Aquavall construirá por 3,8 millones su nueva sede de Valladolid en Las Eras
El Ayuntamiento calcula 90.000 euros de ahorro al año en la renta del local de la calle Muro cuando traslade al nuevo edificio, en la parcela de la potabilizadora

Recreación exterior del nuevo edificio de Aquavall.
La oficina de atención al público de Aquavall tiene 'los días contados' en la calle Muro, porque la entidad pública encargada de la gestión del ciclo del agua de Valladolid va a erigir un edificio en Las Eras, y hasta allí trasladará este servicio –además de los departamentos de contabilidad, informática, facturación, contratación, relaciones institucionales y dirección–. Las obras de la nueva sede están a punto de iniciarse y antes de que acabe el año podría verse movimiento sobre el terreno, una vez se formalice el contrato, adjudicado ya a la empresa Zarzuela por 3,8 millones de euros (IVA incluido).
La construcción de la edificación en el recinto donde se encuentra la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Huerta del Rey facilitará la unificación de las áreas de trabajo de Aquavall y pondrá fin a las «incomodidades y carencias» derivadas de la dispersión actual, según alegan en el expediente para justificar la necesidad de llevar a cabo esta actuación, cuyo plazo de ejecución son doce meses, por lo que no se estrenará, al menos, hasta finales de 2027.
Con este proyecto, además, el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, Alejandro García Pellitero, confirmó que se ahorrarán los 90.000 euros al año que ahora están pagando por el alquiler del local ubicado en el número 9 de la calle Muro.
El arrendamiento es, precisamente, uno de los problemas que destacan para defender la construcción de una sede propia. «El hecho de estar arrendados obliga a licitar el mismo como máximo cada cinco años, pudiendo ocurrir que el local adjudicado sea diferente, con las notables incomodidades que esto ocasiona tanto a la empresa con los cambios de ubicación de personal, equipos, etc., como a los usuarios con el cambio de la dirección de atención», subrayan antes de añadir que solventarán estos «inconvenientes» con un nuevo «edificio de oficinas propio en los terrenos que la sociedad dispone en la parcela de la ETAP Las Eras».
Y, aunque el edil responsable del área medioambiental en el Consistorio vallisoletano aclaró que la céntrica estancia en la que están ahora como inquilinos está adaptada a sus necesidades, consideró que no es un entorno «perfecto», mientras que las instalaciones en ciernes se han diseñado específicamente teniendo en cuenta dichas necesidades, tanto las de trabajo interno como las de atención al público. Con especial importancia al sistema de comunicaciones, pues el ente de gestión del agua en la ciudad cuenta con una red propia y, en el futuro enclave, podrán disponer de «una red de telefonía y datos conectada con el centro de control mediante fibra óptica, cubriendo todas las necesidades telemáticas del edificio».
En cuanto a su diseño, la sede cuya construcción está a punto de arrancar ocupará 817 metros cuadrados del recinto de la ETAP y rozará los 2.000 metros cuadrados construidos, en un edificio distribuido en un sótano, una planta sobre rasante y otra en altura, al que se accederá por la calle Trilla.
El sótano –de 650 metros cuadrados útiles– se reserva para un aparcamiento subterráneo con capacidad para 18 vehículos y habrá espacio también para el archivo general y para locales técnicos y de servicios, como los cuartos de instalaciones (climatización, inversores fotovoltaicos, electricidad y comunicaciones), vestíbulos y aseos.
En la planta baja –486 metros útiles– el proyecto contempla un porche para el control de accesos, una sala de espera que conecta con la sala de atención al público y espacios de trabajo interno, como los despachos de los departamentos de contabilidad, finanzas, clientes o fraudes. Además, se habilitará una sala de reuniones con clientes y se ubicarán otros servicios auxiliares, por ejemplo una sala de fotocopias y almacén, o aseos.
En la primera planta –398 metros cuadrados útiles– estará el área directiva e institucional, articulada alrededor de un espacio central abierto al lucernario, y con los despachos de la gerencia, secretaría, recursos humanos, licitaciones y sala de reuniones; estará el área técnica e informática y, por último, habrá una zona de personal y descanso, con un espacio office –con cocina– y una sala polivalente anexa.
La capacidad máxima estimada es de 160 personas en la planta baja (incluyendo el espacio de atención a usuarios) y de 121 en la primera planta, según refleja la documentación.
Más allá del «diseño funcional» del edificio, el proyecto destaca que lucirá una estética moderna y «representativa», con un revestimiento exterior ejecutado mediante un sistema de fachada ventilada con acabado en gres porcelánico. También se dispondrá una estructura de lamas horizontales sobre el gran frente acristalado para evitar el sobrecalentamiento interior por la radiación directa del sol.
Además, se colocará un rótulo identificativo retroiluminado con las letras de ‘Aquavall’ en la base de la entrada principal y se incluirá en la fachada un sistema de proyección de luz LED ambiental que permite cambiar de color, con modos para luz blanca, azul corporativo de la entidad o composiciones temáticas para eventos.