HOSTELERÍA
La hamburguesería de Valladolid que se camufla en un taller de motos
Alejandro Fernández de SMC planea incorporar al local una barbería y un estudio de tatuajes, siguiendo un modelo de negocio americano

Alejandro Fernández, dueño de SMC
SMC, significa Servimoto Cundo, y es un taller y concesionario de motos que hasta hace unos meses se situaba en Pajarillos. Ahora, se ha reinventado en la calle Francisco Umbral dándole un nuevo significado a SUS siglas SMC, "Sabor Muy Cabrón".
Lo que era una empresa dedicada a los vehículos de motor de dos ruedas ahora es también una hamburguesería. La idea nace de un modelo de negocio americano que Alejandro Fernández, dueño de la empresa, vió en su viaje a Estados Unidos. "Todo surge en un viaje a Estados Unidos que hice en el año 1996. Allí mi primo llevaba la división de Harley Davidson en California. Un día mi primo me ofreció acompañarle al trabajo. La primera impresión fue brutal cuando me lleva un macroconcesionario de Harley Davidson en las afueras de San Diego. Nada más entrar, lo primero que me encuentro es en todo el centro un restaurante de burgers. Al lado izquierdo, una chica tatuando a una persona en una sala acristalada. Y a la derecha, un barbero, pues cortándole la barba y el pelo a un tío".
Esta fue la chispa que encendió la bombilla a Alejandro. "Dije: esto me lo voy a guardar para mí y tardaré 10, 15, 20 o 25 años en hacerlo, pero lo pienso hacer, y lo voy a hacer en Valladolid". Aquella respuestas generó dudas en su primo. ¿Por qué pudiendo elegir cualquier ciudad grande de España, como Madrid o Barcelona, iba a elegir Valladolid? " Yo le dije, pues no, lo voy a hacer en la ciudad de tu madre, que es la mía, y que es Valladolid".
Casi 30 años después de aquel viaje, el sueño de Alejandro se ha convertido en una realidad: "Aquí llevamos tres meses, aunque llevo tres años haciendo la nave, pero tuvimos que esperar 27 años que nos hemos tirado en la calle Pajarillos, donde hemos tenido la tienda y el taller pues toda la vida. Pero yo siempre, con el objetivo o las vistas puestas a futuro en que lo tenía que hacer, que es lo que yo llevaba guardado tantos años, lo tenía que hacer, y aquí estamos".
Además de los servicos de taller, concesionario y hamburguesería de los que ya puede disfrutar el público, Alejandro planea abrir pronto una barbería y se plantea la apertura de un estudio de tatuajes en un futuro, para completar la visión de aquella visita en San Diego en el 96. "Es ahí donde terminaremos de culminar esa idea que yo me traje de hace tantos años, que es la de poner también una pequeña sala de tatuajes cristalada, y eso es lo que vamos a hacer y lo que queremos ofrecer, que sea no solo un servicio para el motorista, sino que queríamos complementar con otro tipo de servicios, aunque están más vinculados a la hostelería o en este caso a la imagen, que es poco lo que es el tatú o la barbería, pero dijimos, ¿y por qué no?", cuenta Alejandro.
La aceptación hasta ahora ha sido muy buena y en la cabeza de Alejandro ya solo queda aumentar el equipo. "Se ha triplicado el trabajo, por eso ahora en breve, pues también integraremos a dos personas más a nivel de taller y otra a nivel de ventas, y probablemente en breve, otras dos personas en la parte hostelera, con lo cual formaremos un equipo de unas 14 personas", comenta Alejandro con la ilusión de quien ha conseguido, después de 30 años, cumplir un sueño.

Alejandro Fernández, dueño de SMC en su hamburguesería
El local de Valladolid que es taller de motos y hamburguesería

Alejandro Fernández, dueño de SMC, en la exposición de motos del local
El local de Valladolid que es taller de motos y hamburguesería

La barbería que abrirá próximamente en SMC
El local de Valladolid que es taller de motos y hamburguesería

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