LEÓN
La defensa de Triana y su madre pide una vista oral al Supremo
En su recurso de casación insiste en el trastorno mental de Montserrat y en la absolución de su hija

Triana Martínez y su madre Montserrat González, en el juicio.-J. CASAERES
Prácticamente no cambia ni una coma el recurso de Casación ante el Tribunal Supremo, que la defensa de Triana Martínez y su madre Montserrat González acaba de presentar, respecto al que remitió en su día al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León o a su argumentario de defensa durante la vista en el Alto Tribunal castellano y leonés.
Una sola variación y nada tiene que ver con su exposición de motivos: el abogado de la asesina confesa de la presidenta de la Diputación y del PP de León, Isabel Carrasco, y de su hija exige al Tribunal Supremo que celebre una vista oral para resolver sobre los diferentes recursos contra la sentencia del TSJ de Castilla y León.
Lo demás, igual. El letrado de la defensa de Montserrat y Triana insiste en su teoría sobre la hora del asesinato de Carrasco y vuelve al minuto arriba, minuto abajo y en el transtorno mental de Montserrat. Esa sigue siendo la principal base argumental sobre la que José Ramón García vuelve a basar un nuevo recurso, el de Casación, para la defensa de la hija y de la asesina confesa.
Un argumentario de defensa con el que busca la absolución de Triana por encubrimiento no punible, que es justo lo que solicita en su recurso.
La sentencia de TSJ, que mantuvo la condena de 20 años cárcel para la hija de la asesina confesa como cooperadora necesaria en el delito de asesinato de Carrasco, con el agravante de atentado contra la autoridad, y por el de tenencia ilícita de armas, ni siquiera hace mención a esa supuesta discrepancia en la hora de la muerte de la presidenta de la Diputación de León, tras recibir los tres disparos–un cuarto fue fallido– de Montserrat González.
Una ausencia que en nada importa a la defensa de madre e hija, quien vuelve sobre sus pasos y entiende como un «error en la apreciación de la prueba, en cuanto a que el arma la recibiera Triana desu madre en el pasadizo», que une la plaza de Colón y Gran Vía de San Marcos, donde fueron posteriormente detenidas. Y para defenderese «error», José Ramón García insiste en presentar el acta notarial con la que pretende demostrar que son necesarios tres minutos y nueve segundos para recorrer la distancia desde la pasarela al pasadizo, tiempo que haría imposible, según el letrado de Triana y su madre, el encuentro en ese punto entre la plaza de Colón y la avenida Gran Vía de San Marcos.
Todo ello para acabar solicitando la libre absolución de Triana Martínez, por un delito de encumbrimiento no punible; y la rebaja de la pena de su madre y asesina confesa de los 22 a los 8 años de prisión, por el eximente de trastorno mental, que ninguna sentencia reconoce.