CENTRO DE MENORES
UGT anuncia una «querella criminal» por la «desprotección de trabajadores» del centro de menores Zambrana
«Se nos culpabiliza de las agresiones que soportamos», denuncia el sindicato

Entrada del centro de menores Zambrana
«UGT va a estudiar la posible querella criminal por todo lo relacionado con la desprotección a los trabajadores como es deber de la empresa». Esta es la respuesta que realiza este sindicato tras el comunicado remitido por la empresa Meridianos, que publicó este periódico el jueves, y hablaba de «discusión» mientras los trabajadores lo calificaron de «batalla campal» en el que una educadora fue agredida y está de baja.
«Desde UGT consideramos que se ha cruzado una línea roja desde el momento en el cual se nos culpabiliza de las agresiones que soportamos mientras seguimos sufriendo una organización deficiente, inoperante, que nos pone en continuo riesgo», esta es la lectura que hacen de la sección sindical del último incidente y de la respuesta de la empresa.
«La empresa manifiesta poco menos que es la educadora agredida en la tarde del martes 18 la que originó el incidente con sus faltas de respeto, queremos manifestar que culpabilizar a una víctima de agresión es entrar en una doble victimización», reclama el sindicato. De la misma manera, aseguran que las medidas preventivas «son ineficaces totalmente»: «Lejos de poner medidas preventivas ahora se culpabiliza de las agresiones al personal del centro, es lo que nos faltaba por ver».
«La última trabajadora agredida (la que sufrió el incidente en el comedor el martes), nos consta que estuvo informando durante todo el turno de trabajo de la situación tan delicada y explosiva que se vivía en la unidad», señalan sobre la situación previa que se vivió en el Zambrana.
«Tras aguantar un turno entero de siete tardes en las que tuvieron lugar amenazas, insultos graves y situaciones de violencia todo ello comunicado al centro y a la empresa, lejos de poner medidas que resolvieran la situación, se ha llevado a esta trabajadora a una situación límite en la cual ha tenido como resultado que ha sufrido una fuerte agresión de la que además ahora se la responsabiliza, como decimos es lo que ya nos faltaba por ver», denuncia UGT en un comunicado en el que sale en defensa de la educadora social.
«Toda la solidaridad que se muestra con otros colectivos ante las agresiones que sufre, en el caso de nuestro trabajo se normaliza hasta tal punto que no podamos defendernos de las agresiones verbales ni físicas de ninguna manera y no se nos dote de medidas efectivas de prevención y control ante hechos como los que se han venido sucediendo», critican sobre las condiciones laborales.
«Y terminemos encima teniendo que aguantar el leer en medios de comunicación poco menos que la agresión ha sucedido porque nos lo hemos buscado», señalan sobre el comunicado de la empresa tras lo ocurrido el martes 18 en el centro de menores de Valladolid.
La Unión General de Trabajadores en su comunicado recrimina la actitud de la entidad que actualmente gestiona el Zambrana: «Denunciar públicamente la falta de empatía, la falta de humanidad y de valores por parte de una empresa que se dice social y que deja a todos sus trabajadores en un nivel de indefensión y desprotección inaudito y que además les responsabiliza de lo que sufren a pesar de no poner medios para protegerles».
«Normalizan y minimizan este tipo de agresiones y en este caso hasta culpabilizan a los trabajadores», continúa el texto para después afirmar que la plantilla «cada vez está más harta, más agotada y más desmoralizada ante situaciones como esta que ocurren a diario».
Por todo lo anteriormente señalado, desde la sección sindical de UGT se considera que «se ha cruzado una línea roja». «Consideramos que se ha cruzado una línea roja desde el momento en el cual se nos culpabiliza de las agresiones que soportamos mientras seguimos sufriendo una organización deficiente, inoperante, que nos pone en continuo riesgo».
A renglón seguido denuncian que la empresa Meridianos «mira hacia otro lado ante nuestra continuas demandas de más medidas de seguridad en el centro y todo ello llevado a cabo por una empresa que cada vez deja más en evidencia que este servicio, este centro, su problemática y su personal les queda demasiado grande».
«Cada vez está más claro que se está incurriendo en una dejadez total con graves consecuencias para la plantilla. ¿Hasta cuándo más tendremos que seguir soportando toda esta situación tan lamentable», se preguntan desde UGT en el cierre de su comunicado.