Juicio por la muerte de Isabel Carrasco
"Llevátela, no vaya a cometer yo alguna pifia"
El excomisario afirma que sufrió un "shock" cuando su hija le llamó para avisarle de que estaban siendo identificadas y miró para ver si le faltaba el arma
El 12 de mayo, día de la muerte de Carrasco, Triana llamó a su padre, el excomisario Pablo Antonio Martínez, y le dijo que la Policía las estaba identificando a ella y a su madre, Montserrat. La comunicación se cortó pero antes oyó decir “mi padre es compañero vuestro”. Cuando supo lo ocurrido, sufrió “una especie de shock, quedé como anulado. Miré para el armario por si faltaba mi arma y empecé a hacer llamadas”. Cuando otro compañero le preguntó por ella, le hizo entrega de la misma. “Llevátela, no vaya a cometer yo alguna locura o hacer alguna pifia”, dijo. Aseguró que antes “jamás” se le había pasado por la cabeza que su mujer pudiera acabar con la vida de Isabel Carrasco.
Castilla y León
El padre de Triana reconoce ahora que su mujer y su hija tenían "cierta inquina" por Carrasco
agencias