Cunext estima una inversión próxima a los 10M€ si tuviera que reflotar Made
La Junta ve un avance que ayer se reunieran en Medina el propietario actual y el posible inversor
La fábrica de Made Isowat en Medina del Campo (Valladolid) fue el escenario de la reunión mantenida ayer entre el presidente de la compañía en concurso de acreedores y el máximo representante del grupo vasco Cunext. Roberto Díaz-Rincón y Dámaso Quintana se vieron las caras en presencia del viceconsejero de Política Económica de la Junta, Carlos Martín Tobalina.
Fue un cambio de impresiones en el interior de una fábrica que cada día sufre más el deterioro de llevar casi cinco meses sin actividad. La reunión sirvió para despejar dudas del nuevo grupo inversor, para conocer las demandas del empresario que llevó a la ruina a Made y para poner en común las ayudas que la Junta estaría dispuesta a dar al grupo Cunext si se compromete a reflotar la planta.
Poco trascendió de un encuentro en el que no se llegó a acuerdos. Ninguna de las partes quiere crear expectativas que luego no se cumplan. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, Quintana estima en unos diez millones de euros aproximadamente la inversión que requeriría reflotar la planta. Cantidad a la que habría que sumar el pago de deudas tras las correspondientes quitas a los bancos acreedores, un volumen de recursos que el administrador estudia y que luego debería someterse a su aprobación.
Al parecer, siempre según fuentes conocedoras del encuentro, el propietario de Made, que representa al grupo gallego Invertaresa, renunciaría a cualquier tipo de pagos si se llega a un acuerdo con los principales acreedores y está dispuesto a colaborar en la venta.
La Consejería de Economía y Hacienda evitó valorar el resultado de esta reunión, si bien fuentes de este departamento se limitaron a decir que supone «un avance» el mero hecho de su celebración.
Lo que no ha trascendido es el volumen de la plantilla actual que estaría dispuesto a asumir el nuevo inversor. «Con los máximos posibles», señalaron las fuentes de la Junta que evitaron ser más precisas.
La Consejería se mostró dispuesta a facilitar préstamos participativos y ayudas de circulante a quien invierta en Made. «Estamos dispuestos a ir al límite, pero dependerá de los compromisos que adquieran en inversión y plantilla».
El ambiente de la reunión, que no es la primera que mantienen pero sí la primera en la fábrica, fue calificado de «positivo» por la Consejería.
No está previsto por ahora ningún encuentro a corto plazo. Dámaso Quintana hará llegar al administrador concursal una oferta concreta por la fábrica lo antes posible. ¿Cuándo? Difícil de concretar, pero antes de septiembre deberá estar despejado.
La reunión empresarial casi se solapa con la de los trabajadores de Made. La UGT, mayoritaria en el comité, estudia si vuelve a hacer una nueva consulta entre sus afiliados para conocer de nuevo su posición sobre el ERTE. Se reunirá el martes con sus asesores para decidir. La semana pasada decidieron casi por unanimidad rechazar el expediente porque es atípico, ya que no conlleva ni documentación y «supone un cheque en blanco», según fuentes sindicales. Al parecer, el comité está dividido. CCOO y UNT aceptan el ERTE, pero ambos no tienen mayoría.
El vicesecretario general de UGT en Castilla y León, Evelio Angulo, reconoció ayer que Made está en situación de «UCI empresarial» por lo que saluda el interés del inversor vasco, «o de cualquier otro», que garantice la «actividad productiva y el empleo». Aunque no tiene «certeza y conocimiento exhaustivo» de los posibles interesados, más allá de lo que lee «en prensa», considera que el administrador concursal estará buscando «posibles inversores» que puedan mantener la «producción y los puestos de trabajo».