta con el coste más económico es el complejo leonés, con 543 euros, una cuantía inferior a la registrada por hospitales de segundo nivel, como el de Segovia, o tercero, como el de Medina del Campo.
POR PROCESOS
A la vista de las singularidades de cada hospital, Amo advierte de que no se puede comparar el coste general entre unos y otros centros. Lo que sí cabe analizar es el gasto que genera un mismo proceso en dos centros distintos, los llamados GDR o grupos relacionados con el diagnóstico, que clasifican procesos homogéneos.
En el conjunto de Castilla y León, el proceso de hospitalización más costoso es el trasplante cardiaco (144.361 euros en total por paciente, sumando todos los días de permanencia en el centro), por la complejidad y especialización profesional de una intervención que sólo se realiza en elClínico de Valladolid. En todo el país, el precio medio del mismo proceso es la mitad (72.368 euros, según los datos del Ministerio de Sanidad), lo que podría explicarse por variables como la frecuencia y las economías de escala.
El segundo proceso más gravoso es el ingreso con quemaduras extensas con injerto de piel (134.026 euros en la Comunidad), en este caso por la larga estancia hospitalaria de un proceso que puede conllevar una convalecencia de varios meses.
A continuación encontramos las intervenciones quirúrgicas en un neonato, que superan los 124.000 euros. De nuevo, nos encontramos con patologías que sólo se atienden en algunos centros de Castilla y León, referencia para otras provincias. En este caso, son los complejos de Salamanca, Burgos y el Clínico de Valladolid los que disponen de cirugía pedriátrica.
En el otro extremo de la tabla de costes medios, cuyos últimos datos, relativos a 2015, se pueden consultar en la web de Sacyl, figuran diagnósticos como un esquince, la esterilización de un varón o la liberación del túnel carpiano, por debajo de los 1.400 euros. Los más económicos, el ingreso de un bebé nacido fuera del hospital y el falso trabajo de parto, con unos 1.000 euros en cada caso.