'TRAMA EÓLICA'
Esgueva atribuye a su hermano el negocio eólico e insiste en que los 47M€ de beneficio eran “lícitos”
Defiende que en 2004 suscribieron un acuerdo con Iberdrola y un año después decidieron separar la filial eólica de la matriz

El empresario Francisco Esgueva (D), a su llegada al juzgado de Valladolid para declarar en el marco de la instrucción sobre la tramitación de parques eólicos.-ICAL
El empresario Francisco Esgueva, hermano del que fuera director de ADE Internacional Excal Alberto Esgueva, argumentó hoy la independencia del negocio eólico y de la industria del sector del cartón San Cayetano y atribuyó la totalidad de “plusvalías, beneficios y pérdidas” a la filial Sociedad Eólica, gestionada íntegramente por su hermano.
Además, como ya lo hiciera su hermano, Francisco Esgueva defendió el origen lícito de los 47,1 millones de euros obtenidos de la compra de esta parte del negocio por parte de Iberdrola. y que la Fiscalía Anticorrupción cree que obtuvo por su participación en la trama tras una inversión de 24.000 euros. Así lo aseguró el abogado de ambos, Fernando Cantalapiedra, al concluir la declaración de Francisco Esgueva ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 4 de Valladolid que investiga el pago de comisiones superiores a los 80 millones a cambio de autorizaciones de parques eólicos en Castilla y León.
Cantalapiedra argumentó que los dos suscribieron un acuerdo marco con Iberdrola en diciembre de 2004, por el que la eléctrica participaba de la nueva empresa constituida, Energía Global Castellana, en un 60 por ciento, por un 40 de Sociedad Eólica. Fue en enero de 2005 cuando decidieron separar los dos negocios, con lo que eliminó cualquier posibilidad de responsabilidad tanto de Francisco Esgueva como de Industrias San Cayetano. La declaración duró unas dos horas y en ella, según el abogado, su cliente dejó “meridianamente claras” todas estas cuestiones.
Fuentes jurídicas explicaron que Esgueva, único accionista de San Cayetano Industrial, se ha distanciado de las tramitaciones, participación y beneficios del negocio de las eólicas, “que lo dejó en manos de su hermano”. “Nos hemos dedicado a remedar lo que el viento se llevó, pero el viento se lo llevó todo”, consideró el abogado de la acusación popular, Emilio Martínez, en representación de Ecologistas en Acción.
Junto a Esgueva también declaró en calidad de investigado el intermediario Marc Nadelar, un hombre ya mayor que al parecer “firmó todos los documentos” que le presentaba, “por amistad”, el abogado Jesús Rodríguez Recio, representante de la sociedad de renovables Tough Trade, a su vez amigo y socio de Esgueva y considerado ‘testaferro’ de Rafael Delgado. “Es el típico testaferro, que acepta domiciliar, constituir y apoderar sociedades sólo por la confianza y amistad que tiene con una persona y en consecuencia él no sabe las razones por las que ha adquirido parques eólicos”, remachó Martínez.
Confirmación de la lista
Por último, declaró, también como investigado, el exjefe del Servicio Territorial de Industria de Soria Gabriel Ángel Jiménez, jubilado desde hace seis años, quien confirmó la presencia de un listado con los parques que se debían o no autorizar, tal y como señaló su homólogo en Burgos, Mariano Muñoz, quien testificó la semana pasada. Fuentes jurídicas aseguran que a Jiménez “no le consta que existiera un equipo de trabajo para estas instrucciones”, sino que directamente se las daba el director general de Energía y Minas, Ricardo González Mantero, que declaró como testigo el viernes.
En este sentido, negó que hubiera despachado “nunca” con el exconsejero de Economía y Empleo Tomás Villanueva y con el exviceconsejero Rafael Delgado, “una o dos veces”. Igualmente, sostuvo que “cuando no era la Dirección General de Energía” la que le ordenaba, era el funcionario Tomás Ciria, “con quien formaban un equipo”, un concepto que chocó al abogado de Ecologistas en Acción, quien señaló que “era un yo ordeno y tú obedeces, que no parece un equipo”. El motivo de asistir en calidad de investigado se debe a que resolvió determinados parques eólicos y reconoció que “siempre primaba y veían como interés general la entrada de empresarios locales”.
Planificación de cuatro personas
Emilio Martínez resumió que la sesión de hoy “pone de relieve que administrativamente, de facto, la cuestión eólica se ha llevado exclusivamente por cuatro personas de los servicios centrales”.
A su juicio, “aunque formalmente se tramitase en los servicios territoriales, toda la planificación, accionariado y cambios de promotores se han resuelto en siete años por no más de tres personas en la Dirección General de Energía y Minas”. Éstos son los “sucesivos directores, un técnico informante, el viceconsejero Delgado y quien le sometiese a control, que se entiende que es quien es su superior en la jerarquía”, refiriéndose, sin citarlo, a Villanueva. Todo ello, añadió, “salvo que fuese una banda y la Administración estuviese constituida por un grupúsculo anarquista, que todo puede ser al paso que vamos”, ironizó.