Diario de Valladolid

Sanidad

El incremento del IVA hasta el 21% dispara el gasto sanitario en 17 M€

Sanidad es la Consejería que más lastra el cumplimiento del déficit con 208 M€ a mayores del gasto esperado, por «imprevistos» como nuevos fármacos, la extra o la cobertura del moscoso devuelto

Farmacia hospitalaria del Hospital Río Hortega de Valladolid.-ICAL

Farmacia hospitalaria del Hospital Río Hortega de Valladolid.-ICAL

Publicado por
F. Ramos / A.C. Olcese
Valladolid

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La subida el 1 de enero de este año del IVA sanitario del tipo reducido (10%) al 21% supone un impacto de 17 millones de euros de más en el gasto de la Consejería de Sanidad, respecto a las cuentas del ejercicio anterior.

El incremento afectó a todos los equipos médicos, aparatos, instrumental sanitario, productos farmacéuticos y productos intermedios de elaboración de medicamentos.

La práctica totalidad de este sobrecoste de 17 millones corresponde a la adquisición de materiales y equipamiento por parte de Sacyl y poco más de un millón procede del IVA de obras e inversiones.

Imposiciones como esta y otros gastos, que la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, calificó de «imprevistos» –fármacos, extra, moscosos...– suponen en total 208 millones en Sanidad a mayores de lo esperado por la Junta y provocan que esta sea la Consejería que más lastra a Castilla y León en su intento por cumplir el déficit autorizado por el ministro Cristóbal Montoro de este año y del próximo.

El Ministerio fijó no superar una desviación del 0,7% del PIBautonómico en el cierre de este ejercicio y del 0,3% (unos 175 millones) en 2016. Parte de estos 208 millones de más computarán en el déficit de este año y otra parte en el del próximo.

Por ello, el consejero Antonio Sáez trasladó el lunes estas cifras al ministro Alfonso Alonso, durante su visita a Valladolid y Palencia, y le pidió que estos gastos no cuenten como déficit, aunque sólo obtuvo de él buenas palabras.

No logró ningún compromiso en firme, entre otras razones, porque es el departamento deMontoro el que tiene potestad para decidir sobre esta cuestión. Un ministerio, que, por otra parte, no contesta a las peticiones de la Junta en este sentido, tal y como relató este jueves Del Olmo, que indicó que solicitó al Gobierno que la devolución de la extra no se tuviera en cuenta a efectos del objetivo de déficit y no obtuvo respuesta alguna.

En el caso de la cartera de Sanidad en Castilla y León, la extra pendiente supone 47 millones que quedan aún por reintegrar. La Consejería ya ha devuelto el 24% de este concepto a sus trabajadores y queda un 76% por ese importe.

Pero la singularidad de este departamento hace que los moscosos o días de libre disposición, que en otros ámbitos no se cubren, en Sanidad sí supongan incremento de gastos –o bien por sustituciones o porque se alargue la jornada de quienes la cubren– porque hay puestos que no pueden quedar descubiertos la jornada en la que el sanitario libra.

Con la decisión del Consejo de Ministros este mismo mes de que los empleados públicos recuperen el sexto moscoso –estos días libres se quedaron en tres con los recortes de 2012– Sacyl estima una previsión de gasto de 2 millones de euros este año por el día de permiso recuperado.

En 2016, cuando se disfruten seis, repercutirá en 12 millones para cubrir esas bajas.

Otra causa del sobrecoste sanitario reside en la subida del 1% en los salarios, que se traduce en 17 millones de euros más.

El aumento del precio de los medicamentos, con la irrupción de nuevos fármacos, también incide significativamente en las cuentas de la Consejería y causa desajustes respecto al año anterior de 126 millones.

La farmacia hospitalaria de los centros sanitarios de Castilla y León gastó entre 24 y 25 millones a mayores que el pasado ejercicio por la introducción de nuevos medicamentos con mayor coste que los de anteriores generaciones. El incremento de esta partida hospitalaria es habitual cada año, pero también suma.

Los medicamentos con receta experimentaron un fuerte incremento económico, de 21 millones, impuesto por la aprobación de nuevos medicamentos más caros. Por ejemplo, el Sintrón cuesta tres euros por paciente, pero la irrupción de un anticoagulante nuevo, más indicado para algunos casos, supone una notable diferencia, ya que su precio asciende a 70 euros por paciente.

Como uno de los principales cargos están los 80 millones que, tal y como avanzó este periódico, costará tratar con un nuevo fármaco de segunda generación a los pacientes con Hepatitis C que revisten mayor gravedad y para los que está contraindicado una terapia convencional.

La administración del medicamento denominado Sofosbuvir y comercializado como Sovaldi tiene un alto impacto en las arcas autonómicas. Sacyl estima estos 80 millones después de que lo reciban 1.800 enfermos antes de que concluya el año. Desde que se aprobó a finales de 2014 y hasta el pasado agosto, se ha administrado a 1.429 pacientes combinado con otros fármacos.

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