JUICIO CRIMEN BURGOS
Los padres de Sergio Delgado abandonan la sala para no escuchar el "perdón" del acusado de matarlo por ser de Valladolid
La hermana del vallisoletano sí permaneció en la sesión, que terminó con la última palabra de José Luis Novoa

Última sesión del juicio por el crimen del valliosoletano Sergio Delgado en Burgos
Sonó, pero no llegó a los destinatarios. Los padres del joven vallisoletano Sergio Delgado abandonaron la sala para no escuchar el perdón rogado del acusado de matar a su hijo, José Luis Novoa, que cerraba la sesión final del juicio con unas últimas palabras que dedicó a manifestar su "arrepentimiento".
La madre de la víctima ni siquiera permaneció durante el alegato final de la defensa, mientras que el padre salió al término de esta intervención, justo cuando el presidente de la sala cedía el turno al acusado.
Sí que permaneció en su puesto la hermana de Delgado, que pudo oír como, entre lágrimas, Novoa aseguraba que daría su vida por "devolverles" a su familiar. "Si pudiera dar marcha atrás en el tiempo, no saldría ni de casa aquel día. Solo era un chaval de 23 años que no sabía que algo así podía pasar", apostilló, tras indicar que se trataba del mismo mensaje que les había hecho llegar por carta desde la prisión en la que ha permanecido de manera preventiva dos años.
Culminaba así un juicio oral marcado por la tensión. Y es que cabe recordar que durante la segunda sesión, mientras el padre de la víctima, Francisco, aguardaba su turno en los pasillos de la Audiencia Provincial para prestar declaración, la madre del joven vallisoletano, Chus Franco, rompía a llorar mientras el policía que instruyó el atestado respondía a las preguntas de la acusación particular.
En aquel instante, el magistrado Roger Redondo recomendaba a la madre de Delgado abandonar la sala si no se veía capaz de contener el llanto. Visiblemente alterada, dadas las circunstancias, la hermana de la víctima, Carla, no dudó en exponer su malestar. "¿El acusado puede llorar y mi madre no?", replicaba haciendo alusión a la breve intervención el día anterior del procesado, José Luis Novoa, argumentando que no es «ningún asesino» y «no quería que eso pasara»