DIMISIÓN
Puente dimite tras la tragedia ferroviaria: "Un ministro no puede continuar en el cargo tras dos accidentes de esta gravedad"
El ministro de Transportes anuncia que deja el cargo y renuncia como cabeza de lista al Congreso por Valladolid por «dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas»
Óscar Puente.
Punto y final. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, el vallisoletano Óscar Puente, ha confirmado este martes lo que desde hace días era una posibilidad sobre la mesa: su dimisión. Dimisión a la que Puente se cerraba, como él mismo reconocía en declaraciones públicas, pero a la que ha acabado sucumbiendo menos de una semana después de la tragedia ferroviaria de Urda en la que el miércoles pasado fallecieron 69 personas.
"Un ministro no puede continuar en el cargo tras dos accidentes en menos de un año", señalaba Puente este martes durante su comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados, confirmando así que no continuará en el cargo. Una dimisión que, como argumentó, asume por "dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas".
Pero no se trata de una dimisión únicamente como ministro de Transportes, sino que Puente también confirmó a renglón seguido que abandonará la carrera de las elecciones generales del 29-N. Renuncia también, por tanto, a encabezar la lista del PSOE por Valladolid, la cual, al igual que el resto, era ratificada este mismo martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Según las fuentes consultadas por este periódico, las candidaturas no pueden modificarse salvo en casos de fallecimiento, renuncia o declaración de inelegibilidad del candidato. En ese caso, la vacante se cubre incorporando a los suplentes en el orden en que figuren, o corriendo los puestos de la lista según lo dispuesto por la Junta Electoral correspondiente. De esta forma, la candidatura del PSOE por Valladolid estará ahora encabezada por Ana Redondo, acompañada de José Domingo Castaño, María Luisa Sanz y Raúl Crespo, en ese orden.
"No solo renuncio a mi cargo como ministro de Transportes", aclaró Puente a sabiendas de que esta sería una de las próximas dudas a resolver, "sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales el 29 de noviembre". "No seré, por tanto", continuó, "cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Valladolid".
Se pone fin, de esta forma, a la etapa de Puente al frente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la cual venía a constituir la cúspide de su carrera política, el ascenso casi meteórico desde la Alcaldía de su ciudad en 2015 hasta una de las carteras de más peso del Gobierno central y parte del núcleo de confianza del líder de su partido, Pedro Sánchez, a quien el ministro dedicó palabras de agradecimiento en su despedida.
Un trayecto de once años en el que Puente ha pasado de ostentar el "honor", como el mismo ha reconocido en varias ocasiones, de ser el alcalde de su ciudad, Valladolid, durante dos mandatos completos; hasta dar el salto a la política nacional de la mejor manera posible. Porque antes de ser nombrado ministro, cuando era un diputado 'raso' en la bancada del PSOE, fue el encargado de mantener un cara a cara con Alberto Núñez Feijóo en la fallida toma de posesión del candidato del PP. Aquella célebre intervención, en la que le habló "de ganador a ganador", le sirvió para hacerse un nombre en la Cámara Baja y cosechar una amplia lista de seguidores y detractores casi a partes iguales.
En esa intervención desde el Congreso de los Diputados, Puente reconoció que la decisión de su dimisión fue prácticamente inmediata tras el suceso de Urda. "La decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos en los que se produjo la tragedia", aseguró, "en cuanto tuve conocimiento de ella cuando me dirigía al centro 24 horas de Adif".
En este sentido, reiteró que "un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año". "Tenga o no responsabilidad directa en ellos, es una cuestión de responsabilidad política", argumentó, apuntando por tanto que esta dimisión llega motivada por la tragedia ferroviaria de Toledo.
En esta intervención, que Puente realizó tras más de cuatro horas de comparecencia ante la Comisión Permanente, apostilló que "no era la única decisión posible". "Pero era la única que yo hubiera estado dispuesto a tomar", apostilló en referencia a su dimisión.
Por otro lado, el ministro de Transportes también tuvo palabras para las víctimas y sus familiares del accidente de Urda. "Mi dolor no puede equipararse al suyo, pero después del suyo ninguno es tan grande como el mío", aseguró.
Así, bajo esta argumentación Óscar Puente consideró su decisión de dimitir como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible como "buena para el país y buena para la democracia". "No es cierto que todos los políticos seamos iguales", apostilló. "Mi decisión lo único que pretende es estar a la altura de mi partido y sobre todo de los me precedieron", agregó.
En esta despedida, Puente tuvo palabras de agradecimiento para muchas personas. Por un lado, para su familia, haciendo incluso una mención a su hermana, Sofía Puente, y a quien dijo que quieren hacerle "la vida imposible". También se acordó de su partido, el PSOE, con Pedro Sánchez a la cabeza, así como de todas las personas que le han acompañado tanto en su etapa de alcalde de Valladolid como en los últimos tres años dirigiendo el ministerio.