Diario de Valladolid

PLANES PROVINCIALES DE LA DIPUTACIÓN

Sólo 16 de 106 pequeños municipios piden el ‘extra’ de 2 M€ en depuración

La ayuda para erradicar vertidos no adecuados en enclaves con menos de 500 vecinos llega al 15% de los beneficiarios / «Esperábamos más demanda pero en muchos pueblos no hay conciencia»

Caño de Carlos IV de Pozaldez, uno de los municipios beneficiarios de la ayuda a la depuración.-WEB AYTO. POZALDEZ

Caño de Carlos IV de Pozaldez, uno de los municipios beneficiarios de la ayuda a la depuración.-WEB AYTO. POZALDEZ

Publicado por
Laura G. Estrada
Valladolid

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El ‘extra’ presupuestario que la Diputación de Valladolid incluyó en la última convocatoria de los Planes Provinciales, con dos millones de euros a repartir entre los pueblos más pequeños que tuvieran problemas de vertidos a fin de que pudieran afrontar la instalación de sistemas de depuración, no ha calado en la inmensa mayoría de los potenciales beneficiarios. Sólo el 15% de los municipios que podían haber solicitado esta prima, han apostado por evitar que sus aguas residuales sigan llegando a ríos y arroyos sin tratamiento. 

En total, el listado elaborado por la Confederación Hidrográfica del Duero, que sirvió como base para configurar el complemento económico, refleja que en la provincia hay 106 localidades con menos de 500 habitantes censados que aún no disponen de un sistema adecuado de depuración, pero sólo 14 de ellos –más Cogeces de Íscar y Hornillos de Eresma– han solicitado una partida específica, dentro del Plan Bienal de Cooperación 2018-2019.

En la práctica, supone que el 85% de estos pequeños enclaves vallisoletanos continuarán evacuando las aguas domésticas o industriales sin un pretratamiento ni tratamiento primario, es decir, seguirán contaminando la red hídrica, después de «desaprovechar una oportunidad» que la institución provincial aún no sabe si volverá a ofrecer en futuras convocatorias, según avanzó el diputado de Asistencia y Cooperación a Municipios, Alberto Collantes.

«Esperábamos más demanda pero la triste realidad es que los ayuntamientos no acaban de dar el paso porque, en muchos casos, no hay conciencia a pesar de que todos los pueblos ya tenían que estar depurando», enmarcó el responsable del área antes de deducir que la explicación a tan baja respuesta se debe, sobre todo, a que los alcaldes de estas localidades han priorizado otras inversiones.

En algunos casos, relacionadas también con el ciclo del agua, como la renovación de redes, el acondicionamiento del depósito, la instalación de contadores o la mejora en la red de alcantarillado, pero no con el tratamiento directo de los vertidos.

Tan mínima ha sido la respuesta en depuración, que de los dos millones de euros que la Diputación había reservado, sólo se han destinado a este fin 253.950 euros. Un 12,6% del dinero previsto.

¿Desconocimiento por parte de los Ayuntamientos? Alberto Collantes tiene claro que ese no es el motivo. «Hicimos una jornada general sobre los Planes Provinciales, y luego otra específica para hablar del Plan de Depuración, donde se lo explicamos con pelos y señales».

Además, incidió el diputado, se colgó en la web de la institución el listado elaborado por la Confederación Hidrográfica del Duero –donde se especificaba el nombre del municipio que no tiene un tratamiento adecuado de los vertidos y también el importe de la actuación que deberían llevar a cabo– y se les entregó «en mano» el estudio que la propia Diputación encargó en cada localidad para saber en detalle las carencias y necesidades en esta materia medioambiental.

Dos documentos donde se precisaba la inversión a realizar, que servían a los ayuntamientos como puntos de referencia para solicitar la ayuda. ‘Sólo’ debían reservar una cuantía para realizar una obra relacionada con tratamiento de depuración y emisarios, dentro del módulo de inversiones que les correspondía en los Planes Provinciales, para recibir el complemento.

Pero la realidad refleja que muy pocos han apostado por ello pese a una suculenta ayuda ‘doblemente’ financiada con fondos de las arcas provinciales. Por un lado, a través del módulo que les corresponde dentro del Plan Bienal de Cooperación y, por otro, con el ‘extra’ reservado para ellos. Teniendo en cuenta, además, que la aportación municipal en obras relacionadas con el ciclo del agua es la mínima, del 5%, es decir, el grueso –el 95% restante– lo paga la Diputación.

A pesar del refuerzo económico, hay pueblos que no podrían solucionar los problemas de vertidos ni siquiera renunciando a otras obras y dedicando toda la cuantía de los Planes Provinciales a la depuración, pues el elevado coste de la actuación superaba el dinero que van a recibir a lo largo de este bienio.

Es el caso, en orden de menor a mayor cuantía, de Villacid, Villaco, Matilla de los Caños, Olmos de Esgueva, San Cebrián de Mazote, Cuenca de Campos, Saelices de Mayorga, Castroponce, Villanueva de los Caballeros, Vega de Ruiponce, Aguilar de Campos, Piña de Esgueva y, a la cabeza de la lista, Torrelobatón que, según el estudio de ciclo del agua, necesitaría una inversión de 236.000 euros y el módulo que le corresponde se fija en 60.300. «No es viable porque no cubre ni una cuarta parte; queremos cumplir con la normativa pero a un precio razonable», explicó la alcaldesa, Natividad Casares, antes de añadir que solicitarán una revisión del estudio porque de las cuatro salidas de agua que hay en la localidad, dos son «aguas limpias» procedentes de manantiales».

Quitando estas trece excepciones, el resto de localidades sí podía haber cubierto la inversión con Planes Provinciales. Pero incluso con una actuación mínima, no han dado el paso, como Berrueces, que apenas necesitaba 1.800 euros para depurar de forma adecuada y no ha solicitado ninguna obra sobre su módulo de 35.100 euros. O Roales de Campos, que disponía de 40.300 euros y sólo requería 2.900 para eliminar los problemas de vertidos, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Duero.

LAS CLAVES DEL COMPLEMENTO PARA VERTIDO Y DEPURACIÓN

Solicitantes. Podían pedirlo los 106 pueblos de menos de 500 habitantes incluidos en el listado de la CHD. Sólo se han beneficiado 14, más Cogeces de Íscar y Hornillos de Eresma.

Requisitos. Solicitar en Planes Provinciales una obra relativa a vertido y depuración con cargo a su módulo de inversión.

Cuantía. El complemento tenía un fijo de 100 euros por habitante y no podía superar el máximo de la cuantía del módulo ni el precio de la inversión total.

Presupuesto. El ‘extra’ de la Diputación era de dos millones pero sólo se han gastado en el programa 253.950 euros.

EL REMANTE DE 1,7 M€ SE DESTINA A CICLO DEL AGUA

Las bases de la última convocatoria de los Planes Provinciales establecían que el dinero ‘sobrante’ del complemento para facilitar la depuración de vertidos en pequeños enclaves se destinaría al resto de solicitudes relacionadas con el ciclo del agua y, al final, ese remanente se ha convertido en importante prima para el cómputo de todos los municipios de la provincia pues, frente al gasto mínimo de 253.950 euros en el objetivo original, se han repartido 1,73 millones en renovación de redes, alcantarillado, depósitos o contadores.

Gracias al sustancioso saldo, que engloba el 86,5% de los dos millones de euros, 92 pueblos de la provincia, independientemente de su población, han recibido sobre su módulo de inversión un complemento ‘extra’ pensado en un principio para los de menos de 500 habitantes. Así, los mayores beneficiarios han sido los grandes núcleos, como se observa en las cifras de reparto.

La Cistérniga, con 269.520 euros es la mayor beneficiaria, seguido de Íscar (192.600), Tudela de Duero (162.000), Zaratán (124.100), Boecillo (123.120) y Aldeamayor de San Martín (105.940 euros).

También entre esas 92 localidades se encuentran núcleos de menos de 500 habitantes que, aunque decidieran no invertir en depuración, sí lo hicieron en otros conceptos relacionados con la mejora de la red de agua. Son catorce casos en la provincia y el diputado de Asistencia y Cooperación a Municipios, Alberto Collantes, considera que puede responder a una priorización de necesidades.

«¿De qué le sirve a un pueblo instalar un sistema de depuración si tiene una canalización obsoleta o ha detectado fugas de agua en la red? Lo más importante es renovar primero los conductos», sostuvo para justificar la situación.

Las razones y argumentos corresponden a cada municipio pero lo cierto es que estos han sido los últimos Planes Bienales de Cooperación de la legislatura y ahora tanto la institución provincial como los gobiernos municipales consultados apelan a la financiación de la Junta y la CHD para poner fin a los problemas de vertidos.

SÓLO SEIS PUEBLOS SE VUELCAN EN EL AGUA

El impulso para llevar a cabo actuaciones que mejoren la calidad de abastecimiento y depuración, lejos de hacerse extensivo en los pequeños pueblos de la provincia, ha quedado como un reducto casi simbólico.

Y es que sólo seis municipios con menos de 500 habitantes se han volcado en los dos complementos relacionados con el agua que se planteaban en los Planes Provinciales para 2018 y 2019.

Se trata de Castronuevo de Esgueva, Fontihoyuelo, Melgar de Abajo, Monasterio de Vega y Villagarcía de Campos, que han destinado sus correspondientes módulos de inversión a dos intervenciones relacionadas con la depuración y con la renovación de redes; así como Fuente el Sol, que ha dividido su módulo en tres obras, para llevar a cabo un nuevo sondeo y para acondicionar el depósito, además de invertir en la depuración.

En el lado opuesto se situaría Urueña, que no ha previsto ninguna operación relacionada con el agua, a pesar de que podía haber atajado los problemas de una depuración ‘no adecuada’, destinando 38.200 de los 42.400 euros que le corresponden por módulo, según se desprende del informe de la CHD.

Tampoco Villafrades de Campos ha recurrido a la ayuda institucional para sufragar los 17.400 euros que necesitaría para el tratamiento de sus aguas, dentro de su asignación de 33.300 euros. O Villafuerte, que requería una inversión de 16.700 euros y ha utilizado los 34.600 euros que le corresponden para pavimentación de calles e instalación de calefacción en una vivienda de uso administrativo, como refleja el desglose de actuaciones de los Planes Provinciales para el próximo bienio.

Pero, tal y como razonó el diputado de Asistencia y Cooperación a Municipios, Alberto Collantes, los ayuntamientos son autónomos en la toma de decisiones –«como Diputación no les podemos obligar», subrayó– y son ellos quienes deciden el destino de las cuantías. «Habrán visto otras prioridades, aunque hay pueblos que sí están haciendo sus deberes», añadió.

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