Sáez ofrece a los trabajadores del transporte sanitario “el mismo incremento que a los empleados públicos”
Martín Juárez considera que la Junta “se está lavando las manos” ante el “incumplimiento de los pliegos” por parte de la empresa adjudicataria mientras “hay enfermos que esperan 4 y 5 horas resignados en un banco”
El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez, aseguró hoy en las Cortes de Castilla y León que ha ofrecido “el mismo incremento que a los empleados públicos” a la empresa, trabajadores y sindicatos del servicio de transporte sanitario concertado de la Comunidad.
Sáez afirmó que esa es una más de las medidas tomadas “en estos últimos meses” por la Consejería de Sanidad, y que se une al incremento de vehículos hasta llegar a los 605 vehículos para el transporte programado, 23 UVI móvil y 3 helicópteros medicalizados, así como a la adaptación de rutas, la disminución del tiempo de traslado, la creación de la figura de la enfermera gestora y el incremento del horario de vehículos y de los servicios en Palencia y Piedrahita.
“La situación del transporte sanitario requiere un análisis detallado y probablemente mejoras en las que estamos trabajando”, reconoció el consejero de Sanidad, aunque añadió que “64 millones de euros es un gasto adecuado para el transporte sanitario” en Castilla y León.
La réplica la dio la procuradora socialista Mercedes Martín Juarez, quien consideró el transporte sanitario “una necesidad imperiosa, no un lujo, con 120.000 enfermos al año”, y aseguró que la realidad es “ver a ancianos enfermos esperando una ambulancia en un banco 4 y 5 horas”.
“Esa es la realidad del transporte sanitario en Castilla y León”, según Martín Juárez, para quien la Junta “se está lavando las manos” mientras la empresa adjudicataria “no cumple los pliegos y manda las ambulancias de Sacyl a servicios privados o a los toros mientras hay enfermos 4 y 5 horas resignados en un banco”.
Para Martín Juárez, la empresa “que tiene el monopolio del transporte sanitario en Castilla y León”, tiene además “a los enfermos y trabajadores peor tratados de toda España, cansados y desmotivados en un conflicto” donde, en su opinión, el consejero “ni arbitra ni exige a la empresa”.