Diario de Valladolid

TRIBUNALES 

Pena de seis meses de prisión para el dueño de un pitbull que atacó y lesionó a dos vecinos de Valladolid

“Ni a palos soltaba la mano”, recoge la sentencia de la Audiencia provincial que incide en que uno de los heridos de Traspinedo sólo se zafó tras usar un destornillador y una barra metálica

Pit Bull Terrier en una imagen de archivo.

Pit Bull Terrier en una imagen de archivo.E.M.

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Valladolid

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La Audiencia Provincial (AP) de Valladolid ha condenado al dueño de un perro pitbull a seis meses de prisión como autor responsable de dos delitos de lesiones por imprudencia grave, ya que su perro causó heridas de tanta consideración a dos vecinos de Traspinedo que tuvieron que ser atendidos en el Hospital Clínico de Valladolid tras el ataque.

Unas lesiones por mordedura que han dejado a una de las víctimas limitación de la movilidad de la muñeca y múltiples cicatrices en la mano izquierda. El otro vecino atacado tuvo que se atendido de hematoma en el brazo izquierdo y en el tórax, y erosiones y abrasiones en el codo, antebrazo derecho y rodilla izquierda.

El ataque se produjo a primera hora del día 16 de agosto de 2023 cuando el perro se salió de su propiedad, una finca de Traspinedo. La sentencia recuerda, para poner en contexto, que el Pit Bull Terrier, una raza calificada como ‘animal potencialmente peligroso’, se hallaba sin registrar, sin microchip, sin seguro y sin bozal, y terminó entrando en la finca donde uno de los perjudicados tiene su residencia.

Buscó morder el cuello y la cara

La reacción de este vecino fue colocarle una correa y llevarlo al chalet del acusado, pero al no encontrarse éste en su casa, ni ningún otro familiar, regresó a su domicilio. En esta situación improvisó otro plan: intentó que el animal volviera a salir por el mismo lugar por el que suponía que había entrado y en ese momento se desató el infierno. El perro se revolvió y se lanzó a morder al vecino al cuello y a la cara. Para protegerse, instintivamente puso en medio el brazo izquierdo, y el perro le mordió sin soltar presa.

Las furiosas mordeduras iban a más y, ante los gritos de dolor, llegó la esposa a socorrerle. También un vecino, quien intentó abrir con las manos la boca del perro para que soltara la mano. Algo que no logró, «ni apaleando al can», recoge la sentencia para ilustrar hasta qué punto hizo presa.

Por ello este samaritano optó por usar un destornillador y una barra metálica como palanca, logrando liberar la mano, y al tiempo retuvo al animal sentándose encima y agarrándolo por las orejas para evitar que moviera la cabeza, arrinconándolo contra una verja metálica, pero el animal venció la resistencia y se volvió contra él y le atacó en el pecho y en las manos hasta que el primer perjudicado pudo ponerle una correa y engancharle en un poste hasta que compareció la Guardia Civil.

La reciente sentencia de la AP ratifica la resolución que dictó el Juzgado de lo Penal 3 de Valladolid el pasado mes de junio y lo hace de forma contundente al rechazar sin paños calientes el recurso de apelación del dueño del can, quien llegó a manifestar que los vecinos actuaron de forma «imprudente» tratando de llevar a su finca el pitbull que se coló en su jardín. La sección cuarta de la Audiencia vallisoletana, por contra, recuerda que el acusado reunió «todos los requisitos» para que la imprudencia sea considerada punible en su consideración de ‘grave’.

«El acusado se desentendió totalmente de adoptar medidas que impidieran que el animal abandonara la propiedad, dejándolo suelto en el interior de la parcela y permitiendo que anduviera por la vía pública o se introdujera en propiedad ajenas»

El perro de Traspinedo que atacó a dos vecinos en una imagen en blanco y negro incluida en el atestado de la Guardia Civil.

El perro de Traspinedo que atacó a dos vecinos en una imagen en blanco y negro incluida en el atestado de la Guardia Civil.E.M.

«Omitió», agrega el tribunal «los elementales deberes objetivos de precaución, previsibilidad y cuidado exigibles en la tenencia de animales potencialmente peligrosos; el lugar donde se encontraba el perro no le impedía acceder a la calle y la valla o muro era insuficiente para proteger a los propietarios de las parcelas colindantes».

El perro fue sacrificado

Y añade que el pitbull no llevaba bozal, y, aunque este requisito sólo sería obligatorio cuando se encontrara en lugares y espacios públicos, «lo cierto es que ninguna medida se adoptó en este sentido pese a la facilidad que tenía el animal para abandonar su lugar de custodia».

Recuerda la letrada del despacho ‘Veritas et Iure Abogados’ que ha ejercido de acusación particular, que el pitbull fue finalmente ‘sacrificado’ aunque no de forma inmediata. «Fue pasado un tiempo cuando volvimos a verlo suelto en Traspinedo. Lo denunciamos y al final intervinieron el Ayuntamiento del pueblo y la Junta de Castilla y León», señaló la abogada Miriam Hernanz. Además de la pena de 6 meses de prisión ha sido condenado a indemnizar a un lesionado con 6.400 euros y al otro con 750 euros, más los gastos sanitarios que gire Sacyl por la atención a los dos heridos.

El de Traspinedo no es el único ataque de un pitbull en los últimos tres años en la provincia de Valladolid. La Guardia Civil acudió el 20  de abril de 2024 al municipio vallisoletano de Cigales alertados por el aviso del ataque de un perro de raza pitbull a sus dueños en una vivienda ubicada en la calle Santa Marina de la citada localidad.

El varón, de 48 años, presentaba heridas de gravedad en el brazo. La mujer, de 44 años y también herida, se encerró en una habitación mientras el perro estaba suelto por la casa. Al estar la mujer encerrada, los agentes optaron por no usar las armas al desconocer en qué habitación se encontraba.

Por esa razón, decidieron utilizar los escudos de protección, con las armas preparadas por si el perro les atacaba. Tras unos minutos de incertidumbre, los agentes acorralaron al perro y, de esta forma, pudieron sacar a la mujer de la habitación.

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