TRIBUNALES
Crimen machista de Pajarillos (Valladolid): piden hasta 49 años de cárcel para el hombre que mató a puñaladas a su pareja
La acusación particular solicita más de 49, la popular casi 44 de prisión y libertad vigilada durante diez años

Un agente y un coche de la Policía Nacional en Valladolid.
Las acusaciones particular y popular, ejercida esta última por la asociación Clara Campoamor, solicitan penas que en su conjunto se elevan a más de 49 y casi 44 años de cárcel, respectivamente, así como libertad vigilada durante diez, para Juan Carlos S.J.M. por la muerte de su pareja, Mónica Á.P, ocurrida el 12 de agosto de 2024 en un piso del barrio de Los Pajarillos de Valladolid, donde su cuerpo semicalcinado fue hallado junto a sus tres perros, muertos por inhalación de humo.
Las dos acusaciones, en sus respectivos escritos de calificación provisional recogidos por Europa Press, a falta de conocerse el de la Fiscalía, coinciden al calificar los hechos como un asesinato con las agravantes de parentesco y de género, argumentando que el ataque se produjo de manera sorpresiva en el domicilio común, donde el acusado asestó 49 puñaladas a la mujer con dos cuchillos de cocina.
Valladolid
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En el desglose de los delitos imputados, ambas acusaciones, amen de las correspondientes medidas de prohibición de comunicar y aproximarse a los padres y dos hermanos de la fallecida, solicitan 25 años por el asesinato de Mónica, otros dos por amenazas graves continuadas, debido a las advertencias previas de muerte que Juan Carlos realizaba a la víctima y a su entorno familiar, además de otros quince más por delito de incendio con peligro para la vida o la integridad de las personas, con motivo del fuego con varios focos provocado en la vivienda antes de emprender su huida.
En lo que sí discrepan las dos acusaciones es en cuanto a las peticiones respecto del delito de maltrato animal con resultado de muerte, ya que la acusación particular entiende que hay tres delitos, uno por cada perro muerto, y solicita un total de cinco años más, mientras que Clara Campoamor pide 18 meses por un único delito de este tipo.
Tampoco hay acuerdo en el delito contra la seguridad vial cometido al conducir ebrio hasta Vigo, con una solicitud en el primer caso de seis meses de privación de libertad y de tres meses en el caso del colectivo. A mayores, la familia de la víctima imputa otro delito de maltrato psicológico habitual, por el que interesa 21 meses más de cárcel.
En el capítulo indemnizatorio, el abogado de la familia de la víctima cifra en un total de 138.000 euros el conjunto de indemnizaciones a favor de los padres y de sus dos hermanos, a razón de casi 50.000 para cada progenitor y de 19.000 para cada uno de los otros dos perjudicados.
La víctima, Mónica A.P, de 48 años, compartía con su verdugo un piso en el número 4 de la calle Sisón, en Los Pajarillos, donde sobre se produjo el crimen entre las 20.00 horas del sábado 10 de agosto de 2024, momento de la última comunicación de la víctima, y las 21.58 horas del domingo 11 de agosto de 2024, cuando el presunto autor abandonó el inmueble.
El acusado, siempre según la tesis acusatoria, encerró en primer lugar a los tres perros de la víctima fuera del salón para asegurar que los animales no impidieran su acción homicida mientras la mujer se encontraba en el sofá. Posteriormente, de manera sorpresiva, atacó a la víctima con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones y 19 centímetros de hoja, asestándole múltiples puñaladas hasta que la hoja del arma quedó incrustada en la zona cervical de la fallecida.
En el intento de extraer el cuchillo de la zona cervical de la víctima para continuar con la agresión, el mango del arma se separó de su hoja, la cual permaneció en el cuerpo de la mujer. Ante esta situación, el presunto autor regresó a la cocina para coger un segundo cuchillo, en este caso de 13 centímetros de hoja, con el que siguió asestándole puñaladas hasta que rompió la punta contra el cráneo de la víctima, dejándola introducida en la zona.
La víctima, que vestía unos shorts y una camiseta interior y se encontraba descalza, recibió un total de 49 puñaladas y murió desangrada sobre el propio sofá de la vivienda, sin posibilidad de escapar o defenderse. El informe de la autopsia concluye que las heridas penetrantes en el tórax fueron potencialmente mortales, situando la lesión del corazón como el origen del fallecimiento, y determina que las heridas de la cabeza y del cuello fueron efectuadas en una cronología postmortal.
Tras la muerte de la mujer, el presunto agresor provocó un incendio de manera intencionada en la vivienda formando tres focos con ropa y material inflamable, además de verter productos tóxicos de limpieza sobre el piso y el cadáver. Los efectivos del Servicio de Bomberos de Canterac accedieron al inmueble tras derribar la puerta cerrada con llave desde el exterior, localizando el cuerpo de la mujer con la hoja del cuchillo clavada, restos de hollín y heridas por todo el cuerpo, así como los cadáveres asfixiados de sus tres perros.
Tras el crimen, Juan Carlos huyó hasta Vigo, donde fue detenido en la tarde del 12 de agosto por la Policía Municipal de la ciudad olívica. Confesó su culpa ante los agentes: "¡He hecho algo muy malo. He matado a mi mujer con un cuchillo!", les espetó.
La detención se produjo a raíz de detectar poco antes un coche mal estacionado en la Avenida de Beiramar de Vigo, a la altura del mercado de O Berbés. Los agentes locales comprobaron la matrícula del coche, percatándose de que sobre el mismo había una orden de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) para identificar a su conductor.
Por ello, al no estar en las inmediaciones el varón, se utilizaron las cámaras de la Autoridad Portuaria para hacer un seguimiento de los pasos del hombre, donde se pudo ver que vestía una camiseta morada, un pantalón corto, zapatillas naranjas y una gorra blanca. A partir de ahí, se trató de localizar al individuo, que había entrado en una cafetería a unos dos kilómetros del lugar donde dejó el automóvil.
Finalmente, pasadas las 18.30 horas, se halló al hombre llorando en un local cercano a la iglesia de Bouzas, "muy nervioso y agitado". El detenido portaba con él la cartera de su mujer con la documentación de la fallecida. Además, presentaba arañazos recientes en ambos brazos.
Espontáneamente, manifestó a los agentes que "se encontraba muy mal" y confesó lo ocurrido. Por todo ello, fue detenido y trasladado a la Comisaría de Vigo.