VIOLENCIA DE GÉNERO
Iván Rico a su ex pareja: «Eres mía, date por muerta; mía o de nadie»
El juez prorroga la detención del presunto agresor que dijo que se toma las denuncias «con humor»

El presunto agresor, en la tarde de ayer durante el registro de su casa.-RTVCYL
Iván Rico se lo toma «con humor», como si V. G. G. hubiera montado una monumental broma a su costa y él supiera encajarla como nadie. Según Emilia Esteban, la abogada de la mujer agredida, el presunto agresor quiso dejar bien claro ante el juez su inocencia: «No tengo nada que ver con las denuncias». Es más, señaló «no saber» por qué le acusaba. Cuando la fiscal preguntó cómo se sentía al ser el objeto de supuestas denuncias falsas que le acusaban de hechos tan graves fue cuando respondió: «Me lo tomo con humor».
Añadió también una coartada. Mientras V. G. G. relata que sufrió los horrores de un secuestro, Iván aseguró al juez haber estado durmiendo «de nueve a nueve» y que de su tranquilo sueño fue testigo su madre.
Tras su declaración, el juez decidió prorrogar su detención para practicar diligencias de investigación, antes de decidir si ingresa en prisión o queda en libertad.
Por la tarde, el detenido acudió, custodiado por la Guardia Civil, a su casa de Bembibre para comprobar si el localizador emitía alguna señal o variaba al pasar del tercer piso –en el que reside– al trastero-bodega en el que presuntamente se produjo la agresión y el secuestro.
Los actos de los que Iván Rico dio cuenta entre la salida de la cárcel el lunes y el retorno al hogar materno fueron, según explicó, estos: acudió a la estación de autobuses de Bembibre a comer una pizza en el establecimiento de Telepizza; luego, a la tienda de deportes de Decathlon a comprar ropa para cambiar la que llevaba sudada; más tarde, se desplazó al cuartel de la Guardia Civil para denunciar que habían usurpado su perfil de Facebook (en donde se sucedían las amenazas a V. G. G. y a las personas de su entorno, incluida su abogada). De ahí fue a casa. Salió a dar una vuelta solo y tomó unas cervezas por tres bares de la localidad leonesa y a las 20.30 horas volvió a casa, cenó un bocadillo «y a la cama». Todo se torció al día siguiente, cuando la Guardia Civil lo detuvo en Viloria mientras comía con un primo suyo.
Sobre esta fachada de normalidad, la abogada de V. G. G., pintó ayer la palabra monstruo. Lo hizo mostrando uno de los correos electrónicos recibidos por la víctima y remitido presuntamente por Iván el pasado 6 de agosto.
Guarda el mismo tono que las amenazas vertidas desde su perfil de Facebook, pero llega a límites difícilmente soportables de horror. Un destilado de odio que pervierte la palabra amor, que utiliza en varias ocasiones en un texto repleto de abreviaturas y faltas de ortografía.
«Hija d l gran puta», son las primeras palabras que dedica rabioso, al parecer por las fotos de V. G. G. con un chico en una red social. «Déjalo, eres mía. date por muerta», prosigue. Tras la habitual sucesión de jotas e íes que simulan una risa, amenaza: «Pero esto de llevar esto en el tobillo me la pagas». No olvida quién pidió que fuera adoptada esa medida: «La puta de tu abogada me dijo que tenías novio y te dije mía o de nadie».
El autor del correo electrónico, sabedor de una de las reacciones más frecuentes de V. G.G. ante el miedo, se regodea: «Ahora verás esto y vomitas cagada».
«Te amo, mi reina», inserta antes de declarar que la pulsera le molesta para ir de putas y de repetir que no presente más denuncias contra él. «No denuncies q te va peor. Ves que cada vez me pasa menos q dicen q soy muy bueno. Tu eres una zorra desagradecida». Concluye con un «T perdono si m lo pides».
EL FISCAL: «PEDIMOS PRISIÓN PORQUE HABÍA RIESGO PARA LA VÍCTIMA»
El fiscal jefe de Ponferrada, Jacinto Fernández, aseguró ayer que «hay que ser cautos» hasta que concluyan las investigaciones relativas al caso.
Reconoció que la fiscal de guardia solicitó el lunes al juez que el detenido ingresara en prisión «por la gravedad de los hechos y la reiteración». «Fundamentalmente pedimos que ingresara en prisión porque entendimos que lo que había ocurrido suponía que había riesgo para la víctima».
Sin embargo, Fernández también sostiene que, «pese a la discrepancia de criterio, no se puede criticar injustamente al juez», porque, según explicó, «sí adoptó medidas cautelares, como que llevara la pulsera»». «Ahora hay que esperar a ver el informe que diga por qué no saltó la señal del localizador», añadió.
CATALÁ CREE QUE ES NECESARIA «MÁS COORDINACIÓN»
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, apeló ayer en Burgos por aumentar la sensibilización «de toda la sociedad» contra la violencia de género, en relación a la agresión de Bembibre, al tiempo que defendió que es necesaria una «coordinación» entre las fuerzas de seguridad para que se «adopten todas las medidas» para que no se produzcan delitos de tal naturaleza. En declaraciones a Ical, el ministro no avanzó si el presunto agresor irá a prisión o no después de que dos unos días después de salir de prisión atacara a su ex pareja.