La Guardia Civil investigará los mataderos contra el lechazo francés
Asaja asegura que los corderos de Francia se sacrifican en Burgos, Palencia y Segovia

Donaciano Dujo-J.M LOSTAU
La Guardia Civil realizará inspecciones en los mataderos de Burgos, Palencia y Segovia ante la entrada de lechazo francés en la Comunidad, tras la denuncia de Asaja de que estos corderos se venden al consumidor como lechazo de la tierra. Mientras el cordero lechal de la Comunidad es un producto de «gran calidad» por proceder de razas enfocadas a la carne de calidad y por el «cuidadoso manejo de los animales» para que el producto llegue con «todas las garantías de trazabilidad y sabor al consumidor»; los animales importados son sobrantes de ganaderías enfocadas a otro tipo de aprovechamientos, por lo que tienen un precio más bajo en origen que el del lechazo autóctono.
Donaciano Dujo, presidente de Asaja de Castilla y León denunció una «publicidad engañosa y perjudicial para el ganadero y para el consumidor». Dujo consideró que «importar no está prohibido, pero engañar debería de estarlo» porque hay una «intención clara» de confundir al consumidor, al etiquetar el lechazo como sacrificado en la región sin explicar que se trata de un producto importado.
Por ese motivo, Asaja solicitó a las administraciones que fortalezcan los controles para evitar que se inunde el mercado de corderos importados y deficientemente etiquetados, con la intención de «confundir al consumidor» y así lograr hundir los precios en un momento importante para los ganaderos. Y es que los corderos que llegan vivos a los mataderos de la Comunidad son sacrificados en Burgos, Palencia y Segovia por lo que la etiqueta lleva inscrito ‘sacrificado en Castilla y León’.
En ese sentido, Asaja exigió a las administraciones que se informe al consumidor con un etiquetado «claro y bien visible» de la procedencia de la carne. De esa forma, creen que los usuarios tendrán la posibilidad de comprar el lechazo a los ganaderos de la región y beneficiar así en productos de su tierra.
Dujo insistió en que el etiquetado deficiente, que mezcla origen con lugar de sacrificio, está «perjudicando» a los ganaderos de la Comunidad a la vez que «engaña a los consumidores» que pagan lo mismo por un producto de menor calidad.
Desde Asaja consideran necesario que se intensifiquen los controles sobre las importaciones de cordero, principalmente francés. Además, Donaciano Dujo pidió a las consejerías de Agricultura y Ganadería y de Sanidad que se exija a todas las partidas que cruzan la frontera que cumplan las mismas condiciones sanitarias y de calidad que se cumplen en España.
El presidente afirmó que con esa importación se presiona a los ganaderos de ovino de la región y les obliga a vender por debajo de costes a sus lechazos. Cabe recordar los bajos precios que lleva varios años soportando el sector ovino, situación aún más aguda este último año, puesto que se parte de valores todavía más bajos que en años anteriores. Si en 2014 el kilo de lechazo cotizaba en lonja alrededor de los 6,20 euros, actualmente ha disminuido entre un 16 y un 20%, lo que se traduce en una pérdida directa para los ganadores. El consumidor tampoco se beneficia de una bajada de precios ya que el margen de beneficios va a parar a los mataderos y las cadenas de distribución.
Diciembre constituye el mes en el que tradicionalmente los ganaderos de ovino de la Comunidad dan salida a buena parte de sus lechazos, por lo que de cómo se valore el producto en estas fechas depende buena parte sus ingresos anuales.
De los cerca de 300.000 corderos que salen de los mataderos en el último mes del año, aproximadamente 130.000 son importados principalmente del sur de Francia. Las importaciones de ovino en Castilla y León procedentes de comercio intracomunitario suman anualmente 250.000 unidades.