Las velas iluminan el cortejo de Felipe
Renedo recuerda su historia con dos representaciones ambientadas en el siglo XVI

Encuentro real.-EL MUNDO
Año 1506. Han transcurrido dos años desde la muerte de Isabel la Católica. La heredera al trono, Juana, no parece capaz de cumplir con sus obligaciones reales con Castilla, por lo que su padre, Fernando el Católico, toma el control. Sin embargo, la situación enfrenta al rey aragonés con su yerno, Felipe el Hermoso, quien también desea el trono castellano. Ambos monarcas acabarán encontrándose y compartiendo sus diferencias en el pueblo de Renedo de Esgueva.
Es precisamente esta reunión entre los dos reyes la que se representó, por tercer año consecutivo, ayer en la localidad vallisoletana, en el marco de de la 34 edición de la Semana Cultural de Renedo. En la actuación, participaron alrededor de 200 personas, miembros del grupo de teatro municipal, conocido por el nombre de Escenas.
El pueblo de Renedo al completo se engalana con sus mejores ropajes renacentistas, confeccionados durante todo el año en la propia localidad, y se entrega al máximo para representar los dos pasajes de su historia que tienen por protagonistas a Fernando el Católico, Juana la Loca y Felipe el Hermoso.
Además de teatro, Renedo ofreció música y danza renacentista, a cargo de la escuela municipal de música, Pico de Uris, y el grupo de danzas, El Guindo, que contaron con acerca de un centenar de extras que representaban al séquito de ambas cortes reales.
De nuevo en 1506, tras la reunión entre suegro y yerno, Fernando el Católico se retira del reino de Castilla y le cede el trono a su hija. Felipe había conseguido lo que deseaba: era el nuevo rey castellano. No obstante, su alegría fue efímera, pues su reinado duró solo tres meses, de julio a septiembre. El rey había muerto. Juana le organizó un cortejo fúnebre que debía llevarlo hasta Granada, donde sería enterrado. Sin embargo, el viaje terminó en Tordesillas.
Renedo fue la última localidad por la que pasó el cortejo de la reina a su esposo, antes de que se encaminara hasta Tordesillas, donde se encerró para siempre en el Monasterio de las Claras. Las luces del municipio se apagan para recordar el dolor de Juana y, en su lugar, las velas iluminan el paso de la comitiva. Así conmemora Renedo el paso del cortejo fúnebre de Felipe el Hermoso, por segunda vez.
Raquel González, concejala de Educación y Comunicación de Renedo. destacó la participación de todos los vecinos del pueblo, así como la importancia de mantener viva la tradición histórica y la atmósfera que se crea en el pueblo. «El pueblo sufre una auténtica transformación renacentista. Es una vuelta atrás en el tiempo», aseguró la edil.
La localidad vallisoletana recibió durante las representaciones históricas de los reyes de Castilla del pasado año la visita de alrededor de 3.000 o 4.000 turistas. En esta edición se espera una cifra similar.