TRIBUNALES
Condena de nueve años y once meses de prisión por apuñalar a su exmujer en 2014 en Almazán
La Audiencia le impide acercarse a la víctima durante 19 años y seis meses y le quita la patria potestad de su hija
La Audiencia Provincial de Soria ha impuesto una condena de nueve años y once meses de prisión al hombre de 37 años, V.L.S.M., natural de Honduras, que apuñaló a su expareja en el centro de la localidad de Almazán el 11 de diciembre de 2014. La sentencia lo considera autor de los delitos de homicidio en grado de tentativa, con agravante de superioridad, y de quebrantamiento de medida cautelar -alejamiento-, según el fallo facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL).
Asimismo, el fallo, emitido este miércoles 16 de marzo, no es firme y podrá ser recurrido ante la sala segunda del Tribunal Supremo en el plazo de cinco días desde su notificación. La sentencia le impide acercarse a la víctima a una distancia mínima de 500 metros, así como a mantener cualquier comunicación verbal o escrita durante 19 años y seis meses.
En materia de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la mujer con la cantidad de 30.396,13 euros, y a la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León, con 4.813,9 euros. También le impone el pago de las costas procesales, incluidas las causadas a la acusación particular. Además, lo inhabilita para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena de prisión y decreta el decomiso del arma intervenido.
Igualmente, la Audiencia le impone la privación también de la patria potestad de su hija menor, de seis años, y le prohíbe acercarse a ella a una distancia mínima de 500 metros, como a la madre, así como a mantener cualquier comunicación verbal o escrita. El acusado se encuentra en prisión después de que fuera detenido el 16 de diciembre de 2014, cuando fue localizado en una explotación ganadera abandonada ubicada en la carretera hacia El Burgo de Osma, a unos 200 metros del casco urbano de Almazán, donde estaba oculto en una piscina.
El hombre, que entonces tenía 36 años, apuñaló presuntamente a su expareja en una céntrica calle de Almazán con un cuchillo de cocina, con corte tipo “sierra”, con una hoja de 11,5 centímetros. La sentencia señala que el acusado, “con ánimo de matarla”, le propinó con “gran violencia” diez cuchilladas en la espalda y en el el torax, hasta que llegó al lugar un coche con las luces encendidas. En ese momento emprendió una huida a pie y obligó a movilizar un gran despliegue para detenerlo.
Finalmente, la Audiencia de Soria considera que el acusado no presenta alteraciones psicopatológicas, ni disminución alguna en la capacidad de conocer y de actuar conforme a esa comprensión. Tampoco considera acreditado que el día los hechos tuviera alteración alguna sobre la capacidad de “conocer o de determinarse libremente”. El hombre tenía en vigor una orden, dictada días antes, que le prohibía acercarse a la mujer a una distancia inferior a 200 metros.