El TSJ catalán rechaza devolver los papeles del Archivo de Salamanca
Salvar el Archivo destaca que el tribunal les da la razón pero que deben reclamar al Gobierno

Policarpo Sánchez, el día que entregó las firmas para exigir la devolución ante la Generalitat en Madrid.-ÁNGEL NAVARRETE
«Tranquilidad» y «esperar a que haya una sentencia» como en el caso de las obras de arte del municipio aragonés de Sijena. Esto es lo que había pedido el alcalde de Salamanca y presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ante la exigencia de que Cataluña devuelva al Archivo de Salamanca aquellos papeles que no son de Cataluña.
Pues bien, ya está aquí la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y en ella se rechaza el reingreso de esa documentación al centro de la Memoria Histórica de la capital charra.
El TSJ catalán desestima así el recurso planteado por la asociación Salvar el Archivo de Salamanca para que la Generalitat devuelva los documentos que se le enviaron «indebidamente» del Archivo de la Guerra Civil, argumentando que no es el Ejecutivo catalán quien tiene la competencia para hacerlo.
Es decir, no niega que deba llevarse a cabo la devolución de esos papeles, lo que remarca es que a quien tiene que dirigirse esa reclamación es al Gobierno central, «porque fue él quien a través de diversas órdenes ministeriales ordenó la indebida salida de esos documentos», aclara el presidente de la asociación Salvar el Archivo, Policarpo Sánchez, en declaraciones a este periódico.
«No nos desmienten, –continúa Policarpo Sánchez–, no nos quitan la razón en ningún momento en lo que decimos, que fueron documentos ilegalmente enviados, sino que lo que nos dicen es que no es a ellos, a la Generalitat, a quien debemos exigirles su devolución porque no fueron ellos quienes ordenaron su salida».
En la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC, según detalla el presidente de Salvar el Archivo, se indica que no ha lugar puesto que la petición de devolución de los documentos correctamente enviados, pero sin ciudadanos u organizaciones catalanas a quien entregárselos, ha de ser dirigida por la institución pública competente, en este caso el Gobierno de España.
Lo que el auto indica, explica Sánchez, es que la devolución de la documentación no perteneciente a familias ni instituciones catalanas no corresponde hacerla a la Generalitat de Cataluña, sino a la institución que ordenó el traslado de los documentos en el año 2006, el Ministerio de Cultura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
«La lucha continúa y los papeles están más cerca de Salamanca porque la decisión de su regreso, según el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, la tiene que tomar el Gobierno de España y no la Generalitat, pese a que no entra a definir si hay que devolverlos o no», asegura Policarpo Sánchez justo antes de explicar sus siguientes pasos: «Ahora, se lo pediré al Gobierno, algo que ya está en marcha con la carta enviada la pasada semana a Soraya Sáenz de Santamaría».
Reconoce, no obstante, que tras la publicación de esta sentencia ya no hay fecha límite con las elecciones catalanas y que puede ser «ahora, en cuatro días o cuatro años», pero conmina al Gobierno a hacerlo «cuanto antes porque se lo ha pedido el Senado y las Cortes de Castilla y León», incide.
El presidente de la asociación Salvar el Archivo de Salamanca es optimista en que el Ejecutivo de Mariano Rajoy actúe y devuelva los papeles, «porque es a ellos a quien les compete y porque son ellos quienes tienen ahora todas las competencias en Cataluña tras la aplicación del 155».
Eso sí, deja claro que en caso de no fructificar esta vía iniciará «un procedimiento administrativo contra el Ministerio de Cultura, «en el que solicitaré formalmente la devolución de los documentos, unos 400.000», remarca.
El presidente de Salvar el Archivo de Salamanca se guarda una tercera vía, la judicial: «Si el Ejecutivo no atendiese la vía administrativa tendría que llevarlo ante los tribunales, pero espero no tener que llegar a eso cuando el propio Gobierno ha pedido a la Generalitat que devuelvan los papeles».