Diario de Valladolid

El director deja ‘colgadas’ las obras en Fuensaldaña

El adjudicatario ofertó una baja del 71% sobre el precio de licitación pero ahora se va / Alega que no se incluyó la electricidad cuando sí está en el pliego

Vista exterior del Castillo de Fuensaldaña, con el lateral de la torre del homenaje en primer término.-PABLO REQUEJO

Vista exterior del Castillo de Fuensaldaña, con el lateral de la torre del homenaje en primer término.-PABLO REQUEJO

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Santiago G. del Campo
Valladolid

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El arquitecto adjudicatario de la dirección de obra para la conversión en museo del Castillo de Fuensaldaña, Roberto Valle, ha renunciado al contrato. Según denunció ayer la portavoz del Grupo de Ciudadanos en la Diputación, Pilar Vicente, pretendía incrementar el presupuesto por los proyectos de electricidad y climatización del edificio, extremos que «ya estaban contenidos en el pliego de licitación», aseguró.

La formación naranja ha criticado en varias ocasiones que el trabajo se hubiera adjudicado a un arquitecto que incurrió en una baja de las que, antes de la modificación de la Ley de Contratos del Estado, se calificaban como ‘temerarias’. La rebaja alcanzaba el 71%, desde los 90.245 euros del precio de licitación a los 26.171 euros de la adjudicación. Además, el técnico beneficiario del contrato había sido, con anterioridad, asesor de la Diputación. Ciudadanos apuntó que la adjudicación se había determinado «con criterios subjetivos».

Hoy tendrá lugar una comisión extraordinaria para adjudicar el contrato al segundo licitador de la lista, Álvarez y Mateo Arquitectos S. L. P., que se harían cargo de la dirección facultativa por 40.600 euros, un 55% más que el anterior.Aún así, el precio, «más razonable», según Ciudadanos, supone menos de la mitad del importe de licitación.

La comisión preparará la documentación para que sea aprobada en junta de Gobierno el próximo viernes. Sin embargo, la formación naranja calcula que el retraso en los trámites será de alrededor de un mes, «teniendo en cuenta la comisión, la junta de Gobierno, y el plazo del abono de la garantía del adjudicatario», explicó en respuesta a este periódico Pilar Vicente.

Roberto Valle presentó su renuncia en el Registro de la Diputación el pasado 12 de julio. «Ya alertamos de que se trataba de una baja temeraria, que se había justificado por criterios subjetivos, y que se podía poner en riesgo la obra», quiso poner de manifiesto Vicente.

«A nosotros nos pareció había una baja no temeraria, sino incomprensible», remarcó, por su parte, la portavoz del Grupo delPSOE, Teresa López. «La propia persona que dice que como mucho se podrán pagar 90.000 euros por ese servicio, luego concurre y ofrece veintitantos mil». Y es que, aseguró la diputada provincial, Valle tenía relación con la Diputación con anterioridad, por haber trabajado para la institución.

«A todos nos pareció muy extraño, pero luego justificaba la baja en que tenía mucho interés en hacerlo», añadió. «Pero nos parece que la Administración no puede arriesgarse a adjudicar obras de este tipo, porque se arriesga a que después haya modificaciones al alza».

Por eso, a su juicio, «cuando la Ley de Contratos del Estado suprime las bajas temerarias, con la única obligación de justificar las bajas, crea un problema. Se adjudican obras por precios irrisorios que se empiezan, pero no se sabe por cuánto acabarán».

Uno de los problemas con los que partió el proyecto del Castillo de Fuensaldaña fue que «se había aprobado en Pleno que el único criterio de valoración de toda la obra fuera el precio. Y eso obligaba a adjudicárselo al más barato», señaló Teresa López.

La portavoz socialista no fue tan crítica como Pilar Vicente a la hora de valorar la renuncia del director de obra. «No podemos presuponer que se vaya a hacer mal» pero, eso sí, «lo que sí podemos hacer es tener toda la documentación disponible y estar vigilantes, para que la ejecución de la obra sea conforme al proyecto, sin alzas», concluyó.

LÓPEZ, DEL PSOE: «ESTAREMOS VIGILANTES CON LAS OBRAS»

El ‘fantasma’ del proyecto Meseta Ski, que comenzó con un presupuesto de 4 millones de euros y luego se incrementó hasta los 12, sobrevuela en forma de permanente sospecha sobre el Castillo de Fuensaldaña. Tanto es así que todos los grupos de la oposición aseguraron que vigilarán estrechamente la tramitación de las licitaciones. «Estaremos atentos para que no se produzcan alzas posteriores en el presupuesto», proclamó la portavoz socialista, Teresa López, en el último Pleno de la institución. Grupos como Toma la Palabra y Sí Se Puede considerarían mejor invertir ese presupuesto en cosas que ven «más necesarias».

En cuanto a la formación naranja, incluso votó en contra de la adjudicación de las obras del castillo el pasado mes de junio, pues valoró también que existía otra baja desproporcionada.

Las obras de restauración, rehabilitación y adecuación de la fortaleza, que se convertirá en Museo de los Castillos de Valladolid, se adjudicaron el mes pasado a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Patrimonio Inteligente - Construcciones y Desarrollos Tudmir, S. L., por 1.350.329 euros, IVA incluido, por ser la proposición que ofertó el precio más bajo. Supone un 36% menos que el precio de licitación, que ascendía a 2.114.848 euros.

«Esa baja genera muchas dudas», aseguró López en el último Pleno. «Tenemos muchas experiencias como la del Teatro Zorrilla, que sobre un presupuesto de licitación de 8 millones se adjudicó por 6, y terminó costando más de 9». También sacó a colación Meseta Ski. El propio presidente de la institución, Jesús Julio Carnero, aseguró que el equipo de Gobierno también estará alerta.

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