MALOS OLORES
Vecinos de La Farola vuelven a denunciar los malos olores de Findus: "Es insoportable"
Los afectados aseguran que esta última semana "han vuelto los olores a fritos" tras dos meses sin experimentarlos

Imagen de la fábrica de Findus en la actualidad.
Los vecinos de La Farola reviven una experiencia que creían que había quedado en el pasado. Se trata de los malos olores procedentes de la fábrica Findus, ubicada en el polígono de Argales. Así lo confirmó Javier Galindo, uno de los vecinos que forman parte de la Asociación Vecinal Reina Juana.
Después de dos meses en los que los malos olores «a fritos y huevos podridos» de los que ya se habían quejado en anteriores ocasiones habían parado, los vecinos del barrio La Farola han vuelto a experimentar la incomodidad de malos olores durante esta semana.
Se trata de una situación que se remonta a meses atrás y que, aunque ha experimentado «bastante mejora» en comparación con lo vivido meses atrás, todavía no se ha conseguido solventar totalmente. «Esta semana sobre todo ha habido problemas por los olores a fritos», explica Galindo.
Ya en en el pasado mes de noviembre, la Asociación de Vecinos Reina Juana declaraba a este periódico que se trataba de «un problema grave de salubridad» que incluso causaba problemas en el sueño de los afectados. «Algunas noches no podemos dormir del estrés que nos genera», declaraban.
Sobre esto, Galindo afirma que cuando vuelven estos olores contactan con la fábrica para tratar de arreglar la situación. «Se lo decimos y nos dicen que lo van a mirar, van hasta el lugar y aseguran que ya no hay esos malos olores y nos avisan que en las instalaciones está todo bien. Yo les tengo que creer».
La Junta ya abrió, además, en el mes de enero de 2024, un expediente sancionador contra la planta de Findus debido a las molestias que estos olores provocaban a los vecinos. Durante unos meses cesaron, pero en agosto regresaron debido a una avería en la depuradora de la empresa», algo que desde la empresa catalogaron como un «fallo puntual causado por una fuga de aceites a la depuradora» y por la que se disculparon con los habitantes de la zona.
Una causa que, según explica Javier Galindo, podría continuar sucediendo en la actualidad. «Después de dos meses estos olores han vuelto, por lo que no sabemos si es un problema relacionado con los filtros o de qué se trata exactamente».
Ahora, los vecinos de La Farola tratan de dar con un organismo que puedan implicar en el proceso para determinar si, efectivamente, los olores proceden de la fábrica. «Hay días que los olores son insoportables, pero no tenemos forma de demostrar que son ellos. Al final no deja de ser nuestra palabra contra la de ellos», concluye Javier Galindo.