La CHD invertirá 1,8ME en limpiar los cauces de agua
La prioridad será despejar los tramos de ríos que puedan causar inundaciones / 50 ayuntamientos piden actuaciones, pero las obras no podrán llegar a todos

El Duero en Castronuño, en una zona protegida por su valor medioambiental.-J.M. Lostau
Un ambicioso plan de la Confederación Hidrográfica del Duero pretende mejorar el estado ecológico y la conectividad de las masas de agua superficiales en toda la provincia. El proyecto, con una duración de tres años, comenzará a desarrollarse en ríos, arroyos, regatos y otros cauces, en su mayor parte alejados de cascos urbanos, el próximo mes de agosto.
Antes de proceder, la CHD deberá filtrar entre una cincuentena de peticiones de los ayuntamientos, aunque también la Confederación actuará ‘de oficio’ donde lo considere necesario y escuchará también las demandas de la Junta, de los pescadores y de diversas asociaciones medioambientales, a las que se anima a trasladar sus súplicas. Los responsables asumen que no podrán atender a todas las peticiones.
Las actuaciones consistirán en limpiar la vegetación que produce tapones, mejorar la conservación de los lechos fluviales, mejorar la capacidad natural del río y la mejora longitudinal de los cauces. La prioridad serán aquellos puntos en los que puede haber desbordamientos si no se acometen arreglos», explica el comisario de aguas de la CHD, Julio Pajares.
Sin embargo, la idea más novedosa de la CHD respecto a otros proyectos similares pero de menor envergadura llevados a cabo hasta ahora, está en la eliminación de la chatarra inservible presente en los cauces, como azudes para extraer agua para el riego o tomas de agua que ya no se están usando. «Cuando estas infraestructuras antiguas ya no sirven, tenemos que devolver el aspecto natural que el río tenía en su día», afirma Pajares.
En el proyecto, que forma parte de una estrategia de conservación y mejora con desarrollo hasta 2017, contempla también medidas más ecológicas como desvíos del punto de vertido de algunos ríos a lugares menos dañinos, ya que desde la CHD consideran que algunos pueblos pequeños vierten sus aguas residuales en puntos que afectan al cauce.
Entre las posibles medidas también se considera la plantación de especies de ribera como sauces, alisios o fresnos en las orillas, al tiempo que se limpia la vegetación arrastrada por la fuerza del agua y los árboles ya caídos, para mantener la vegetación natural de la zona.
La empresa Cyopsa-Sisocia ha recibido la concesión para ejecutar los trabajos por 1.842.265 euros, una rebaja importante sobre el presupuesto base de la licitación, de 3.674.940. El dinero lo pone integramente la CHD, aunque esperan contar con la ayuda de fondos europeos como los Feder en su programa hasta 2021. En todo caso, esa subvención no pasaría del 50% de la financiación, al no ser España ya objetivo uno de la Unión Europea.
Durante los cuatro años trabajarán en equipos de cuatro personas intentando usar la menor maquinaria posible. «Trabajaremos a mano menos donde no quede más remedios para perjudicar lo menos posible», asegura Pajares.
Antes de empezar en unas semanas, los responsables de la Confederación y la empresa deberán firmar los contratos y esperar a la nidificación de las aves, uno de los condicionantes ambientales que establece la Junta para que los trabajos no afecten a la fauna.
«Este proyecto es nuevo, antes hacíamos las cosas de una en una dependiendo del presupuesto, y ahora hemos adaptado una forma de trabajar más medioambiental», observa Pajares sobre un plan que alcanza a toda la Comunidad dividido en diez zonas (León está partido en dos) con un montante total de 20 millones de euros.