Medina del Campo
El mercado de la Reales Carnicerías de Medina del Campo vuelve a lucir sus pinturas murales renacentistas
Enrique Saiz adelanta que la nueva ley de patrimonio de la Castilla y León impulsará la vinculación entre patrimonio cultural y sociedad civil
El director de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, visita la restauración de las pinturas en las Reales Carnicerías de Medina del Campo (Valladolid). Junto a él, la alcaldesa de Medina del Campo, Teresa López-ICAL
La alcaldesa de Medina del Campo, Teresa López, y el director general de Patrimonio Cultural de la Junta, Enrique Saiz, inauguraron hoy la restauración de las pinturas murales de las Reales Carnicerías, el mercado más antiguo de España que mantiene la primitiva función para la que fue construido.
Enrique Saiz destacó que la inauguración de estas pinturas responde al objetivo planteado por la nueva consejera de Cultura y Turismo, María Josefa García Cirac, de impulsar la vinculación entre el patrimonio cultural y la sociedad civil. “Este proyecto ejemplifica muy bien lo que será el espíritu de la nueva ley de patrimonio de Castilla y León, en la que tendrá un papel preponderante la sociedad civil y la concertación institucional y público-privada en el cuidado del legado cultural”, afirmó.
A su vez, Saiz felicitó al Ayuntamiento por la puesta en marcha del proyecto para la restauración global de las Reales Carnicerías y reconoció que se “trata del único mercado de España construido hace cinco siglos y que sigue conservado el mismo uso, algo que da idea del esplendor de Medina del Campo durante los siglos XVI y XVII”.
Por su parte, la regidora, además de agradecer a la Junta la financiación de la restauración de los frescos, trabajos que han tenido un presupuesto de 16.000 euros, mostró su satisfacción de cómo se está restaurando un “edificio emblemático en Medina y único en España. Desde el Ayuntamiento vamos a seguir apostando por acercar la cultura al pueblo y por sacarla de los museos”, sentenció.
Además, Teresa López destacó que el objetivo del Consistorio es continuar con la rehabilitación del edificio y adelantó que el Ministerio de Cultura, a través del 1 por Ciento Cultural, ha aprobado de forma provisional el proyecto remitido para la recuperación del suelo. En este sentido, Saiz también comprometió la colaboración de la Junta en sucesivas fases.
Singularidad
Por otra parte, Enrique Saiz destacó la singularidad de unas pinturas murales renacentistas de temática religiosas que rara vez se encuentran en un edificio civil. El edificio fue construido para abastecer de carne a Medina del Campo en el siglo XVI, por lo que se trata de un inmueble de uso civil de esta época, de los pocos que se han mantenido de su tipología y declarado BIC en 1995. Su traza fue atribuida a Rodrigo Gil de Hontañón, aunque otros historiadores apuestan por el arquitecto real Gaspar de la Vega. Sin embargo, la realización efectiva corre a cargo de los maestros medinenses Juan del Pozo y Agustín Gallego. La construcción se terminó en 1562 bajo el reinado de Felipe II. Aunque transformado por el tiempo, mantiene la primitiva función para la que fue construida. Sufrió reformas en 1595,1621 y 1783. En el siglo XX y desde 1935 fue rehabilitado como mercado de abastos.
La intervención
La actuación, según se informa desde la Junta, se ha llevado a cabo en los paños de pintura mural visible sobre las puertas de acceso a las Reales Carnicerías, que representan a San Miguel y la imposición de la casulla a San Ildefonso. Las pinturas están realizadas al óleo y han sufrido un deterioro caracterizado por la pérdida de pequeñas lagunas de color por toda la superficie a consecuencia de la falta de transpiración que provoca la técnica pictórica empleada.
Para su restauración, se han realizado los tratamientos de consolidación de morteros, fijación del color, limpieza general de la película pictórica, tratamiento de sales, reintegración volumétrica y cromática de faltas de color bajo el criterio de menor intervención posible manteniendo las reintegraciones identificables de forma que se pueda recuperar su correcta lectura. Esta reintegración se ha realizado con un ‘trateggio’ de trama muy abierta para mantener una vibración adecuada de la superficie pictórica desde el punto de vista de observación habitual. Finalmente, se ha llevado a cabo la restauración de las ‘pizarras’ que se encuentran a ambos lados con textos relacionados con el uso actual del edificio.