Diario de Valladolid

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

La «larga» carrera hacia la igualdad

​Presen Alonso, pionera del fútbol femenino en Castilla y León, Isa Rivero y Raquel Álvarez, campeonas de Europa de boxeo y salto de altura, reclaman avances para equilibrar la desventaja respecto a los hombres

Presen Alonso, Raquel Álvarez e Isa Rivero

Presen Alonso, Raquel Álvarez e Isa Rivero

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La sociedad sigue dando pasos hacia la igualdad entre el hombre y la mujer. Se han producido avances, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Presen Alonso (Trobajo del Camino, León, 1941) fue la gran pionera del fútbol femenino en Castilla y León y en la Comunidad está presente el ejemplo que dio cuando la brecha era mucho mayor que ahora. Su trabajo en los años 80 dio paso a otras mujeres que siguieron su estela y que han protagonizado muchos éxitos en beneficio del deporte de Castilla y León y, sobre todo, a favor de esa igualdad tan anhelada entre los hombres y las mujeres.

Y si Presen fue la primera que sembró, Isa Rivero y Raquel Álvarez han continuado ese camino. Han dejado muy alto el listón de Castilla y León como boxeadora y atleta respectivamente con sus éxitos y siguen dejando claro que hay que seguir mentalizando a la sociedad para lograr que la mujer tenga los mismos derechos que el hombre.

El ‘milagro’ de Presen comenzó en 1981. En la localidad leonesa de Trobajo del Camino se disputó un partido de fútbol femenino y las protagonistas se pusieron de acuerdo para seguir jugando pero en una competición que incluyese a más equipos de la Comunidad. Surgió entonces el problema y es que en Castilla y León no había liga femenina en ninguna categoría.

Pero lo que en principio era una gran dificultad se resolvió de forma inmediata gracias a la diligencia y el empeño de Presen. Sabía que en Asturias sí había liga federada y se puso a trabajar hasta alcanzar un acuerdo con los dirigentes de la Federación Asturiana, quienes dieron el visto bueno a la petición formulada por el Huracán, equipo de Trobajo del Camino, con Presen a la cabeza. La protagonista de esta bonita historia se acuerda perfectamente de esas temporadas inolvidables con los partidos frente a los equipos asturianos. «Lo recuerdo como si fuese hoy. Parecía una osadía pretender que las mujeres jugasen al fútbol. En León había otro equipo pero necesitábamos más clubes para disputar una liga. Contacté con el presidente de la Federación de Fútbol de Castilla y León y me preguntó con quién nos íbamos a federar. Sabíamos que en Asturias había una liga femenina y conseguimos participar. Hay mil y una anécdotas para contar. Había que gestionar un autocar para los viajes pasando el puerto, la comida y la equipación de las chicas. Me daría para escribir El libro de Petete», afirma Presen, orgullosa de su actividad incansable para conseguir que las chicas de Trobajo del Camino pudieran cumplir el sueño que perseguían. ¿Era posible que las mujeres jugasen al fútbol? Claro que sí. Y en Asturias fueron recibidas con los brazos abiertos. El trabajo consistente e incansable de Presen había dado sus frutos. No es la única persona que conoce bien el fútbol en su familia y es que Presen es la madre de Rafa Guerrero, ex árbitro asistente que ejerció esta labor durante catorce temporadas en la Primera División española y también en competiciones internacionales.

El mérito de la pionera del fútbol femenino en Castilla y León fue doble. Primero gestionó que las chicas del municipio disputasen la liga con los equipos asturianos y después se encargó de realizar multitud de tareas para organizar el día a día y los desplazamientos. Presen tenía que atender su vida familiar pero no había nadie interesado, ni hombre ni mujer, en ponerse al frente del club. «No lo cogía nadie y me sentía mal dejar a las jugadoras», indica.

Tras cuatro años compitiendo en esa liga asturleonesa, el equipo estuvo en activo otras tres temporadas. Lo mejor de todo con el paso de los años es el agradecimiento a esta mujer por el empeño, el cariño y la dedicación para conseguir que las chicas de Trobajo del Camino viesen cumplida su ilusión.

Resulta obligado preguntar a Presen, cuatro décadas después, cuál o cuáles son sus reivindicaciones para seguir luchando hacia la igualdad entre el hombre y la mujer. La pionera del fútbol femenino en la Comunidad castellano y leonesa lo tiene muy claro: «Lo primero que pido a las mujeres que tengan dos dedos de frente es que vamos a dejarnos de historias y tonterías. Estamos muy alejados de la realidad. Hemos conseguido cosas pero hay que seguir luchando. La igualdad nunca se conseguirá, el hombre es hombre y la mujer es mujer. Lo que está más cerca es la diferencia salarial», indica.

La sociedad continúa avanzando con el fin de alcanzar esa igualdad entre hombres y mujeres pero resulta necesario mentalizarse y cumplir la políticas de igualdad. En este sentido, Presen tiene su punto de vista cuando sale a colación la actuación de los políticos. «Lo que fue un palo gordísimo es sacar a los violadores de la cárcel antes de tiempo. Eso no se le ocurre a nadie. La mujer está muy metida ahora en política pero no todo el monte es orégano. A la hora de concretar siempre se tuerce la balanza y siempre perdemos. Hay cosas que no entiendo. No me gusta la notoriedad que algunas personas quieren darse. En esta lucha por la igualdad hay que ir pasito a pasito. Hay que acumular pasos, ideas».

En el caso de Isa Rivero, los éxitos le llegaron cuando muchos deportistas ya están mirando de reojo a la retirada. La boxeadora (Valladolid, 1987) sacó tiempo de donde muchas veces no lo hay y ahí comenzaron las horas en el gimnasio y en el ring. Ha sido campeona de Europa y de Iberoamérica y su próximo objetivo es el Mundial, aunque Isa no lo espera con obsesión. Es ella la primera que se anima pero siempre pensando que hay que ir «paso a paso». Isa afirma que sus inicios no se debieron a las palabras o mensajes de ánimo de alguien de su entorno. «Simplemente necesitaba salir del trabajo y desestresarme», afirma. Su ocupación laboral no le permite disponer de mucho más tiempo para preparar los combates pero lo que sí le vale es para confirmar que tiene mucho talento cada vez que sube al ring para luchar por un título.

Así ha quedado demostrado cada vez que Isa ha competido en Valladolid. Cuando retuvo el cinturón europeo, cuatro meses después de alzarse con el título de la EBU, la campeona protagonizó una noche mágica con una gran afluencia de espectadores, deseosos de volver a vivir con entusiasmo una velada. Los grandes amantes del boxeo, quienes han visto combatir a los grandes púgiles vallisoletanos, celebran ahora los éxitos que consigue Isa Rivero.

La campeona vallisoletana aprovecha al máximo cada minuto y cada hora del día. Es analista de laboratorio en una farmacéutica y tiene que organizarse para compaginar la actividad laboral en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid) con los entrenamientos. Cuando el deporte llama a la puerta, se planifica lo mejor que puede cada jornada y eso es lo que ha permitido a Isa llegar a lo más alto en la competición.

A la hora de hablar de reivindicaciones en busca de la igualdad entre hombres y mujeres, Isa tiene muy presentes las diferencias que existen en el ámbito deportivo. «Lo veo desde la perspectiva del boxeo y tengo que decir que es un deporte mayoritariamente masculino y resulta más difícil la igualdad. Los asaltos duran más tiempo en los combates de hombres y en la categoría amateur las mujeres competimos con casco. El tema hormonal es muy importante», asegura.

No obstante, la vallisoletana se congratula de los cambios que ha experimentado la sociedad española. «Creo que hemos avanzado muchísimo en materia de igualdad. A la vista está que ahora las mujeres son mucho más independientes ocupando puestos impensables hace no tanto tiempo y estando a la par que los hombres en cualificación y desempeño de trabajos de diferentes características. Eso sí, nunca hay que dejar de avanzar y sobre todo tener el foco en conseguir una sociedad igualitaria en todos los ámbitos, que no se desequilibre hacia ninguno de los dos lados».

Raquel Álvarez también dejó el listón muy alto. Internacional en todas las categorías, ha sido campeona de España y de Europa en salto de altura y subcampeona en los Juegos Iberoamericanos de 2016 en Río de Janeiro. La saltadora (Toro, Zamora; 1983) ostenta la tercera mejor marca de la historia de España en salto de altura con un registro de 1.90. Todo comenzó el día que participó en el cross Ciudad de Toro con 9 años. Después se especializó en salto de altura y continuó la progresión. Es madre de dos hijos, Leo y Lúa, y el atletismo sigue muy presente en su vida. Ahora reside en Soria, es la presidenta del Club Atletismo Celtíberas, equipo femenino de División de Honor -lo fundó junto a su marido, Enrique Márquez-, y hay que reflejar la marca obtenida ocho meses después de dar a luz por primera vez y es que saltó 1,74, lo que le sirvió para lograr el bronce en el Nacional de pista cubierta en 2021. Al igual que Presen e Isa, Raquel también ha contribuido a elevar el listón de la mujer. Sus paisanos lo han reconocido. están orgullosos de ella y así quedó reflejado cuando decidieron que el polideportivo municipal de Toro tenía que llevar su nombre.

Raquel tuvo tesón para competir de nuevo después de ser mamá. La primera vez que volvió a pisar la pista que tantas alegrías le había dado fue una experiencia inolvidable. Era el mismo escenario en el que había saltado 1.90 metros, la tercera mejor marca de la historia de España en esta competición, y llegó cuando Leo cumplió ocho meses. La campeona zamorana quería volver a competir, Tenía más obligaciones pero se organizó para sacar tiempo y dedicarlo a los entrenamientos. En su fuero interno, Raquel era consciente de que las creencias que una misma se impone a veces limitan. La toresana es agradecida y así lo puso de manifiesto al reseñar la importancia que tuvo el apoyo recibido. «Tenemos que apoyar a las madres, la labor es titánica y la más importante del mundo, crear a las personas del mañana». En este sentido, Raquel puso el énfasis en esas ayudas tan necesarias para conciliar vida laboral y familiar. Hay que dedicar a la familia el tiempo necesario y eso no debe frenar otras tareas. En este caso, las de una deportista que no quiere poner el punto final a una actividad que tantas satisfacciones le ha dado y a unos registros excelentes compitiendo con el equipo nacional.

Con el paso de los años, Raquel se multiplica. Madre de dos niños, la saltadora de altura es enfermera e incluso saca tiempo para dedicarlo a otra de sus pasiones y es que se matriculó en Canto en el Conservatorio de Música de Soria. En su calidad de enfermera, la zamorana hace un llamamiento para que se ponga en valor el trabajo que desempeñan los profesionales sanitarios.

Raquel también tiene muy claras las ideas cuando sale a colación la diferencia entre el hombre y la mujer. «Yo pido equidad, no igualdad. A la mujer se le exige más que al hombre. Si queremos una sociedad igualitaria, tenemos que dar muchas facilidades a la mujer cuando llegan el embarazo, el parto y el postparto. Lo mínimo sería una baja de seis meses. Hay que tener en cuenta el tiempo que la mujer está con la lactancia. Hay mujeres que trabajan en casa y ese trabajo debería pagarse».

La campeona de salto de altura va más lejos en sus reivindicaciones. «Los hombres siguen ocupando más puestos importantes en la sociedad y las mujeres también pueden estar al frente para desempeñar su trabajo con cargos de más responsabilidad. No hace falta que seas excelente para ocupar esos puestos, a la mujer se le pide más que al hombre cuando accede a esos puestos», añade. También ha comprobado que las subvenciones a los clubes masculinos son mayores que las que van destinadas a las chicas.

Raquel tiene muy presente también la actividad de las mujeres en el hogar. «Las mujeres que pasan más tiempo en casa siguen educando a sus hijos para la sociedad del futuro. Parece que sólo interesa consumir y todo esto es más profundo que el feminismo», añade la saltadora zamorana.

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