Agricultura
UCCL exige voluntad política para superar la crisis de precios de la patata y denuncia pérdidas del 50%
Los productores de la Comunidad invirtieron 90 millones de euros en las 20.000 hectáreas de este tubérculo pero solo han cosechado por valor de 45

El coordinador regional de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, el responsable de la Patata, Guillermo Ruiz y el coordinador de Valladolid, Ignacio Arias-Ical
La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) exigieron voluntad e implicación política a la Administración autonómia para superar la crisis de precios de la patata que ha sido más acuciante durante la última campaña, con medias de seis céntimos de euro el kilo, lo que ha provocado pérdidas de un 50% de la inversión inicial de los cultivadores.
En este sentido, el responsable del sector en la organización agraria, Guillermo Ruiz, calificó 2014 de “catastrófico”, ya que el año tampoco ha sido bueno en cereales y otros productos que pudieran compensar la cuenta de resultados de algunos agricultores. Únicamente se han salvado algunas explotaciones que comercializaron la patata a principios de campaña por unos once céntimos el kilo. En algunos casos, actualmente se ofrecen dos céntimos por kilo para producción almacenada desde hace tres meses.
Ruiz puso sobre la mesa una serie de datos que “demuestran la crisis y falta de rentabilidad” en el sector durante el último año. Así, habló de que el gasto medio en este cultivo es de 6.000 euros por hectárea y una producción de 50 toneladas, lo que supone unos doce céntimos de euro por kilo. “Si esta cantidad la pagan a cinco o seis céntimos, los beneficios rondan los 3.000 euros, con unas pérdidas medias del 50%”, denunció. Sin embargo, señaló que muchos se han visto obligado a dejar el tubérculo en la parcela, con lo que las pérdidas son totales. En algunas zonas de Salamanca, este porcentaje alcanzó el 30% de la superficie total que se ha quedado en la tierra.
En datos macroeconómicos de la Comunidad, Ruiz señaló que para sacar adelante las 20.000 hectáreas sembradas (de las que 5.000 corresponden a industria), se han destinado 90 millones de euros por parte de los agricultores (semilla, fertilizantes, energía, etc.), pero solo han recogido beneficios por valor de 45 millones con las 750.000 toneladas totales. “Las cifras están ahí. Es tan fácil como que el sector ha perdido la mitad de lo invertido, con tantas y sonantes, porque no hemos gastado 90 millones para recoger otros 90 y cambiar el dinero”, criticó.
Además, lamentó que el consumidor pagué entre 0,6 y 0,7 euros por kilo en la tienda, lo que supone 450 millones de euros. Si a esa cantidad, calculó Ruiz, se le restan los 45 millones que han ganado los agricultores y otros 150 de gastos de transporte, transformación y otros costes, “es evidente que quedan otros 250 de beneficio para unas decenas de personas entre almacenistas, embolsadores y distribuidoras”. “Esto deja claro que el cultivo tiene rentabilidad pero existe un desequilibrio”, comentó, para exigir medidas a la Administración regional agraria para corregirlo a través de la creación de una interprofesional que permite la PAC y que se ha regulado en la nueva Ley Agraria y que sigue sin ver la luz.
“Se veía venir”
Ruiz recordó que esta crisis en 2014 “se veía venir” hace ahora un año, cuando se vendieron patatas almacenadas a un precio más bajo que en octubre. Por eso, consideró que la Junta “se puso la venda antes de la herida” y en sucesivas jornadas exclusivas del sector culpaban de la caída de precios al número de hectáreas y a no confiar en los almacenistas. “Es una obviedad. Nadie saca producto de la tierra en verano a 35 grados si no se lo dice el almacenista porque ya tenga vendido dos camiones. Son cosas de la Consejería de Agricultura”, culpó.
Incluso, la Junta convocó la Mesa de Patata en dos ocasiones durante el verano tras dos años sin hacerlo. Tampoco ha salido bien parado el Plan Estratégico, pues falta por cumplir el último punto, “el más importante”, como era la creación de un fondo de compensación, financiado entre agricultores y Administración, para años como 2014. “El Plan no ha servido para nada”, señaló, e instó a la Junta a mejorarlo porque “si un equipo de fútbol va último, despiden al entrenador, que en este caso es la Administración”.
Política de maquillaje
Por ello, Ruiz definió como “política de maquillaje la actuación de la Junta en esta crisis de la patata y auguró que a partir de ahora presentarán medidas de cara a las elecciones de mayo, “pero realidades ninguna”. En este sentido, se preguntó por qué “no hace nada por el sector” aseguró no tener “clara la respuesta, a no ser que haya intereses particulares”. A su juicio, el único movimiento cierto ha sido el cierre de Apacale, la organización que investigaba sobre la patata.
Entre las medidas que la Consejería debería poner sobre la mesa, según UCCL, se encuentran las de fomento del consumo de la patata regional para aumentar el consumo de un producto que “es mejor que el francés y con mejores valores culinarios”, de donde se importante una gran cantidad a precios más baratos.
Ruiz advirtió de que si no se actúa a tiempo el sector retrocederá y en 2015 la superficie dedicada será mucho menor y “desaparecerán puestos de trabajo directos e indirectos”. Llegar a 30.000 hectáreas de superficie de patata en la Comunidad supondrá un importante incremento de jóvenes incorporados al campo “para frenar la despoblación, crear industria, almacenes..., pero para ello es necesario incentivarlo”, ya que según argumentó, la Consejería justifica que “no hay dinero, y sin embargo el presupuesto para 2015 ha crecido en este departamento. “Es más bonito inaugurar un almacén que promover el sector”, criticó Ruiz a Silvia Clemente.