ARQUEOLOGÍA

El estudiante vallisoletano que desentierra la historia celtíbera

Roberto González, de la UVa, afirma que la excavación de Klounioq en Burgos "es relevante porque está muy ligada al yacimiento de Clunia"

Roberto González, alumno de la UVa, en el yacimiento Klounioq en Burgos.E.M.

Valladolid

Creado:

Actualizado:

El vallisoletano de 25 años, Roberto González, ha iniciado una nueva experiencia como becado por la Universidad de Valladolid estudiando en el Grado en Historia, en el yacimiento de Klounioq, también llamado Alto del Cuerno, cerca de la ciudad romana burgalesa Clunia, desenterrada durante varios años del siglo XX.

Dicho yacimiento se encuentra cerca de la ciudad ya que se ubican "en el lugar en el que estuvieron los antecedentes de Clunia" siendo este una "ocupación celtíbera" del siglo I a. C. La investigación comenzó el 3 de julio y los resultados que esperan obtener pasan por saber qué impacto tuvieron los romanos en el asentamiento, y Roberto asegura que la indagación y excavación del terreno "es relevante porque está muy ligada con un yacimiento que tiene tanto bombo como el de Clunia".

La trayectoria del estudiante está comenzando, pues esta es "la primera vez que vengo a una campaña arqueológica porque esto son mis prácticas de la universidad". Respecto al tema de las prácticas en empresa de la Universidad de Valladolid, comenta que las está haciendo "con el proyecto Campo Rural, que lo oferta la UVa".

Los motivos por los que el vallisoletano se interesó por el yacimiento burgalés son que "de las empresas ofertantes de prácticas que había para el Grado de Historia, que es donde estoy yo, este era el único con una experiencia de arqueología", además de que él siempre quiso "haber ido a alguna un día" y "probar alguna vez una campaña arqueológica".

Sobre cómo está siendo la experiencia, Roberto comenta que llevan "poco tiempo pero de momento todo va bastante bien" y que debido a estar trabajando en el yacimiento de Klounioq, que no está ubicado en un pueblo en específico, sus compañeros y él están "durmiendo en Quintanarraya, el pueblo de al lado", localización en la que también se encontraron restos de pueblos prerromanos y romanos al sur de la zona poblada, por lo que la búsqueda, a simple vista, parece que dará sus frutos.

Continuando con este punto, el joven destaca que "en las mañanas estamos haciendo trabajo de campo en el yacimiento: labores de retirar tierra, trabajos con palas, azadas, carretillas y otras herramientas", y por la tarde "vamos lavando poco a poco lo que hemos ido encontrando, por ejemplo un trozo de hueso lo vamos lavando de forma delicada". Aunque no todo es un ‘paseo por el campo’, pues el vallisoletano resalta un inconveniente: "el sol aprieta mucho en esta época", y es que con las altas temperaturas durante todo el verano y con el agravante de las olas de calor, trabajar al aire libre tantas horas supone un riesgo para la salud que hay que tomar si realmente quieres ejercer este duro trabajo.

En cuanto a descubrimientos en el yacimiento, Roberto afirma que van "poco a poco" y que están encontrando "poquitas cosas de momento", aunque lo achaca a que "todavía es pronto". Refiriéndose a sus hallazgos, comenta que, de momento, ha "sacado trocitos de cerámica y elementos de este tipo", además de encontrar "huesos que probablemente son de animales". Los objetos excavados durante la jornada, son limpiados y examinados, tal y como cuenta el estudiante de la UVa: "Vamos haciendo el inventario; vamos lavándolo más bien, y así es el día a día aquí".

Centrando el tema en los descubrimientos más importantes, el vallisoletano comenta que aún no han hecho ningún hallazgo que sobresalga por encima de otros, y repite que "todavía es pronto", por lo que la esperanza de encontrar algo novedoso o notable sigue en pie. Refiriéndose al grupo en general, explica que han "abierto una zanja", y lo que hay en ella "pertenece a la muralla de la ciudad" aunque vuelve a subrayar que llevan "pocos días con ello".

Respecto a su visión sobre Atapuerca, destaca que el yacimiento es "de una etapa histórica diferente de la que estoy cavando" y que "evidentemente es uno de los más atractivos de España de la prehistoria". Refiriéndose a la importancia del mismo, Roberto expresa que "todo lo que nos han ido revelando desde, si no me equivoco, los años 70 y 80, ha marcado cómo se interpreta la prehistoria en Europa", reflejando que la importancia que se le da a este descubrimiento no es en vano, pues realmente es uno de los más relevantes de Europa para entender algo más cómo era la prehistoria entre el Paleolítico Inferior y la Edad de los Metales, pertenecientes al Pleistoceno Inferior y el Holoceno respectivamente.

Sobre otros yacimientos fuera de España, el estudiante comenta que le resultan "muy atractivos en Italia y Grecia", aunque según le han comentado algunos compañeros de carrera, Irlanda es diferente: "hay chicos del Grado que han ido allí con algún voluntariado y han acabado muy muy contentos". "Por las cosas que he escuchado de mis compañeros de carrera, si me animara a ir al extranjero, creo que sería a Irlanda", concluye.

Entrando en el país del oeste de Inglaterra, se pueden encontrar yacimientos muy reconocidos como el de Brú na Bóinne del neolítico, que reúne más de 90 monumentos de arte megalítico, siendo el más conocido la tumba llamada Newgrange, aunque ‘la Isla Esmeralda’ también cuenta con diferentes círculos de piedras, dólmenes y otros cementerios.

Poniendo el foco en los otros dos países mencionados por Roberto, Italia y Grecia, es de conocimiento popular que ambos son reconocidos a nivel mundial por tener monumentos y edificaciones muy antiguas a la par que legendarias como el Coliseo o las ruinas de Pompeya en el país de ‘La Bota’, y la Acrópolis de Atenas o el Palacio de Cnosos en la isla de Creta, en el país conocido como ‘cuna de la civilización occidental’, por lo que estos dos destinos tienen un atractivo muy grande para cualquiera interesado en arqueología o en la historia de la civilización europea.

Hablando sobre su futuro, González no tiene claro si trabajará en un yacimiento en otro punto de su vida, pues de momento está "dándole una oportunidad a la arqueología" ya que su verdadera ambición pasa por "primero terminar el Grado y después hacer un máster en educación", aunque no cierra las puertas a un futuro como arqueólogo: "depende de cómo acabe de contento con la arqueología, a lo mejor sí que me animo a mirar más cosas, pero todavía no he mirado nada".

Para Roberto, el tiempo venidero de la arqueología en nuestro país se antoja complicado pues nota que "la situación, por falta de inversión es algo relativamente precaria en España" y debido a esto puede "ser un obstáculo para mucha gente porque al final lo que quieren las personas es comer y tener estabilidad". También recalca que, "aunque es un mundo muy importante, muy relevante digamos, esa situación de relativa precariedad en muchos de los casos es un obstáculo muy grande para plantearse el futuro" y a lo que él aspira actualmente es "ver qué tal me va con esta experiencia y luego ya decidir".

Pese a ser un estudiante de 25 años, Roberto está viviendo su primera experiencia como arqueólogo en un lugar de España tan importante para la profesión como lo es Burgos, contando además con la ayuda de, entre otros compañeros de diferentes universidades y distintos profesionales del sector, Luis Valdés, quien es arqueólogo, historiador y correspondiente de la Real Academia de la historia, con más de 40 años de experiencia en el primer sector mencionado.

Cargando contenidos...

Se puede afirmar que el estudiante vallisoletano goza de una gran compañía para aprender, mejorar y crecer durante su experiencia de prácticas veraniega para terminar de convencerse en si quiere dedicarse en cuerpo y alma a este trabajo tan importante para desenterrar y descubrir la prehistoria e historia de uno de los países con mayor diversidad cultural histórica.