ACCESIBILIDAD COGNITIVA
Autobuses accesibles para personas con autismo en Valladolid
Auvasa incorpora pictogramas en 600 paradas, 300 marquesinas y 153 vehículos
El proyecto incluye formación para el personal y sesiones prácticas para personas con TEA y discapacidad intelectual

Carnero muestra los pictogramas en uno de los autobuses de Auvasa.
Para quienes viven el mundo con una sensibilidad amplificada, donde cada ruido inesperado o luz brillante puede ser una distracción abrumadora, el autobús urbano es a menudo un terreno complicado. Valladolid se ha propuesto facilitar ese trayecto. No se trata solo de nuevos carteles en las paradas; es un intento de hablar el mismo idioma, de anticipar la ansiedad que puede generar lo impredecible y ofrecer, en su lugar, un pasaje hacia una mayor calma y autonomía en el corazón del transporte público.
La empresa municipal Auvasa ha puesto sobre la mesa un conjunto de acciones concretas para que sus vehículos y la experiencia de viajar en ellos se ajusten mejor a las personas con trastornos del espectro autista (TEA) y otras discapacidades cognitivas. Este paso adelante, fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento y las asociaciones local y autonómica de autismo y Plena Inclusión, busca que el transporte urbano sea más accesible.
El alcalde de la ciudad, Jesús Julio Carnero, acompañado por el concejal de Personas Mayores, Familia y Servicios Sociales, Rodrigo Nieto, y el gerente de Auvasa, Eduardo Cabanillas, fue el encargado de desgranar los detalles. Con ellos, las voces de quienes viven esta realidad de cerca: Conchi Galván, de Autismo Valladolid; Carmen Calvo, de Autismo Castilla y León; y Juan Pablo Torres, de Plena Inclusión.
"La accesibilidad cognitiva pretende hacer el mundo más fácil de entender," explicó antes de exponer que si bien el foco se dirige a personas con discapacidad intelectual o autismo, las mejoras repercutirán en un espectro amplio de la población: niños, mayores y quienes afrontan barreras idiomáticas. Carnero defendió que estas actuaciones van “entroncadas en la idea del equipo de Gobierno a favor de la ‘movilidad de convivencia’”. Y apostilló: “Sólo si somos capaces de promocionar el transporte público en todas las circunstancias lo podemos garantizar”.
El proyecto se asienta sobre tres ejes. El primero, y el que probablemente más se notará a pie de calle, es la instalación de pictogramas en la totalidad de la flota –los 153 autobuses–, además de en 600 paradas y 300 marquesinas. Estas guías visuales, con un lenguaje que huye de la complejidad, buscan traducir visualmente cada fase del viaje: la espera, cómo acceder al vehículo, el momento del pago, el trayecto en sí, la llegada y el descenso del autobús.
Un segundo pilar es la formación y sensibilización del personal de Auvasa, con la mirada puesta especialmente en quienes están en contacto directo con el viajero, desde conductores a inspectores. La meta es que comprendan mejor las particularidades y los desafíos que pueden enfrentar las personas con TEA o discapacidad intelectual, para así poder ofrecer un servicio más inclusivo. Se distribuirá una guía de movilidad específica y se facilitará formación en línea.
Finalmente, se organizarán jornadas de prácticas de viaje directamente en las cocheras de Auvasa. Estas sesiones, coordinadas por Autismo Valladolid y Plena Inclusión, ofrecerán a los usuarios potenciales y a sus familias un primer contacto real con los vehículos y los distintos pasos del proceso, además de mejorar los protocolos de actuación ante cualquier eventualidad.
Desde las entidades sociales, la valoración es positiva. Carmen Calvo, presidenta de Autismo Castilla y León, manifestó su deseo de que la iniciativa sirva de catalizador: "Que esto sea el principio de un transporte público accesible en Castilla y León, que todas las personas con autismo puedan gozar de este derecho". Conchi Galván, desde Autismo Valladolid, puso el acento en que, más allá de la accesibilidad cognitiva, se busca ofrecer "estabilidad emocional" a bordo. Juan Pablo Torres, de Plena Inclusión, remarcó que con este tipo de colaboraciones se avanza hacia un transporte que "no deje a nadie atrás".
Esta adaptación, que se integra en el III Plan de Accesibilidad 2025-2028 del Ayuntamiento, es más que una mejora técnica; es un gesto para que el simple hecho de tomar un autobús en Valladolid se convierta en una experiencia menos intimidante y más capacitadora para un buen número de sus vecinos.

Presentación del proyecto de accesibilidad cognitiva para los autobuses de Auvasa.
Presentación del proyecto de accesibilidad cognitiva para los autobuses de Auvasa

Un conductor de Auvasa con el sistema de accesibilidad cognitiva.
Un conductor de Auvasa con el sistema de accesibilidad cognitiva

Presentación del proyecto de accesibilidad cognitiva para los autobuses de Auvasa.
Presentación del proyecto de accesibilidad cognitiva para los autobuses de Auvasa

Nuevo proyecto de Auvasa de Accesibilidad Cognitiva