La Junta ve «adecuada» su actuación e «inadmisible» lo ocurrido en al AP-6
Quiñones culpa a Abertis y echa en falta «una mayor intervención» del Gobierno ante la concesionaria
La UME trabajando en la liberación de los vehículos en la AP-6 el fin de semana pasado.-ICAL
El colapso de la autopista A-6 gestionada por Abertis es un hecho «inadmisible», responsabilidad de esta concesionaria pero también de la Administración central que debía haber tenido «una intervención mayor» sobre esta empresa para asegurar desde lo público la máxima diligencia en la actuación de la compañía privada. Así lo manifestó ayer el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien defendió como «correcta» y «adecuada» la respuesta de la Administración autonómica en Protección Civil, 112 y carreteras autonómicas.
Quiñones compareció tras el primer Consejo de Gobierno del año para informar del «episodio de nevadas» y de las incidencias de la competencia de su departamento. Presentó un informe de actuaciones con numerosas incidencias ante lo que fue una de las mayores nevadas del último siglo, pero en todo momento advirtió de que «la responsabilidad de la vialidad de las carreteras del Estado corresponde al Estado».
El consejero precisó que entre el 5 de enero y ayer han venido hablando y coordinándose con la Delegación del Gobierno y los diferentes organismos de la Administración central.
Contundente en el diagnóstico de la gravedad de lo ocurrido y suave en el lenguaje al referirse a las responsabilidades del Gobierno o de la Dirección General de Tráfico, Quiñones subrayó que la falta de «coordinación» ante el colapso de la AP-6, donde quedaron atrapados miles de conductores, es manifiesta. «La cuestión es por qué se llegó a ese embalsamiento y no se actúo antes», llegó a decir, para sugerir que la autopista tuvo que cortarse antes. «El suceso fue inadmisible para los conductores que quedaron enclavados en la AP-6», agregó, para advertir que corresponde a esta empresa tener los medios materiales y humanos para evitar colapsos.
El consejero avisó que la Junta no va a ser «neutra» ante las reuniones que se están manteniendo para analizar el caos del pasado fin de semana. «Estaremos pendientes, vigilantes y exigentes» ante las medidas que adopte el Gobierno, porque «no se puede estar satisfecho cuando los ciudadanos han sufrido unos perjuicios y ellos demandan una mejor prestación de servicios públicos».
Al consejero no le cabe ninguna duda de que el Gobierno «adoptará las medidas necesarias para que un suceso como este no se vuelva a repetir». Pero no pasó ni un milímetro de ahí y ni siquiera precisó cuáles deberían ser las medidas y mucho menos si tiene que haber dimisiones. «No le corresponde a la Junta de Castilla y León hacer determinación de responsabilidades en cuestiones que son ajenas a su competencia», dijo.
Cuestión distinta es la actuación de las instituciones que dependen de su departamento. A Quiñones no le consta ninguna queja sobre su gestión, pese al «excepcional» episodio de nevadas, «tanto en fechas como en horas», que se vivió con especial incidencia durante los días 6 y 7.
El consejero de Fomento apeló a que siguen analizando lo ocurrido, incluso en el ámbito de su competencia, para evitar reconocer posibles colapsos en el teléfono 112, que registró con 800 llamadas en una hora el récord histórico desde su creación en 2002. Al respecto, dijo que el tiempo medio de espera fue entre 80 y 90 segundos.
Sobre la solicitud de comparencia en las Cortes por parte de los grupos de la oposición para dar explicaciones de su actuación en la gran nevada, Quiñones se mostró dispuesto a hacerlo, si bien aseguró que desde el día 5 de enero, cuando la Agencia de Protección Civil que depende de su departamento hizo pública la alerta por nevadas mantuvieron una información constante por todas las vías: web, redes sociales y medios de comunicación.
«Desde el día 5 de enero, fecha de inicio del episodio de meteorología adversa por nevadas hasta las 8.30 horas de del 11 de enero, se han registrado múltiples incidencias». Quiñones presentó al Consejo de Gobierno un informe en el que reveló que entre el sábado y el domingo la carga de trabajo del 112 «fue cuatro veces superior a la ordinaria». Los 1.350 incidentes registrados responden a 35 tipos diferentes: accidentes. atascos, averías, consultas sobre el estado de las carreteras, consultas médicas, cortes de suministro de electricidad, daños, demandas de recursos sanitarios, rescate de personas, vehículos atrapados por la nieve, obstáculos en la calzada, peligro de caída de objetos, servicios sociales... y sobre todo cientos de solicitudes de quitanieves en carretera y poblaciones.
La provincia de Segovia lidera el volumen de incidentes (584), seguida de Ávila (502), Salamanca (105), Soria (62), Burgos (42), Valladolid (30), Zamora (11), León (10) y Palencia (4).
Ninguna queja vecinal por el servicio, según el consejero. Suárez-Quiñones defendió aseguró que en todo momento prestaron servicios a las personas que lo necesitaron e incluso no fue necesario utilizar como albergue el centro de formación del Ecyl en San Rafael (Segovia).