Los juzgados se paralizan en Valladolid por un colapso de las plataformas digitales
Desde la Asociación Profesional de la Magistratura de Castilla y León denuncian la "falta de recursos" y que "las incidencias los últimos meses están siendo más habituales de lo normal"

Fachada del edificio de los Juzgados de Valladolid, en la calle de Las Angustias.
El gran colapso de las plataformas digitales del Ministerio de Justicia, que ha afectado al correcto funcionamiento de los juzgados de toda Castilla y León, y por ende de Valladolid, no hará que este viernes 17 de julio pase a la historia por ello, de momento. Y es que, según asegura la presidenta de la Asociación Profesional de la Magistratura de Castilla y León, María Ángeles Palmero González, "las deficiencias o las incidencias los últimos meses están siendo más habituales de lo normal".
"Esta mañana ha habido una caída masiva", confirmaba Palmero González, haciendo hincapié en que esta situación no es aislada y que afecta a ciertos aspectos esenciales a la hora de desenvolver sus puestos de trabajo. "Estos problemas se centran en no poder acceder al expediente digital y no poder firmar", sentencia.
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De esta misma forma, María Ángeles explica que tienen a su disposición un centro de atención al usuario (CAU) que, por el momento, no está siendo capaz de proporcionar "una solución directa e inmediata". "Te confirman que hay una caída masiva y es cierto que hay otras gestiones que sí te solucionan, como el cambio de contraseñas, pero el resto de cuestiones supongo que se derivan a los informáticos del Ministerio", valora González, ya que estos últimos son los encargados de desarrollar los programas con los que trabajan.
Unos errores en los sistemas informáticos, casi sistemáticos ya, que también afectan a los programas de ofimática que emplean. "Cada cierto tiempo las licencias se desactivan o hay que actualizarlas y, al no disponer de soluciones inmediatas, se nos complica bastante el trabajo", señala.
Una situación que puede haberse visto agravada por la reciente ley de Eficiencia Judicial. "Un contrasentido porque utilizar los menos recursos posibles en justicia yo creo que no casa muy bien", indica González, quien, además, señala que, desde su perspectiva, "realmente se necesitan más recursos materiales y humanos". Dentro de este aspecto, María Ángeles destaca que otra de las ausencias que se detectan tras la implementación de esta ley es la de los formadores. "Antes había para todas las aplicaciones informáticas que eran nuevas, incluso para los funcionarios, y es que ahora no hay esta figura. Se ha prescindido de ellos", denuncia.
Con todo ello, las modificaciones y mejoras que se realizan en las aplicaciones judiciales llegan con una breve explicación, "pero sin nadie que te diga qué es lo que realmente ha cambiado" para optimizar su utilización. "Es costoso ponerse al día en esas cosas que muchas veces no sabes para qué sirve todo lo que se hace", señala.
"Aquí el problema es que no hay recursos y ya está. Aunque intentes optimizar o dividir la tramitación de una determinada manera es muy complicado si se cuenta con la misma cantidad de gente", sentencia, a la vez que considera que los sistemas informáticos "están fallando demasiado". "Con la caída masiva de esta mañana es como un día más de los que vienen pasando en los últimos meses".
Estos problemas informáticos derivan en complicaciones para llevar a cabo los procedimientos de la forma preestablecida o incluso los pueden llegar a paralizar. Uno de los ejemplos se encuentra en el uso de la firma digital, que durante esta jornada puntualmente se ha realizado "a mano", a pesar de "no estar permitido". "Hay cuestiones urgentes que tienen que salir. A una persona que espera una libertad no le puedes decir que se ha caído el sistema, estás jugando con derechos fundamentales", señala María Ángeles.
Unas tecnologías que no están ayudando "como deberían" y que carecen de un sistema de previsión en caso de error, lo que se convierte en un hándicap a la hora de desarrollar sus labores, ya que complica el "poder trabajar bien" mientras se mantiene una carga de trabajo considerable.
En cuanto al episodio vivido durante esta jornada, González explica que la "caída masiva" ha afectado "en teoría a todas las comunidades que no tienen las competencias de justicia descentralizadas", entre las que se encuentra Castilla y León.
Un colapso en los juzgados del ha habido un apagón informativo por parte de la oficina de comunicación del TSJCyL, que preside Ana del Ser, que no ha facilitado nada. Si esto hubiera ocurrido en tiempos de José Luis Concepción ya hubiera puesto el grito en el cielo, según detallan fuentes de la magistratura consultadas por este periódico. "Pero como los de ahora ni están ni se les espera tenemos un caos absoluto", inciden las mismas fuentes.
Algunas personas ya han reportado esta situación al Ministerio de forma individual, pero, según señala González, desde la asociación ya valoran reclamar de forma organizada. "Como sección territorial, estamos integrados en una asociación nacional que sigue con mucha atención esta situación porque es el día a día de los jueces y magistrados", indica María Ángeles y añade que, a pesar de que no todas las secciones se encuentran "en territorio Ministerio", desde las que sí lo están, como Castilla y León, tendrán que "mirar e intentar incidir en que esto, a nivel nacional, se comunique al Ministerio o poner en conocimiento ese tipo de incidencias que dificultan un poco el trabajo diario", sentencia González.