SUCESOS
Investigan en Valladolid una estafa por internet de falsos alquileres de vacaciones y "mulas falsas"
Los estafadores se hacen pasar por arrendadores mediante identidades robadas o utilizadas sin conocimiento

Policía Nacional en una imagen de archivo
Nuevo caso de estafa online vinculada a la publicación de falsos anuncios de alquiler vacacional. La Policía Nacional ha identificado, a raíz de una denuncia reciente, una línea telefónica de contacto activa vinculada a una mujer, sobre la que no constan señales de pérdida o usurpación de documentación.
La cuenta de Bizum asociada a este número recibió un pago de 200 euros por parte de la denunciante estando este número vinculado a tres cuentas bancarias: dos compartidas entre un hombre y una mujer, y una exclusiva del hombre. Tras investigar los movimientos financieros, la Policía Nacional descubrió que el dinero recibido fue transferido a otra cuenta a nombre de la mujer, lo que establece indicios de coordinación entre ambos investigados.
Los investigadores de Policía Nacional consideran que existen suficientes elementos para apuntar a una posible participación conjunta en la comisión del delito de estafa, ya sea como autores intelectuales o como figuras clave en el rol de "mulas bancarias", según informa la nota de prensa remitida a los medios.
El modus operandi de este tipo de estafas en el siguiente: captan a las víctimas a través de plataformas web donde anuncian viviendas de alquiler a precios muy por debajo del mercado, como estrategia de atracción, siendo finalmente fraudulenta, ya que los inmuebles no existen o no están disponibles, y los supuestos arrendadores suplantan identidades legítimas que han sido robadas, extraviadas o facilitadas involuntariamente en contextos como solicitudes de empleo o arrendamientos reales.
El dinero entregado por las personas estafadas es depositado en cuentas bancarias controladas por terceros, conocidos como 'mulas bancarias', quienes actúan como intermediarios financieros y que suelen ser ajenos a la organización, reciben una comisión a cambio de permitir que sus cuentas sean utilizadas para recibir los pagos.