Diario de Valladolid

El Gobierno ya tiene a la constructora que comenzará este año la pasarela de Boecillo (Valladolid)

El Ministerio de Transportes ha elegido a la empresa que hará la estructura sobre la N-601 y la CL-600, diez años después de que se proyectara

Zona entre Pago El Nogal y el casco histórico de Boecillo donde se construirá la pasarela peatonal.

Zona entre Pago El Nogal y el casco histórico de Boecillo donde se construirá la pasarela peatonal.PHOTOGENIC

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La construcción de la pasarela de Boecillo, proyectada hace una década para facilitar la unión peatonal entre las urbanizaciones y el núcleo urbano por encima de la N-601 y de la CL-600, está a punto de comenzar. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que es quien se está encargando de la intervención, ya ha evaluado las propuestas presentadas al proceso de licitación y ha señalado a la empresa ACSA Obras e Infraestructuras como la mejor candidata.

A falta de la adjudicación oficial y de la formalización del contrato, esta mercantil con diferentes sedes en España será la que afronte los trabajos –si no hay ningún contratiempo– por 2,7 millones de euros. La cuantía es prácticamente un 10% inferior al presupuesto previsto por el área de Óscar Puente, que había estimado un desembolso ligeramente por encima de los tres millones.

Una vez se resuelvan los trámites administrativos, los habitantes de la localidad vallisoletana empezarán a ver movimientos sobre el terreno este mismo año, según calcula el Ministerio sin precisar una fecha más exacta. Lo cierto es que si no hay demoras, podrían arrancar en las próximas semanas, pero no está claro cuándo estará finalizada, pues en la documentación del expediente el cálculo de ejecución son diez meses, pero en el calendario de trabajo las obras se extienden durante veinticinco meses.

En todo caso, con esa fecha de arranque en un horizonte cercano, la construcción de la infraestructura pondrá fin a una larga demanda en la localidad, que lleva más de diez años defendiendo la necesidad de ejecutar la conexión para «eliminar la barrera física» que suponen las dos carreteras –una nacional y otra regional– y que complica la conexión entre dos zonas del municipio.

Entre los principales argumentos para reclamar la pasarela peatonal, el Ayuntamiento de Boecillo justificaba que existe «gran cantidad de población» en las urbanizaciones, «creando graves problemas de seguridad vial y ciudadana», porque se registran «numerosos traslados diarios» de sus residentes al núcleo municipal para acceder a servicios como el colegio, el instituto o los comercios.

Los «cruces ilegales a pie», añadían en su argumentario, suponen un «grave riesgo» no sólo para los viandantes, sino también para los vehículos y, con el objetivo añadido de evitar desplazamientos en coche particular, en 2017 redactaron el primer proyecto de pasarela ante la inexistencia de «pasos o itinerarios seguros».

Desde aquella propuesta inicial encargada por el Consistorio hasta que el paso sea una realidad habrán transcurrido más de una década, por un cúmulo de avatares que han dilatado la propuesta.

No sólo por la negociación inicial entre administraciones (Ayuntamiento de Boecillo, Junta de Castilla y León y Gobierno central) para ver cómo se financiaba su construcción, sino porque se detectaron varias deficiencias en ese proyecto inicial de 2017 y hubo que reelaborarlo en 2022. En ese momento fue cuando se acordó que el Gobierno central cogería las riendas y se encargaría de las obras –ya que el grueso de la estructura salva una carretera nacional– y el Ayuntamiento asumió la contratación de otra ingeniería para adecuar el proyecto inicial a la normativa vigente y al nuevo concepto de diseño.

La principal consecuencia tangible de esa revisión es que dejó de plantearse la construcción de una pasarela con espacios diferenciados para peatones y ciclistas y se optó por acotar su anchura a tres metros con intención de que el uso entre quienes transiten a pie o en bicicleta sea «simultáneo».

A pesar de esa redefinición, la necesidad se ha mantenido en los mismos términos y el Estado ha considerado que no existe una comunicación «compatible con las carreteras N-601 y CL-600 ni con los ramales de conexión del enlace entre ellas». Por tanto, era necesario construir la pasarela para eliminar esas barreras físicas del tráfico rodado.

El Ministerio de Transportes ha asumido, además, que la nueva conexión llevaba asociada una disminución de los traslados diarios en vehículo privado, «favoreciendo la mejora del medio ambiente y una menor probabilidad de siniestralidad viaria», pues el tiempo que ahora tardan en realizar el recorrido en coche es similar al que tardarán andando en el futuro.

Así, lo que se ha proyectado es un paso de 417 metros de longitud que vuela por encima de las citadas carreteras, con un diseño similar a una ‘S’. La pasarela arranca en la urbanización Pago del Nogal en paralelo a la CL-600, pasa por encima de la vía autonómica y discurre un tramo en diagonal hasta trazar después una recta sobre los cuatro carriles de la N-601. La estructura finaliza en la avenida Alamares del Caño del municipio, según se puede comprobar en la documentación gráfica, para dar continuidad por la calle Nueva.

Según los cálculos de la Demarcación de Carreteras del Estado en Castilla y León Occidental (en un informe fechado en 2022), la N-601 soporta una intensidad media diaria de 24.000 vehículos y la CL-600, de 4.000.

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