León, Salamanca y Segovia perderán un procurador por la caída de población
En las próximas autonómicas se elegirán 81 diputados, el menor número de la historia / Con los datos de las anteriores, el PSOE perdería el escaño leonés y el PP, los de Salamanca y Segovia

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Además de comprometer las esperanzas de esta tierra, la sangría poblacional tiene una consecuencia directa en la elección de representantes públicos. Según los últimos datos del padrón, aprobados el pasado viernes en Consejo de Ministros y referentes a enero de 2017, Castilla y León perderá tres procuradores en los próximos comicios autonómicos por la merma demográfica. En concreto, se elegirá un diputado menos que ahora en León, Salamanca y Segovia.
De mantenerse las cifras en los actuales niveles –algo probable, dada la pérdida sistemática de población cada ejercicio–, las Cortes quedarán integradas, como máximo, por 81 procuradores tras las próximas elecciones autonómicas, previstas para la primavera de 2019. Para que este cálculo sea definitivo habrá que esperar a finales del próximo año, cuando se hacen oficiales los datos del padrón a fecha 1 de enero de 2018 y que son los que sirven para calcular el número de escaños asignados a cada provincia. Las cifras definitivas quedarán reflejadas en el real decreto de la próxima convocatoria electoral, explica Juan María Bilbao, vocal de la Junta Electoral de Castilla y León.
Los datos anteriores (a 1 de enero de 2015) ya anunciaban la supresión de un procurador en Salamanca y otro en Segovia. Así, la provincia salmantina pasará a elegir diez diputados autonómicos en lugar de los once que se sientan en el hemiciclo. Y en Segovia serán seis, en vez de siete, los procuradores elegibles por esta circunscripción. Y, ahora, el padrón oficializado la semana pasada revela que también León restará un miembro, pasando de catorce a trece representantes.
Aunque las nueve provincias han perdido población en los últimos tres años, estas tres se situarían por debajo del listón que, en cada caso, garantiza el mantenimiento de su representatividad.
La cifra de procuradores es variable en función de la población. Y para calcular el número de diputados elegibles por cada provincia hay que recurrir al artículo 21.2 del Estatuto de Autonomía. El texto asigna «un número mínimo de tres procuradores» por cada una de las nueve provincias. Y añade «uno más por cada 45.000 habitantes o fracción superior a 22.500».
Aplicando esta regla, para conservar sus catorce representantes León necesita un mínimo de 472.500 habitantes y para ello sería necesario sumar 4.184 vecinos en la próxima estadística.
En Salamanca, el listón para mantener los once procuradores se sitúa en 337.500 personas, 3.897 más de los contabilizados en el último padrón.
Y para que Segovia siga contando con sus siete diputados se requieren 157.500 empadronados, 3.316 más que su actual población.
Partidos beneficiados
Si finalmente se suprimen estos tres escaños, ¿que partidos saldrán beneficiados? Sobre el papel, un menor número de plazas en liza suele beneficiar a las fuerzas mayoritarias, dado que «cuanto menor es el número de escaños a repartir, más difícil tienen los partidos minoritarios alcanzar una representación», explica el también decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, Juan María Bilbao, catedrático de Constitucional. «Se reduce la proporcionalidad del sistema», apostilla, no tanto por la aplicación de la ley D’Hondt como por tratarse de nueve circunscripciones pequeñas. «La clave es el tamaño de la circunscripción; si Castilla y León fuera una circunscripción única sería más proporcional», asevera.
A la espera de conocer cómo evoluciona la intención de voto en este año y medio, tomando como base los resultados de las elecciones autonómicas de 2015, el PSOE perdería el escaño de León (obtuvo el decimocuarto en disputa en esta provincia) y el PP se quedaría sin los últimos obtenidos en Salamanca y Segovia.
De consolidarse estas cifras, las Cortes de Castilla y León estarán ‘menos pobladas’ que nunca antes en su historia. En la mayoría de las legislaturas han sido 84 los procuradores, como ahora, con excepción de la quinta y la séptima (cuando fueron 83 los ocupantes del hemiciclo) así como de la sexta (cuando fueron 82).
Esos futuribles 81 procuradores conformarán la tercera legislatura con un número impar de diputados autonómicos, una circunstancia que evitará posibles empates tanto en la formación de gobierno como en las propias votaciones parlamentarias, ya que ahora quedan rechazadas las propuestas en caso de equilibrio de fuerzas (según el reglamento, es necesaria una mayoría simple para que prosperen).