SANIDAD
El Común detecta falta de recursos de Sanidad en urgencias dentales en el Clínico y Río Hortega
Quintana aprecia «insuficiencia organizativa» por un menor que acudió a un dentista privado tras no poder recibir asistencia en los dos hospitales de Valladolid
Sacyl plantea ofrecer «formación específica» al personal de urgencias
Entrada de Urgencias en el Hospital Clínico de Valladolid
Perder dos dientes por un traumatismo y necesitar un reimplante urgente puede acabar obligando a acudir a un dentista privado en Valladolid. Así le ocurrió a un paciente, menor de edad, que sin poder recibir asistencia en el Servicio de Urgencias del Clínico y el Río Hortega, tuvo que ser intervenido en una clínica privada. De esta sucesión de hechos se hace eco el Procurador del Común, que aprecia la «insuficiencia organizativa» en Sanidad para atender este tipo de urgencias dentales y pide la «aprobación o actualización» de protocolos para garantizar una «respuesta asistencial adecuada».
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Los hechos que concentran el expediente de Tomás Quintana se remontan al 18 de enero de 2025, cuando un niño perdió dos dientes al engancharse con la red de una portería. La avulsión traumática resultante obligó al menor a acudir junto a sus padres a las Urgencias del Clínico para recibir la correspondiente atención, pero no fue posible.
«Desde el Servicio de Urgencias se informó a los padres que el hospital no disponía de Servicio de Cirugía Maxilofacial de guardia y de que se contactaría con el Hospital Universitario Río Hortega para determinar cómo proceder», expone el escrito del Procurador del Común.
Tras la puesta en contacto con el cirujano de guardia del Río Hortega, el reimplante de las dos piezas dentales al menor tampoco se pudo completar, sin especificarse la razón. «No obstante, dicho facultativo facilitó las recomendaciones clínicas oportunas e indicó la conducta terapéutica a seguir», apunta el Común.
La intervención, finalmente, fue realizado por un dentista privado, localizado por la familia del paciente. La falta de asistencia en la sanidad público, no obstante, motivaron dos quejas de los padres del menor ante la institución presidida por Tomás Quintana, con fechas del 26 de enero y 10 de marzo de 2025, que se puso en contacto directamente con la Consejería de Sanidad para investigar el caso.
En el informe remitido al Procurador, la Consejería precisó que el tratamiento habitual de una avulsión dentaria consiste en el reimplante de la pieza, su inmovilización mediante ferulización, el ajuste de la oclusión y, en su caso, su posterior desvitalización
El mismo reporte, no obstante, precisó que el Servicio de Urgencias del Clínico no dispone de Servicio de Odontología de Urgencias ni de Cirugía Oral y Maxilofacial. En consecuencia, no fue posible realizar el reimplante de las piezas dentales al menor, ya que, si bien el personal facultativo del Servicio de Urgencias está capacitado para atender situaciones de urgencia odontológica básica, el reimplante dentario constituye una técnica especializada que requiere formación específica y la disponibilidad de instrumental y materiales propios de la práctica odontológica, excediendo, por tanto, las competencias del personal de urgencias generalistas», comunicó la Consejería de Sanidad al Común.
A raíz del citado informe, Tomás Quintana no aprecia una «actuación incorrecta» por parte de los profesionales del Servicio de Urgencias del Clínico, «quienes carecían tanto de la competencia técnica como de los medios materiales necesarios para llevar a cabo el procedimiento especializado requerido». Sin embargo, que el paciente tuviese que acudir a un dentista privada para intentar preservar las piezas dentales avulsionadas ponen de manifiesta para el Común una «insuficiencia organizativa» en la respuesta asistencial frente a este tipo de urgencias «al no existir un circuito asistencial que garantizara el acceso efectivo y en tiempo útil a la prestación sanitaria necesaria».
Frente a los hechos descritos, desde el Defensor de Pueblo se señala que el artículo 9 del Decreto 1 42/2003, de 18 de diciembre, sobre prestaciones de salud bucodental del Sistema de Salud de Castilla y León, contempla, para la población de hasta 14 años inclusive, una serie de tratamientos odontológicos especiales, entre los que se encuentra el reimplante dentario, cuya realización corresponde al ámbito de la Atención Primaria. Asimismo, se recuerda que el artículo 43 de la Constitución Española reconoce el derecho a la protección de la salud, correspondiendo a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública mediante las prestaciones y servicios necesarios.
Ante los hechos descritos en la presente queja, la Consejería de Sanidad confirmó a Tomás Quintana que lanzarán una iniciativa para «impartir formación específica» al personal del Clínico de Valladolid en materia de traumatología dentaria, así como la dotación de material adecuado para la ferulización dental y la capacitación a los profesionales sanitarios para su utilización. Todo ello es valorado «positivamente» por el Procurador del Común, que reconoce la «actitud proactiva» para reforzar la capacidad de respuesta en los servicios de urgencias ante el reimplante dentario.
«No obstante, dichas actuaciones deberían complementarse con la definición de protocolos asistenciales claros que permitan identificar el recurso sanitario de referencia competente para atender este tipo de urgencias, así como establecer los mecanismos de derivación inmediata cuando el centro inicialmente receptor no pueda prestar la asistencia requerida», resuelve el Común como recomendación a Sanidad en su expediente.
Al margen de las medidas organizativas, Tomás Quintana reclama a Sanidad que se proceda a «realizar la identificación del recurso asistencial de referencia encargado de prestar este tipo de atención urgente cuando el centro receptor carezca de los medios necesarios», así como impulsar «la formación específica de los profesionales de los Servicios de Urgencias en el manejo inicial de la avulsión dentaria y la dotación del material preciso para realizar las actuaciones provisionales que resulten clínicamente indicadas».