La Comunidad reduce su déficit un 20,8% frente a la subida nacional
L Castilla y León disminuye hasta 129 millones de euros el desfase entre ingresos y gastos en el primer cuatrimestre del año y se sitúa entre las seis únicas autonomías que mejoran su marca

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No logra tener más ingresos que gastos –patrimonio todavía de las autonomías más pudientes– pero acorta la diferencia a buen ritmo. Castilla y León cerró el primer cuatrimestre de este ejercicio con un déficit de 129 millones de euros, un 20,8% menos que en el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Hacienda y recogidos por este diario, que colocan a la Comunidad como una de las más cumplidoras a la hora de no endeudarse en exceso e ilustran la senda que el Gobierno regional pretende culminar en 2018 con el equilibrio entre lo que recauda y lo que desembolsa.
A la vista de las cifras alcanzadas por el resto de autonomías, Castilla y León puede presumir de estar, junto con Galicia, Extremadura, País Vasco, Asturias y Navarra –estas tres últimas, las únicas que presentan superávit–, entre las seis que consiguen mejorar sus cifras frente a las que tenían hace un año. En el total del territorio nacional, el balance final fue de poco menos de mil millones de euros más a deber, es decir, un aumento del déficit de alrededor de un 57%.
En concreto, la Administración gallega redujo su déficit, en los cuatro primeros meses del año, casi un 55%. Una cuarta parte del suyo lo hizo la extremeña, mientras que el mayor logro fue el conseguido por Navarra que, de tener un déficit de 25 millones de euros en 2016, ha pasado, un año después, a contar con un excedente en sus arcas de 108 millones de euros. En el caso del País Vasco y Asturias, que ya partían de una situación de superávit, los crecimientos han sido considerables, logrando, la primera, sumar 48 millones de euros y triplicando, la segunda, el montante de hace un año.
En la otra cara de la moneda, el endeudamiento más elevado, en términos porcentuales, se produjo en los archipiélagos, que casi cuatriplicaron su déficit en el primer cuatrimestre de 2016. Si se atiende a los números en bruto, Cataluña fue, de nuevo, la que cosechó el déficit más elevado de todas las comunidades, gastando 872 millones de euros más de los que había ingresado, mientras que mención especial requiere La Rioja, que, de decantar la balanza del lado de los ingresos hace un año ha pasado a deber 16 millones de euros.
El 0,22% de la economía
Que el déficit castellano y leonés alcance 129 millones de euros significa que el 0,22% de toda la actividad económica realizada dentro de la Comunidad debería destinarse a este objetivo. En esta variable, la autonomía alcanza el cuarto puesto en cuanto a cifras más bajas del país, sólo por detrás de Asturias, Galicia y La Rioja, y baja siete centésimas frente a lo registrado hace un año, un contraste evidente frente al crecimiento de una décima que experimenta el conjunto del país.
El tope que pone el Gobierno central a esta magnitud es del 0,6%, por lo que, a estas alturas del año, ya hay una, la Comunidad Valenciana, que incumple el objetivo de déficit exigido desde Madrid.
La Administración central registró un déficit de 8.049 millones a finales de abril, lo que supone un 0,69% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. El déficit del Estado hasta abril se situó en 7.803 millones –0,67% del PIB– y el de los organismos ascendió a 246 millones –0,02%–.
Los fondos de la Seguridad Social se apuntaron un superávit que alcanza los 1.888 millones, superior en un 11,8% al registrado en el mismo periodo del año anterior. En este subsector destacó la evolución de los ingresos por cotizaciones sociales, con un crecimiento del 4,7% hasta abril, lo que refleja una favorable evolución respecto al mismo periodo del año anterior cuando el crecimiento de las cotizaciones se situaba en el 3,1%.
El Servicio Público de Empleo estatal asumió un superávit de 527 millones, equivalente al 0,05% del PIB en el primer cuatrimestre de 2017 frente al 0,06% del año anterior. El descenso del superávit es consecuencia de las menores transferencias recibidas del Estado para financiar las prestaciones por desempleo, que se redujeron un 7,7% hasta abril de 2017 consecuencia de favorable evolución del mercado de trabajo.
El Sistema de Seguridad Social consiguió, por su parte, un superávit de 1.376 millones este año, 288 millones más que el año anterior, debido a que el aumento de los gastos en un tres por ciento fue inferior al incremento de los ingresos que se situó en el 3,6%.