LUCHA ANTITERRORISTA
Detenido en Segovia un condenado de los GAL vinculado con el yihadismo
Los investigadores creen que Daniel Fernández Aceña, considerado «muy peligroso», tenía la determinación de cometer un atentado / Había viajado a zonas de conflicto en Afganistán y Siria
Daniel Fernández Aceña, escoltado por agentes de la Guardia Civil, ayer en Segovia.-ICAL
Cerca de treinta agentes de la Jefatura de Información de la Guardia Civil y unidades de la Comandancia de Segovia, bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción número 3 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, detuvieron ayer en Segovia a Daniel Fernández Aceña por «autoadoctrinamiento en el extremismo religioso de carácter yihadista», tras una exhaustiva investigación que ha durado más de seis meses.
La investigación permitió conocer las labores de difusión de propaganda de DAESH y la determinación que mantenía el detenido para cometer un atentado terrorista. Los especialistas del Servicio de Información de la Guardia Civil mantenían activos los dispositivos de vigilancia tanto sobre el detenido como sobre su entorno y comprobaron su firme adhesión al ideario yihadista y su activismo radicalizado en las redes sociales.
El arrestado había viajado a zonas de conflicto en Afganistán, Siria y Palestina, donde dijo haber estado dispuesto a cometer atentados suicidas si hubiera tenido la ocasión. La investigación continuada de la Guardia Civil permitió detectar las «labores de de propaganda de la organización terrorista DAESH».
Fernández Aceña se habría trasladado a Segovia hace aproximadamente tres años, estaba considerado muy peligro, tras su radicalización yihadista, habiendo residido primeramente en La Pradera de Navalhorno (Valsáin),donde ayer se registró el domicilio del vecino de la localidad que le dio cobijo. Posteriormente se trasladó a vivir a Segovia, a un piso del número 39 de la céntrica Calle de La Plata.
Según fuentes de la investigación, desde el verano de este año había acelerado su proceso de radicalización, manifestando su apoyo a las acciones terroristas cometidas en Europa en los últimos meses. Su alto nivel de radicalización le habría llevado a intentar conseguir los medios para cometer un atentado terrorista estando dispuesto a realizar acciones suicidas de carácter indiscriminado contra medios de transporte.
El detenido, que cumplió condena por el asesinato del ferroviario francés Jean Pierre Leiba en Hendaya en 1984 encuadrado dentro de la banda armada GAL, es considerado como «muy peligroso».
En los registros de los dos domicilios a los que estaba vinculado en Segovia capital y La Padrera de Navalhorno (Valsaín), los efectivos de la Guardia Civil se incautaron de armas y numeroso material «escabroso», como vídeos con ejecuciones y decapitaciones con los que, según la investigación, «trataba de adoctrinar hacia la causa yihadista y autoconvencerse».
Según pudo saber este periódico, la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil investiga ahora el material incautado para establecer si las adhesiones pretendidas por el sicario de los GAL llegaron a producirse en algún caso. «Es un lobo solitario, con antecedentes por terrorismo hasta que no se demuestre lo contrario. Hay que establecer si actuaba en colaboración de más personas», señaló en declaraciones a EL MUNDO la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz.
«Cuando los investigadores procedan al estudio del numeroso material podrán reconstruirse los planes que eventualmente pudiera estar desarrollando el detenido y se sabrá si para su ejecución contaba con ayuda de terceras personas, ya sea en España o en otros países, así como si el mismo mantenía algún tipo de conexión con personas integradas dentro de la dinámica del DAESH», explicó.
Desde la elevación al nivel 4 de alerta antiterrorista el pasado 26 de junio de 2015, la Guardia Civil ha reforzado todos los dispositivos operativos y líneas de investigación relativas a la amenaza terrorista, especialmente aquellas sobre individuos inmersos en un proceso de radicalización que puedan desembocar en el desplazamiento a zona de conflicto o en la comisión de acciones terroristas en los países de residencia, lo cual supone en la actualidad una de las principales amenazas.
Desde 2015, año en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA-4), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 173 terroristas yihadistas.
El Ministerio del Interior recordaba ayer, a través de la iniciativa STOP RADICALISMOS, que los ciudadanos pueden colaborar a través de una serie de canales a su disposición para que, de forma confidencial, notifiquen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad aquellos posibles casos de radicalización en su entorno, a través de la página web www.stop-radicalismos.es, la aplicación móvil de alertas de seguridad ciudadana Alertcops y el teléfono gratuito 900 822 066.