DIPUTACIÓN
Diputación ayuda con la receta electrónica a 32 localidades
Destina 37.200 euros a implantar el servicio en farmacias «con dificultades económicas» L El sistema estará establecido en el primer trimestre del 2016
Jesús Julio Carnero y Juan de Dios Jódar firman un acuerdo de colaboración para implantar la receta electrónica.-Ical
El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos, Juan de Dios Jódar Pereña, firmaron un convenio de colaboración mediante el cual el gobierno provincial destinará 37.200 euros, que el Colegio Oficial distribuirá entre 32 farmacias rurales con el objeto de ayudar a la implantación de la receta electrónica en los locales con mayores dificultades económicas.
De las 88 farmacias situadas en el ámbito rural de la provincia han sido seleccionadas 32, calificadas como de «viabilidad económica comprometida» y situadas en municipios de menos de 700 habitantes, e incluso con menos de 200, que precisan de nuevos equipos tecnológicos e informáticos para «mejorar la atención sanitaria y ofrecer la misma calidad de vida que en el medio urbano», explicó Carnero. «Desde la Junta se imponen los beneficios de la receta electrónica y desde la Diputación ayudamos a facilitar esas ventajas en el mundo rural».
La implantación de la receta electrónica pretende llegar a todos los municipios de la provincia antes de final de enero del año que viene, con la incorporación de dos centros semanales, mientras que en el conjunto de la capital se espera que esté operativa en el primer trimestre del año.
Un total de 25 farmacias del alfoz ya cuentan con esta medida, y se prevé que la incorporación sea de dos centros semanales, según aseguró Juan de Dios. La última zona básica de salud en incorporarse ha sido Tordesillas, con cinco oficinas, y desde hoy se procederá a la conexión del área de Alaejos, con cuatro farmacias más.
Con un total de 88 farmacias en el ámbito rural, 21 en zonas semi urbanas y 287 en el total de la provincia, de Dios aseguró que «casi un tercio» afrontan una «situación difícil», económicamente hablando, pero a pesar de ello, «ofrecen la misma atención a los pacientes que la que reciben en el medio urbano».
Entre 1.000 y 5.000 euros cuesta el equipamiento informático completo para dispensar estas recetas, además de una conexión rápida a internet. Para que se produzca una «distribución homogénea», de Dios aseguró que se ha llegado a un acuerdo colectivo con la empresa de telecomunicaciones para que los gastos, en torno a 600 euros anuales por local, «sean los mismos para todas las farmacias, ya tengan que usar fibra óptica o conexión vía satélite», aseguró el presidente del Colegio.
«La farmacia es el establecimiento sanitario más accesible al ciudadano. Trabajamos en que eso no deje de ser así, y tengan carga de trabajo y no subvenciones», concluyó de Dios. «Todos tenemos una resistencia al cambio», pero en general, salvo algún caso en particular, las valoraciones de los farmacéuticos «son positivas, y la implantación de la receta electrónica va «a buen ritmo».
Carnero alabó el trabajo de los farmacéuticos de la provincia que deciden montar su oficina en el ámbito rural para «prestar un servicio de calidad» y pese a las «complicaciones y las amenazas». Además, recordó que, en ocasiones «son los únicos profesionales sanitarios con presencia permanente en los pueblos».