POLÍTICA
Rajoy coloca a Maillo al frente de la renovación del PP como número tres
El presidente del PP de Zamora asume «como un político de provincias» el puesto de vicesecretario de organización nacional / Martínez-Maillo cederá la Presidencia de la Diputación porque es «claramente incompatible» con el cargo

Fernando Martínez Maillo en la rueda de prensa de este jueves tras conocer su nombramiento.-ICAL
Castilla y León irrumpe con fuerza en la nueva dirección del partido en Génova con dos nombres: el presidente del PP de Zamora, Fernando Martínez-Maillo, y el palentino y diputado por Ávila, Pablo Casado.
El presidente del PPy del Gobierno, Mariano Rajoy, coloca a Martínez-Maillo al frente de la renovación del partido como número tres. Maillo será el vicesecretario de organización nacional, un puesto que hasta ahora ocupaba Carlos Floriano.
Lo que Rajoy ha acabado por hacer es desgajar en tres las áreas de poder que hasta ahora ostentaba Floriano para aupar a la organización del PP en Génova a Martínez-Maillo, mientras que la vicesecretaría de Comunicación se la entrega a Pablo Casado y la organización de la campaña de las próximas elecciones generales a su hombre de confianza, Jorge Moragas.
Llamada de Rajoy
Una llamada del propio Rajoy en la tarde del miércoles anunció a Fernando Martínez-Maillo su ascenso al número tres del partido, para liderar junto a María Dolores de Cospedal, que se mantiene como número dos, el cambio de imagen y esa renovación interna que tanto venían exigiendo muchos de los ‘barones’, entre ellos el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera.
Un nombramiento, el de Martínez-Maillo, que pilla por sorpresa a más de uno en el seno del PP castellano y leonés. Nada más anunciar Rajoy su decisión, los teléfonos no dejaron de sonar entre muchos de los dirigentes y miembros del partido en la Comunidad, en lo que es sin duda la mejor demostración de lo imprevisto del nombramiento y del grado de desconocimiento que se tenía al respecto.
Las interpretaciones, según las fuentes consultadas por EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN, iban todas en dos direcciones: el freno que el nombramiento de Maillo puede suponer para las aspiraciones sucesorias de la procuradora por Zamora, Rosa Valdeón, si Herrera tomara finalmente la decisión de no repetir como candidato a la investidura. De sobra conocidas son las grandes diferencias que existen entre Rosa Valdeón y Martínez-Maillo.
Y, a renglón seguido, el aldabonazo que recibe el sector del presidente de los populares zamoranos, en el que está también el alcalde de Salamanca y secretario autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, que ha tenido no pocos enfrentamientos y roces con el aparato del propio Juan Vicente Herrera, entre ellos algún rifirrafe que otro con el consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez. El último por las críticas de la Junta a la reforma local del Gobierno que Maillo defendió.
La primera espina ya la tiene en su camino. Maillo tuvo que salir al paso de su llamada para declarar como imputado en el caso de los créditos que el consejo de Caja España, del que formaba parte, concedió a Santos Llamas. El máximo responsable del PPde Zamora niega que esté imputado, aunque sí reconoce que «en su momento» recibió una citación para declarar, pero asegura que quedó «en suspenso precisamente por el cúmulo de circunstancias» y por lo que da en llamar «irregularidades del proceso».
«No es ningún caso de corrupción. No tomé ninguna decisión en beneficio propio, sino, el 9 de enero de 2009, de renegociación de una deuda que ni era mía ni de ninguno de los que la aprobaron» explica. «Hay una denuncia política de Izquierda Unida para intentar hacer daño políticamente pero no hay nada. Estoy convencido de que este proceso se va a archivar y, probablemente, se declare nulo desde el primer día», concluye.
Sobre su nombramiento, asegura que lo asume como «un político de provincias». Ante la perspectiva de tener que desplazarse a Madrid para ejercer sus nuevas funciones orgánicas en el seno del partido, Martínez-Maillo anuncia que cederá la Presidencia de la Diputación, que ahora ostenta en funciones y que habría renovado por cuarta vez consecutiva la próxima semana, tras haber obtenido la mayoría en la Institución provincial con trece diputados. «Mi puesto de vicesecretario me obligará a estar en Madrid, no al cien por cien, pero eso es claramente incompatible con la Presidencia de la Diputación de Zamora. Eso es evidente», indica.
«Ahora hay un proceso en marcha que ha surgido ayer mismo. Vamos a ver cómo digerimos esta situación y seguimos los mecanismos internos del partido para una sucesión ordenada en la Diputación», añadió.
Respecto a la persona que desempeñará ese cargo en la Institución provincial, Martínez-Maillo rehusa pronunciarse, aunque reconoció que tiene «clarísimo» quién «debería» ocupar su puesto. «No es una decisión que me competa a mí solo, sino al partido. Sé quién debe ser pero no debo decirlo», puntualiza.
«Sorpresa»
Con buen humor y en mangas de camisa, así se presentó ante los medios en la tarde de ayer, según recoge la agencia Ical, para sentarse frente a los medios de comunicación, en lugar de hacerlo de pie, como acostumbra en ocasiones solemnes.
«No me ha dado tiempo a arreglarme. Estoy en mangas de camisa. Parezco Guarido», bromeó, en alusión a la indumentaria que suele presentar el nuevo alcalde de Zamora, de Izquierda Unida, Francisco Guarido, quien suscitó cierta polémica al no vestir traje en su toma de posesión, el pasado sábado. «Ustedes están sorprendidos. Pues yo también. Uno no se espera estas cosas», reconoce.
«Trabajo siempre con intensidad para mi provincia, para Castilla y León y para España, pero no esperas que haya un reconocimiento de esta naturaleza en la persona del presidente del Gobierno, con esa muestra de confianza», concluye.