Denuncian el uso de cuentas oficiales en apoyo a candidaturas al Rectorado de la UVa
La Junta Electoral advierte de «conductas susceptibles de comprometer la neutralidad» del proceso, en la primera vuelta, con el uso de correos y redes institucionales

Votaciones para la elección al rector de la Universidad de Valladolid
A una semana de que la comunidad universitaria decida, en una segunda vuelta fijada para el 14 de mayo, quién ha de llevar las riendas de la Universidad de Valladolid los próximos seis años, votando a Carmen Camarero, catedrática de Comercialización e Investigación de Mercados, o a Pilar Garcés, catedrática de Filología Inglesa, la Junta Electoral se ha visto obligada a hacer un llamamiento con el fin «de garantizar la pureza, objetividad e igualdad del proceso en su fase final».
En un acuerdo adoptado el pasado lunes, 4 de mayo, fecha en la que concluía el plazo para presentar reclamaciones respecto a la primera convocatoria a urnas, que tuvo lugar el 28 de abril, la Junta Electoral aseguraba haber «tenido conocimiento de la existencia de conductas susceptibles de comprometer el principio de neutralidad institucional que debe presidir la actuación de los órganos y centros universitarios durante el período electoral».
Según ha podido saber este diario, ninguna de las tres candidaturas –incluyendo la del catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones e Ingeniería Telemática Carlos Alberola– habría presentado queja alguna a la Junta Electoral.
Antes de apelar a «los decanos y directores de Escuela, de Departamento y de Instituto Universitario y, en general, a cuantos ostentan funciones de representación o gestión de recursos universitarios», la Junta Electoral concretaba el citado 4 de mayo, sin señalar, esas «conductas» indebidas: «Esta Junta Electoral ha recibido denuncias sobre el uso de cuentas de correo electrónico institucionales y de perfiles oficiales de centros universitarios en redes sociales para difundir contenidos vinculados a candidaturas concretas».
La Junta Electoral que preside la todavía secretaria general de la UVa Helena Villarejo Galende detallaba algunas «conductas incompatibles con el deber de neutralidad» relacionadas con el uso de la imagen y de recursos de un centro, como el empleo de medios materiales o informáticos –equipos, impresoras, plataformas digitales, páginas web o perfiles en redes sociales institucionales–; con el uso de listas de distribución y comunicaciones institucionales, incluyendo por ejemplo contenidos electorales en boletines, circulares o cualquier otro medio de comunicación institucional; o con el uso de espacios no autorizados de la UVa con fines de campaña a una candidatura con exclusión de otras, o en condiciones de desigualdad.
Con el fin de que en esta segunda vuelta todo transcurra por los cauces debidos, desde la Junta Electoral se recordaba a los responsables de centros sus deberes, que incluyen la «revisión con carácter inmediato los contenidos publicados en sus canales institucionales, incluidas las redes sociales»; la pronta comunicación de «cualquier incidencia o solicitud que pudiera comprometer la neutralidad del proceso»; la obligación de «abstenerse de realizar o avalar, en su condición de responsables institucionales, manifestaciones públicas de apoyo a cualquier candidatura»; o su compromiso de «garantizar, en condiciones de igualdad, el acceso de todas las candidaturas a los tablones de anuncios y espacios habilitados para la campaña electoral en su centro».
Tanto los Estatutos de la Universidad, como su Reglamento Electoral o su Código Ético contemplan el «deber de neutralidad institucional en los procesos electorales».