Valladolid creará un centro de día para personas sin hogar en Cáritas de José María Lacort tras una inversión de 3,4 millones

El edificio albergará a mayores la sede institucional de Cáritas Diocesana

Centro de Cáritas en José María LacortG.S.V.

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Diario de Valladolid | El Mundo
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La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valladolid aprobó hoy la licencia de obras solicitada por Cáritas Diocesana para la reestructuración integral del edificio situado en el número 11 de la calle José María Lacort, una actuación que contará con un presupuesto de ejecución material de 3.450.000 euros y que permitirá adaptar el inmueble a sus nuevos usos sociales e institucionales.

El proyecto contempla la transformación del edificio existente, de aproximadamente 4.158 metros cuadrados construidos, para acoger un Centro de Día destinado a personas sin hogar en las plantas baja y primera, mientras que el resto de las plantas se destinará a la sede institucional de Cáritas Diocesana.

La intervención permitirá mejorar de manera integral las condiciones de funcionalidad, accesibilidad y eficiencia del inmueble, al tiempo que adaptará sus espacios a las necesidades de los nuevos usos. Entre las actuaciones previstas se incluye la excavación en el semisótano para mejorar sus alturas, así como una intervención específica en la planta baja para garantizar la accesibilidad y disponer de dos accesos independientes, uno para cada uno de los usos que convivirán en el edificio.

El proyecto contempla asimismo la instalación de nuevos ascensores en diferentes ubicaciones, ya que en la actualidad el inmueble únicamente dispone de uno, así como la ejecución de nuevas escaleras de evacuación que permitan mejorar las condiciones de seguridad.

Las obras incluirán también nuevas instalaciones, redistribución de espacios y renovación de acabados, además de la mejora de las fachadas y de los cerramientos del edificio. En el ático se actuará sobre la cubierta con el objetivo de recuperar su configuración original.

El inmueble, situado sobre una parcela de unos 602 m2, se encuentra en suelo urbano consolidado y está calificado como zona de Equipamiento, con uso pormenorizado de Equipamiento Colectivo Social y Asistencial Privado. El edificio cuenta con protección estructural (P3) y el suelo está sometido a protección arqueológica, circunstancias que se han tenido en cuenta en el proyecto de reestructuración.

Según apuntan fuentes municipales en un comunicado difundido por Ical, el Consistorio da un nuevo paso más con la concesión de esta licencia para posibilitar la transformación de un edificio existente en un espacio adaptado a la atención social y a la actividad institucional de Cáritas Diocesana, favoreciendo la puesta en servicio de unas instalaciones adecuadas a las necesidades de las personas atendidas por la entidad y al desarrollo de su labor en la ciudad.

La actuación representa, además, una intervención integral sobre un inmueble existente que permitirá optimizar y actualizar sus espacios sin modificar su volumen general, incorporando las mejoras necesarias para garantizar su accesibilidad, seguridad y funcionalidad y adecuarlo a los usos previstos.

El Ayuntamiento destina 22.000 euros a Cáritas para el 'Proyecto Nueva Esperanza'

El Ayuntamiento de Valladolid destinará 22.000 euros a Cáritas Diocesana de Valladolid para el desarrollo del ‘Proyecto Nueva Esperanza 2026-2027’, una iniciativa dirigida a mujeres embarazadas y con menores a cargo que se encuentran en situación de vulnerabilidad, abandono familiar o riesgo de exclusión social. La Junta de Gobierno Local aprobó el convenio de colaboración que permitirá financiar el programa durante los próximos dos años.

La aportación municipal se distribuirá en dos anualidades: 11.000 euros con cargo al Presupuesto de 2026 y otros 11.000 euros correspondientes al ejercicio de 2027. La subvención directa está contemplada en el Plan Estratégico de Subvenciones 2026-2028.

El programa tiene como objetivo proporcionar una atención gratuita, personalizada e integral a mujeres que carecen de recursos económicos, familiares o sociales suficientes para desarrollar de manera autónoma su proyecto de vida personal y familiar. La previsión es atender a diez unidades familiares cada año.

El proyecto presta una atención especialmente centrada en el embarazo, el parto y los primeros meses posteriores al nacimiento. Para ello, ofrece una alternativa residencial segura junto con un acompañamiento continuado que permite abordar las distintas circunstancias de vulnerabilidad de las mujeres participantes.

Entre las dificultades que pueden afrontar las beneficiarias se encuentran la falta de redes familiares y sociales de apoyo, situaciones de violencia intrafamiliar o machista, la carencia de recursos económicos y los problemas para acceder a una vivienda digna. También se trabaja ante las dificultades relacionadas con la adquisición de habilidades para el cuidado personal y la crianza, así como con el acceso a la formación, el empleo y los recursos sociales y sanitarios.

El ‘Proyecto Nueva Esperanza’ dispone de cinco recursos residenciales adaptados a las circunstancias y al nivel de autonomía de cada mujer. Entre ellos se encuentra una casa de acogida con cinco dormitorios, que proporciona un acompañamiento educativo diario, y una segunda vivienda con tres dormitorios destinada especialmente a jóvenes embarazadas o con bebés tuteladas por la Administración autonómica y que necesitan una supervisión continua y especializada.

El programa cuenta además con una tercera vivienda de tres dormitorios para mujeres que avanzan hacia una mayor autonomía y requieren un nivel de supervisión más flexible. A estos recursos se añaden dos apartamentos independientes, destinados cada uno a una unidad familiar y con seguimiento educativo periódico.

Las mujeres embarazadas y las menores gestantes o con bebés son acogidas, por norma general, en los dispositivos que ofrecen un mayor nivel de acompañamiento. De esta manera, se puede realizar un seguimiento cercano de la gestación y de los primeros cuidados de los hijos.

La atención residencial constituye el punto de partida de un proceso individualizado de acompañamiento social. El programa trabaja para fortalecer las competencias personales y sociales de las beneficiarias, mejorar las dinámicas familiares y favorecer una progresiva autonomía.

Entre sus objetivos se encuentra garantizar una acogida segura y cubrir las necesidades básicas de las mujeres y sus hijos e hijas, además de favorecer su bienestar físico, emocional y psicológico y facilitar el acceso a los recursos sanitarios.

El proyecto también fomenta las habilidades personales y sociales, la convivencia y la integración. Asimismo, establece itinerarios formativos y laborales orientados a mejorar la empleabilidad y la autonomía económica.

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Por último, el programa acompaña a las beneficiarias en el ejercicio de una maternidad positiva, reforzando sus competencias parentales y las relaciones familiares. El proceso incluye también la preparación para abandonar progresivamente los recursos residenciales y un seguimiento posterior que permita consolidar la autonomía alcanzada.