HUELGA
La plantilla del 112 de Castilla y León convoca paradas indefinidas el primer viernes de cada mes
los trabajadores cumplirán los servicios mínimos para garantizar la atención a la ciudadanía

Foto de archivo del 112 Castilla y León.
La plantilla del servicio de atención de llamadas de emergencia 112 de Castilla y León iniciará el 6 de noviembre una huelga de carácter indefinido, con paros el primer viernes de cada mes, salvo festivos, para exigir a Ilunion Emergencias el cumplimiento del acuerdo de empresa firmado en 2022. El comité de empresa anunció que los trabajadores cumplirán los servicios mínimos que se establezcan para garantizar la atención a la ciudadanía.
La representación de los trabajadores situó el origen del conflicto en los incumplimientos del acuerdo que puso fin a la huelga de 2022, con la mediación de la Junta, y que permitió recuperar la estabilidad del servicio tras la crisis del anterior adjudicatario. En concreto, señaló las deficiencias en el sistema de rotación antiestrés, pactado para facilitar los descansos en un trabajo de elevada tensión.
El comité explicó que el acuerdo contempla 40 rondas para el personal gestor de llamadas y seis para supervisión. Sin embargo, aseguró que la empresa reconoció ante los tribunales que solo funcionan 25 de las 40 rondas y que la sexta de supervisión lleva más de dos años sin cubrir.
A estos problemas sumó incumplimientos en formación, acreditación de idiomas y respeto a la antigüedad en la contratación. El conflicto pasó tres veces por el Servicio Regional de Relaciones Laborales (Serla) desde febrero de 2026 y por una mesa de negociación, sin acuerdo. Además, el comité denunció que la empresa promovió la denuncia del acuerdo laboral con la intención de desmantelar el sistema de rondas y descansos.
La representación de la plantilla recordó que las condiciones del acuerdo de 2022 figuran en el expediente de contratación de la Junta y sirvieron para calcular el presupuesto del servicio.
"La empresa cobra un precio calculado como si cumpliera el acuerdo, pero no lo cumple. La Junta está pagando un servicio en unas condiciones que no se están dando", sostuvo.
El comité alertó también de la falta de personal, que, afirmó, la empresa reconoció por escrito en dos actas de reunión. A su juicio, esta carencia, junto con una formación insuficiente y la pérdida de trabajadores con experiencia y estabilidad, supone un riesgo para la calidad de la atención.
Asimismo, aseguró que la Inspección de Trabajo constató retrasos en la publicación de los cuadrantes y que la autoridad laboral sancionó a la empresa por infracciones graves en materia de horarios. También añadió que un juzgado de Valladolid declaró nula la exclusión de una trabajadora del sistema de rotación y que siguen pendientes varias denuncias ante la Inspección y una demanda por las rondas.
Ante esta situación, el comité se dirigió a la Vicepresidencia Segunda de la Junta y a la Agencia de Protección Civil y Emergencias para solicitar que la Administración autonómica vuelva a mediar y exija el cumplimiento del contrato.
"Sin esa mediación, el conflicto se alargará de forma innecesaria en perjuicio de un servicio público vital", advirtió.
De cara a la próxima licitación, los representantes de los trabajadores reclamaron que los pliegos incorporen expresamente las rondas y las condiciones del acuerdo como obligaciones esenciales, con un control efectivo de su cumplimiento. También plantearon que la Junta valore asumir la gestión directa del 112.
"Un servicio esencial como este puede y debe gestionarlo la propia Junta. ¿Qué razón hay para mantener un modelo más caro y que funciona peor?", cuestionaron.
El comité atribuyó a la empresa la responsabilidad de la huelga y reiteró su disposición a negociar, aunque rechazó que se desmantele un acuerdo que, denunció, nunca llegó a cumplirse íntegramente.