VIANA DE CEGA
Viana recibe un Plan Parcial tras dos décadas de problemas
El Ayuntamiento de la localidad ya tiene a su cargo las 147 parcelas de Las Eras después de que la quiebra del constructor obligara a sus 20 vecinos a costear todo el mantenimiento

Vista de la urbanización Las Eras, que pasa a gestionarse por el Ayuntamiento de Viana.-El Mundo
La Urbanización del Plan Parcial de Las Eras de Viana de Cega ha llegado por fin a las manos del Ayuntamiento, 21 años después de empezar un complicado periplo desde su aprobación el 2 de febrero de 1994. La gestión de la infraestructura de sus 147 parcelas, que forman parte del casco urbano, será ya competencia del consistorio, aliviando así a los vecinos que han vivido en la incertidumbre durante una década.
Ahora los vecinos ya podrán, por ejemplo, obtener la licencia de primera ocupación, mientras que los propietarios de parcelas que quieran construir tendrán menos obstáculos para conseguir una hipoteca o desgravar su vivienda, saliendo así todos de la situación de alegalidad que sufrían.
La historia comienza con un proyecto de urbanización que ascendía entonces a 324 millones de pesetas (1.950.827 euros). Pronto llegaron los problemas, cuando el arquitecto José Luis Villacorta –redactor del proyecto junto a Juan AntonioSalvador– adquirió la propiedad a través de las mercantiles Hervi S.L. y Atalaya del Cega para disgregar la inversión, y las obras se quedaron incompletas. «Faltaban farolas, muros, detalles de conservación, letreros o árboles, veías el hueco y no había árboles. Eran los años que más viviendas se vendía y aquí nada», explica Antonio Landa, el abogado que ha representado a los vecinos en el proceso hasta la recepción de la urbanización por el consistorio.
Con la empresa en bancarrota, Caja España adquirió el 60% de la propiedad hace tres años y consiguió ejecutar las obras pendientes con una aportación de 100.000 euros. Ahora las parcelas han pasado al Sareb, el conocido como ‘banco malo’, que se encarga de vender sus propiedades en toda España a través de Solvia, una sociedad delBanco Sabadell.
En la actualidad 60 parcelas pertenecientes al Sareb están en venta, otras 20, las que más problemas están dando, todavía pertenecen a Hervi S.L, y una docena al Ayuntamiento. Otras 60 pertenecen ya a pequeños propietarios, con una cuarentena de parcelas compradas sin edificar y otros 20 con viviendas construidas, las únicas en las que se puede ver ladrillo de las 147 parcelas.
Landa destaca el «tesón y el mérito» de los actuales propietarios para organizarse y luchar por solucionar un caso que no solo les ha tenido hasta ahora en la alegalidad, sino que les ha hecho costear durante mucho tiempo todos los gastos que no pagaban las empresas de Villacorta, lo que hacía a 20 propietarios tener que pagar su parte de los gastos para llevar el agua, la luz y mantener el hormigón que se reesquebrajaba no solo de ellos y la que la empresa no pagaba.
También el Ayuntamiento reconoce su voluntarismo para dar una solución a los vecinos cuanto antes. «Hemos tratado de tirar para adelante a veces no siendo todo lo estrictos que deberíamos de ser dentro de lo que nuestros técnicos nos aconsejaban. Se trataba de dar una solución a los vecinos», destaca el alcalde de Viana, Alberto Collantes, que subraya que desde que se puso en marcha el plan hasta cuatro ediles han gobernado el Ayuntamiento.
Ahora los vecinos que empezaron a habitar Las Eras durante el cambio de siglo ven la luz y esperan que la legalización de la situación atraiga a nuevos compradores de parcelas y que aquellos que las tienen puedan empezar a construir para no asomarse a la ventana y observar un solar. «Las perspectivas ahora son muy buenas, en un año se han vendido 12 parcelas», destaca Landa.
La Entidad Urbanística de gestión ya se ha disuelto para dar paso a una Entidad Urbanística de Conservación. Ahora, este órgano tendrá que costear los gastos de llevar hasta allí la luz, el agua o mantener los jardines durante ocho años, ya que el Reglamento de Urbanistico autonómico obliga a velar a que transcurran entre cinco y diez años hasta que un consistorio se haga cargo de una urbanización así para dar garantías a la administración pública.
Paradójicamente, en el mismo municipio se da la situación contraria. Los vecinos del Coto del Cardiel llevan desde los años 60 sin que el Ayuntamiento reciba su urbanización, ya ellos mismos prefieren satisfacer con sus propias cuotas «por puro clasismo», explica Landa.