SANEAMIENTO
Aquavall destina un millón a la obra de saneamiento que eliminará el vertido directo de Puente Duero al río
Otro proyecto será la implantación de sensores para "anticiparse a los problemas que puedan surgir en la red"

Puente romano sobre el río Duero a su paso por Puente Duero.
El barrio de Puente Duero pondrá fin a una de sus deudas históricas con el río que le da nombre. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valladolid dio luz verde este lunes a la contratación de las obras que conectarán la red de aguas residuales de la margen izquierda del núcleo urbano con el sistema de bombeo ya existente en la margen derecha. Esta intervención, con un presupuesto de 1.003.792 euros, eliminará el vertido directo que hasta ahora se producía y garantizará el tratamiento completo de todas las aguas del entorno.
La actuación, que ejecutará la entidad pública Aquavall, supone la culminación de una infraestructura que el propio consistorio define en una nota de prensa como "crítica". En la práctica, la obra recogerá las aguas residuales de la red de saneamiento que actualmente se encuentra desconectada del circuito principal. Mediante un nuevo colector, las conducirá hasta el tanque de tormentas de la margen derecha. Desde este punto, se bombearán ya hacia la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del Camino Viejo de Simancas para su correcta depuración.
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El concejal de Medio Ambiente y presidente de Aquavall, Alejandro García Pellitero, destacó la relevancia de esta intervención. "Para nosotros es una obra muy importante", subrayó. "Ahora mismo este barrio tenía un vertido directo al río y gracias a esta intervención vamos a conectar ambas márgenes para que toda el agua sea depurada y tratada. Esto hará que seamos también mucho más respetuosos con el agua de nuestro río".
Los beneficios ambientales son, por tanto, el principal argumento de un proyecto que busca mejorar la calidad del agua del Duero a su paso por la capital y proteger su ecosistema. El plazo de ejecución de los trabajos se ha fijado en ocho meses desde la firma del acta de replanteo. El proyecto, además, no se limita a la conexión subterránea. Contempla también la instalación de una escalera metálica de doble tramo para facilitar el acceso al pozo de bombas del tanque de tormentas, una mejora que incrementa la operatividad y la seguridad para el personal de mantenimiento.
Una inversión global para un ciclo del agua más sostenible
Esta obra en Puente Duero es una de las piezas del plan de inversiones de Aquavall que la Junta de Gobierno aprobó en la misma sesión y cuyo importe global supera los cuatro millones de euros. Los proyectos se destinan a reforzar la sostenibilidad, la eficiencia operativa y la innovación tecnológica del ciclo urbano del agua en Valladolid.
El trabajo con mayor dotación económica es la construcción de una gran planta solar fotovoltaica sobre los depósitos de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de San Isidro. Con un presupuesto de 1.618.783 euros, la instalación contará con 1.568 módulos de 550 vatios pico. Esta configuración generará hasta 862,40 kilovatios pico, una potencia que permitirá cubrir una parte sustancial del consumo eléctrico de la planta. Según la memoria técnica, la actuación reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero y su punto de retorno económico se alcanzará en el año 23 de funcionamiento, con una vida útil estimada de 30 años. Las obras tendrán una duración de diez meses.
Otra de las iniciativas estratégicas, financiada parcialmente con fondos europeos del PERTE de digitalización del ciclo del agua, es la sensorización y automatización avanzada de la EDAR. Con una inversión de 885.296 euros, esta modernización permitirá, según García Pellitero, "ser mucho más eficientes, avanzar hacia una gestión más segura y sostenible del agua y anticiparse a los problemas que puedan surgir".
El nuevo sistema SCADA (control y adquisición de datos) y el despliegue de sensores inteligentes permitirán un control en tiempo real de múltiples variables: hidráulicas, químicas, energéticas y microbiológicas. Se instalarán sensores en todas las líneas de tratamiento, desde la entrada de agua residual hasta la salida del efluente ya depurado, incluidos los procesos de digestión de fangos y generación de biogás. La tecnología incluye "sensores virtuales" que, mediante 'software', inferirán datos clave como la estabilidad de un digestor o la producción óptima de biogás. El objetivo es optimizar los procesos, reducir costes y emisiones, y dar respuesta a las exigencias normativas, como la nueva Directiva europea sobre tratamiento de aguas residuales.
Finalmente, el paquete de inversiones se completa con la autorización para contratar el servicio postal de Aquavall por un importe de 779.156 euros para un período de dos años. Este contrato garantiza la correcta comunicación, que incluye facturación, avisos e incidencias, con los más de 130.000 usuarios de la red de abastecimiento y saneamiento de la ciudad.