PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO / FOMENTO
La Valladolid-León, de nuevo olvidada
La A–60 recibirá 8,38ME en 2018 / Las cuentas del Estado impulsan la Benavente–Zamora, que estará terminada en 2020 / Adif invertirá 366 millones de euros en la Alta Velocidad
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La Autovía que pretende conectar Valladolid y León, la A–60, parece ser la eterna olvidada por los Presupuestos Generales del Estado, cuyo proyecto de Ley fue ayer presentado en el Congreso por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. El titular aún no tiene garantizada la aprobación de los presupuestos, cuya clave está en el PNV, formación que se ha negado a votar de forma favorable el Proyecto de Ley hasta que se derogue el 155.
Después de que en 2017 la dotación del tramo entre Santas Martas y León se redujera a la mitad hasta poco más de tres millones de euros, este año el Ministerio de Fomento invertirá 4,8 millones de euros, cifra que no alcanza ni siquiera la mitad de los diez millones previstos para este año en los anteriores presupuestos.
Esta es la mayor cuantía que la cartera de Íñigo de la Serna destinará a la A–60, a cuyo tramo hay que sumar los tramos de Santas Martas–Valverde Enrique–Mayorga (1,5 millones), Villanubla–La Mudarra (0,24), La Mudarra–Medina de Rioseco (0,21) Medina de Rioseco–Ceinos de Campos–Mayorga (1,63 millones de euros).
En concreto, el tramo de la A–60 entre Santas Martas y León comenzó sus obras en 2006, y un año más tarde, el Gobierno calculó un coste total de 147,52 millones de euros para una obra que debía terminar en 2011. Siete años después de ese plazo límite, ese mismo tramo no solo sigue en construcción, sino que, además, la obra terminará en 2019 con un coste total que ha aumentado hasta los 167,47 millones de euros.
Por otro lado, el Corredor del Duero, la A–11, se lleva la mayor parte de los 303,7 que destinará en 2018 Fomento a la Dirección General de Carreteras en Castilla y León. Estos 48,29 millones suponen un 45% más que la partida del año pasado de 33,27 millones
La autovía que atraviesa de este a oeste el centro de la comunidad estará completamente terminada en 2022, según las previsiones. Los últimos tramos en terminarse son los de Los Rábanos–La Mallona (Soria) y de Quintanilla de Arriba–Olivares de Duero.
El tramo entre Benavente y Zamora de la A–66, cuya finalización de la obra está prevista para 2022, mantendrá en los próximos ejercicios una inversión ascendente después de que en 2017 recibiera 9,7 millones de euros. El Ministerio de Fomento destinará a los 49 kilómetros de la obra 26,8 millones de euros y desde entonces la cuantía solo crecerá, según las previsiones de la cartera de Montoro.
La otra autovía que recibirá un impulso financiero será la A–73, que conecta Burgos con la palentina Aguilar de Campoo. De hecho, duplicará su inversión hasta los 24,07 millones de euros respecto al año pasado, cuando la partida fue de 12 millones.
eA–62: Burgos–Portugal. Los 7,39 millones destinados a la A–62, cuya conclusión se prevé para 2022, están centrados, en su mayoría, en el tramo de siete kilómetros entre Fuentes de Oñoro y la frontera portuguesa (5,78 millones).
Por detrás se encuentran la A–12 Burgos–Logroño (3,87 millones de euros), la A–15 Medinaceli–Soria–Tudela (1,38 millones) y la A–76 Ponferrada–Ourense (1,14 millones). Además, la Circunvalación de Segovia SG–20 se terminará en 2019 y este año recibirá una inyección de 8,66 millones de euros, casi el doble que el ejercicio anterior.
e366,04 millones para la Alta Velocidad. La entidad pública empresarial Administrador de Infraestructuras Ferroviaria (Adif) contará con un presupuesto de 366 millones de euros en Castilla y León, un 12% de la partida estatal. El Ministerio de Fomento dotará a la Alta Velocidad con 3.009 millones para el conjunto del estado, un tercio de la partida total de la cartera de Íñigo de la Serna.
eAVE a Galicia. La conexión de alta velocidad entre Valladolid y Zamora con Galicia recibe la mayor inyección de Adif, 204,5 millones de euros, un 129% más que en 2017, cuando se destinaron 89 millones. El funcionamiento de la línea Olmedo–Lubián–Ourense se atrasará un año y la obra terminará en 2025, según lo previsto en los Presupuestos. La mayoría de esta partida se destinará en Zamora, 184 millones de euros, y en Valladolid se invertirán los 20 millones restantes.
eConexión con Asturias. La obra de la línea de alta velocidad Venta de Baños–Palencia–León–Asturias se adelantará dos años y la construcción terminará en 2023, de acuerdo con la cartera de Montoro. Esta Alta Velocidad recibirá 54 millones de euros, un 65% más que en 2017, cuando destinó 32,5 millones a esta línea en concreto. Esta conexión pasará por León (que recibirá 39 millones) y Palencia (14,9 millones).
eValladolid–Vitoria. La Línea de Alta Velocidad que unirá Valladolid, Burgos y Vitoria llegará finalmente a la capital burgalesa este año y estará completada en 2025, según lo calculado por Montoro.
Adif destinará 37,6 millones a este AVE, un 44% menos que el año pasado, cuando esta partida estuvo dotada con 67 millones. El Administrador de Infraestructuras Ferroviaria invertirá en esta obra 17,9 millones de euros a la parte burgalesa, 15,5 millones al tramo palentino y al vallisoletano casi 4,7 millones.
La línea de Alta Velocidad de Asturias (variante Pajares), con 40,6 millones, se adelanta un año también y las obras terminarán en 2020. La línea Palencia–Aguilar de Campoo terminará en 2023 y este año recibirá 15 millones de euros. Ávila y Salamanca son las únicas dos provincias sin dotación económica en Alta Velocidad por la ausencia de infraestructura.