El embajador luso sostiene que “no hay motivo” para que CyL sea “tan solo” el sexto mercado para Portugal
La Fundación Luso-Española une a empresarios de los dos territorios para articular mejor políticas conjuntas que incremente la competitividad internacional

El embajador de Portugal en España, Francisco Ribeiro de Menezes (I), preside la primera reunión del Consejo Empresarial Ibérico-Capítulo de Castilla y León. Junto a él, el presidente de la Fundación Luso-Española, José Antonio Silva (D), y el presidente-ICAL
El embajador de Portugal en España, Francisco Ribeiro de Menezes, sostuvo hoy que “no hay motivo estructural” para que Castilla y León, “con su dimensión”, sea “tan solo” el sexto mercado en el conjunto de las comunidades españolas para las exportaciones lusas. “En una relación con una dinámica extraordinaria de crecimiento podemos tener tasas más significativas que hasta ahora”, concretó el diplomático, quien hoy presidió la primera reunión del Consejo Empresarial Ibérico-Capítulo de Castilla y León, organizado por Cecale y la Fundación Luso-Española, que reunió a 27 empresarios de los dos territorios para articular mejor políticas conjuntas que incremente la competitividad internacional.
“Es una ocasión importante”, reiteró Ribeiro de Menezes, en un encuentro celebrado en la sede del Consejo Económico y Social (CES). En este sentido, consideró que tiene lugar en el marco de una “muy buena” relación bilateral entre Portugal y España y abogó por provechar todas las formas de “desarrollar el potencial de ambos”. “Y esto se hace poniendo en contacto directo a empresarios de los lados de la frontera”, espetó el embajador, quien descartó que La Raya separe, sino que “une y acerca”.
Animó a los dos territorios a conocerse más, “unidos por la Historia, por el Duero y el Tempranillo, con una amistad muy grande, pero sobre todo, con una convergencia de intereses, un potencial y posibilidad de articular mejor y promocionar el conocimiento mutuo de empresas, no sólo para proyectos en España y Portugal, sino en terceros mercados”.
También se refirió a una “cercanía lingüística y cultural” que instó a explorar y aprovechar y “enterarse mejor de los distintos sectores y empresas para hacer cosas en conjunto en beneficio de los dos territorios”.
Números “alarmantes”
En la misma línea se posicionó el presidente de la Fundación Luso-Española, José Antonio Silva, quien calificó los números de intercambio empresarial “alarmantes”. En este sentido, la cifra de empresas portuguesas en Castilla y León es “insignificante, casi cero”, y eso se pretende “impulsar”. A nivel de negocio, dijo, Castilla y León y Portugal están “poco conectados”, pues sólo representan, en ambos casos, entre el cinco y seis por ciento de las exportaciones e importaciones. “Eso tiene que cambiar”, urgió Silva, quien coincidió con el embajador en que “no existe ninguna justificación para estos números entre dos territorios tan cercanos, más si cabe con la estructura empresarial pujante de Castilla y León”.
Por ello, deslizó, estos encuentros sirven para expresar las “preocupaciones y pretensiones” de los empresarios y dar “a esta buena relación un rumbo para la competitividad internacional”. “Se puede ir más lejos si pensamos que tantos empresarios juntos pueden trabajar en sectores como innovación, digitalización de los mercados y otros grandes retos que afrontan los empresarios de hoy”, expresó Silva, quien habló de sectores como la logística, la formación, la interconexión entre universidades y la relación universidad-empresa. También de la unión entre puertos portugueses con la Comunidad. “Hay un conjunto grande de actividades para promocionar. Pero hay que ver las prioridades de los empresarios para empezar a trabajar”, insistió.
Por último, el presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Santiago Aparicio, consideró “trascendente” el hecho de acercar a los empresarios de los dos territorios. A su juicio, “es algo que se está perdiendo” y eso repercute en “menos competitividad y desaprovechar grandes oportunidades de negocio en otros puntos del mundo”. También, dijo, “se escapan muchas inversiones conjuntas”.
Al respecto, reiteró que esa conexión “se debe conseguir con trabajos y proyectos unidos, potenciando la internacionalización de las empresas y aprovechando las sinergias”. “Hay sectores estratégicos en los dos países que nos pueden abrir muchas puertas a la hora de empezar a trabajar. Uno de ellos es el logístico”, apuntó Aparicio, quien opinó que “hay que aprovechar las infraestructuras entre Portugal y España, porque son una puerta hacia Europa”. Por ello, apostó por “trabajar todos los días para que esta realidad sea un objetivo concreto, claro y definido que se conquiste y se puedan colocar a las empresas en lo más alto”, concluyó.