VIVIENDA
«Lista de espera» de un año para vivir en El Peral en Valladolid
La ciudad se expande hacia el sur en la mayor promoción urbanística de la capital con 635 viviendas / Los nuevos vecinos tendrán que aguardar hasta 2026 para entrar a vivir

Construcción de nuevos bloques de viviendas en El Peral.
Entrar a vivir en El Peral no es sencillo. Hay lista de espera y es que son muchas las viviendas que se construirán a lo largo de este año y que no estarán a punto hasta comienzos de 2026. El Peral crece a pasos agigantados y así lo confirma la construcción de 550 nuevas viviendas. El barrio se expande y junto a los primeros pisos y chalets que se edificaron años atrás aparecen numerosas grúas que anuncian más casas. La zona, en las afueras de Valladolid en la ruta del Camino Viejo de Simancas, está a un paso de la capital. Si el trayecto se realiza desde la Avenida de Zamora tras dejar atrás VallSur la llegada al destino se produce en unos minutos. Un buen puñado de edificios que ya están construidos espera la llegada de nuevos comerciantes para establecerse en los bajos. Basta una visita para comprobar los carteles de venta o alquiler en los ladrillos.
Son numerosos los vallisoletanos que quieren residir en El Peral. A barrios como Parquesol y Villa de Prado les ha salido un importante competidor. Quienes buscan piso nuevo o de segunda mano encuentran numerosas ventajas para establecerse en El Peral. La cercanía con la capital constituye uno de los grandes avales y es que desplazarse desde la que será su nueva residencia hasta el lugar de trabajo no se prolongará demasiado. El trayecto en coche o moto desde El Peral hasta el Paseo de Zorrilla es de aproximadamente diez minutos. Nadie encuentra inconvenientes. Todo son ventajas y eso se debe a esa proximidad con la ciudad. Hay gestiones de compraventa pero abunda la construcción nueva de vivienda. No obstante, ahora no resulta sencillo encontrar un piso para entrar a vivir. La inmensa mayoría de pisos y áticos ya están vendidos y son varias las empresas que construyen viviendas nuevas que no terminarán hasta el último trimestre de este año e incluso hasta 2026. En el caso de las viviendas de tres y cuatro habitaciones, son muchas las inmobiliarias que remiten a 2026 a los interesados en vivir allí. Los pisos que se construyen están vendidos y son muchos los que se han puesto a la cola para comenzar a residir dentro de un año.
El Peral es un barrio que se va asentando con la apertura de nuevos negocios. Están presentes en las interminables calles que lo conforman. Allí hay bares, farmacias, peluquerías, salas de fisioterapia, tiendas destinadas a actividades diversas y un Mercadona en el que es necesario hacer cola porque allí coinciden los cientos y ya miles de vecinos que se han instalado. Y es que la distancia entre la ciudad y El Peral viene a ser la misma o parecida a la que existe entre la capital y Arroyo.
Como barrio en construcción, El Peral no tiene ningún pasado ni edificios que hayan albergado determinados episodios, como los que pueden encontrarse en otras muchas zonas de la ciudad. Su historia parte de cero, su pasado se encuentra en los terrenos sobre los que ahora se levantan modernos chalés y viviendas construidas con la eficiencia energética como patrón.
Impulso al plan parcial
El desarrollo urbanístico de la zona se remonta al verano de 1999, hace ya más dos décadas, con la aprobación del plan parcial por el Ayuntamiento, aunque en 2007 se realizó una modificación puntual para modificar la tipología de la edificabilidad. A finales de los años 90 sólo existía un inmenso solar donde hoy se levantan modernas viviendas unifamiliares. Los terrenos estuvieron cultivados en su día y hasta que entraron las máquinas todavía se apreciaban las canalizaciones que servían para el riego de las parcelas. Además de los cultivos, abundaban los árboles frutales, entre ellos perales, de los que tomó el nombre el plan parcial que dio origen al barrio. Curiosamente, todas las calles tienen nombres de frutales.
Las primeras viviendas del Peral empezaron a levantarse no muy lejos del colegio El Pilar, entre las calles Alcaparra y Ciruelo. Pronto las grúas se instalaron en las parcelas vacías que llegaban hasta el barrio de Las Villas y hoy ya están construidas casi en su totalidad. La imagen de El Peral recuerda los tiempos del boom inmobiliario. Varias grúas dominan el paisaje, mientras los bloques residenciales, mezclados con las promociones de chalés pareados, emergen donde sólo unos años atrás todo era campo. Los vecinos han visto con alegría que se han abierto dos parques, uno junto a la Cañada Real y el otro próximo al Camino Viejo de Simancas, que se suman al que ya existía junto a la calle Alcaparra.
La construcción de las nuevas viviendas avanza a buen ritmo pero las empresas han fijado el fin de los trabajos en los últimos meses de este año. La espera es bienvenida y así lo confirman constructoras e inmobiliarias que han recibido la visita de los nuevos vecinos que se instalarán. «Hay lista de espera. La gente apuesta por la tranquilidad y la cercanía de El Peral», afirman desde una promotora de Valladolid.
Son numerosas las peticiones que llegan a las inmobiliarias. Los vallisoletanos que buscaron viviendas en Parquesol y Villa del Prado preguntan ahora por los nuevos bloques que se construyen en El Peral y es que hay viviendas para todos los bolsillos con pisos, áticos y chalets que van aumentando de precio en función del número de habitaciones.
El informe del seguimiento urbanístico del Ayuntamiento de Valladolid define y concreta la ordenación detallada de la manzana 14 de El Peral del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid, que establece una subdivisión de la manzana en parcelas de menor tamaño, lo que permite su desarrollo y ocupación final. Se trata de un antiguo sector de suelo urbanizable con planeamiento previo aprobado, que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2020 integró entre sus determinaciones, previo análisis, ajuste y etiquetado conforme a la revisión, según refleja el Consistorio en su informe urbanístico.
La superficie del ámbito al que se circunscribe este estudio de detalle se corresponde con la parcela resultante de la operación jurídica complementaria de la que se elimina la superficie del vial hacia el Camino de Las Berzosas, que pasa a ser vía pública. La parcela de referencia cuenta con una superficie de 16.963,11 m², una vez resuelta la cesión del viario del Camino de Las Berzosas.
El sector 42 , donde se ubica El Peral, se dividió para su gestión en dos unidades de ejecución denominadas Polígono 1 y Polígono 2. El proyecto de urbanización del Polígono 2 fue aprobado inicialmente el 10 de julio de 2009, donde la nueva Junta de Compensación encargó la redacción del proyecto de urbanización.
Las últimas autorizaciones del Ayuntamiento de Valladolid para construir nuevas viviendas han recibido luz verde en varias Juntas de Gobierno con la concesión de licencia de obras -proyecto básico y ejecución- para la construir viviendas adosadas en las parcelas 14.12 y 14.43 con zonas comunes y cesión de espacios libres en las calles Padre Chaminade, Papaya, Melón y Plaza del Olivo, ubicadas en el Polígono 2.
En el apartado de recepción de obras del informe de seguimiento de la actividad urbanística, el Ayuntamiento se refiere a la ampliación del número de viales para adaptarse a los estándares de la normativa y adaptación de las redes de saneamiento y telefonía. El proyecto incluye la urbanización, pavimentación, abastecimiento de agua potable, red de riego, saneamiento, red de distribución de energía eléctrica, alumbrado público y obra civil de red de distribución de gas natural, así como la urbanización de zonas verdes y espacios libres de dominio público y obra civil necesaria para la red de telecomunicaciones. En El Peral habrá de todo y es que al confort de la nueva vivienda hay que añadir multitud de establecimientos que no harán necesario trasladarse al centro de Valladolid.
El constante ir y venir de camiones, los numerosos trabajadores que ejecutan las labores a diario y la presencia de multitud de grúas confirman el espectacular despegue de El Peral, que sigue los pasos de otros barrios nuevos que vieron la luz en Valladolid como Villa de Prado, entre Parquesol y Huerta del Rey, Puente Jardín en la prolongación de La Victoria y el entorno del barrio Hospital a las afueras.
Ubicado entre la Cañada Real y el Camino Viejo de Simancas, El Peral es el lugar elegido por quienes buscan vivienda en una zona tranquila, alejada de la capital. Es uno de los barrios más solicitados para residir. Surgen nuevos negocios y los vecinos no necesitan acercarse a Valladolid para hacer la compra diaria.
Promotoras e inmobiliarias reciben peticiones a diario. Eso confirma que sean muchas las familias que deberán esperar hasta 2026 para entrar a vivir. Es el precio de haber elegido un piso, ático o chalet a un paso de la capital y con las ventajas de eludir los problemas para encontrar una plaza de aparcamiento. Valladolid se expande hacia el Sur y quienes residen en Las Villas comprueban que ahora es El Peral el lugar elegido para vivir.
El Peral es ahora mismo la zona donde más crece Valladolid junto con Farnesio. En el nuevo barrio situado junto a Delicias el Ayuntamiento autorizó la construcción de 408 nuevas viviendas junto a los cuarteles. El Consistorio dio luz verde a un ambicioso proyecto con pisos y un amplio espacio destinado a un parque.
El impulso a la vivienda es una de las firmes apuestas del Consistorio vallisoletano, consciente del apoyo que necesitan las familias para adquirir una casa. A partir de ahí, los interesados en vivir en El Peral tienen que hacer cuentas para saber a qué tipo de vivienda pueden acceder y cómo están los tipos de interés para afrontar la hipoteca. De lo que están plenamente convencidos los nuevos vecinos de El Peral es que han elegico la zona adecuada en el momento más oportuno. Este barrio sigue protagonizando un espectacular crecimiento para convertirse en la zona elegida para cambiar de residencia. Y en algunos casos, no importa esperar un poco más para recibir las llaves de la nueva casa tras comprobar que muchos de los nuevos pisos, átcos y chalet no estarán a punto hasta finales de año o 2026. El traslado al nuevo barrio lleva su tiempo.
Precios que superan el medio millón de euros
El Peral es uno de los barrios que contará con un gran impulso municipal. La construcción de nuevas viviendas incluye pisos de protección, áticos y chalés de cuatro y cinco habitaciones. Varias promotoras apuestan por esta zona y se han lanzado a construir nuevos bloques de viviendas. Los precios van desde los 187.000 euros que cuesta un piso protegido de tres habitaciones hasta los 535.000 euros de un chalé de cinco habitaciones con 238 metros cuadrados. Comprar un piso o un ático supera los 200.000 euros, cantidad que va aumentando en función del número de estancias. El precio de algunos áticos se incrementa de forma considerable ya que cuentan con amplia terraza. La adquisición de un chalet ya no está al alcance de cualquier bolsillo pues los más baratos superan los 400.000 euros.
Otra opción de trasladarse a El Peral es a través del alquiler. Quienes encuentran más dificultades para hacer frente a una hipoteca negocian entrar a vivir en régimen de alquiler. Es cuestión de hacer cuentas y establecer el cálculo para saber cuál será el desembolso mensual. Las promotoras han pensado en todo tipo de clientes y de este modo han construido viviendas más pequeñas con una y dos habitaciones y también áticos. El Peral es una zona tranquila y basta un paseo por cualquiera de sus calles para comprobarlo. Ahí radica el gran interés por trasladar la residencia desde otros barrios.
La transformación de El Peral ha sido asombrosa. En 2019 sólo existían unos pocos bloques de viviendas y lo que se divisaba desde ellos eran inmensos solares. Esa cercanía con la capital ha sido determinante. Las promotoras se lanzaron a comprar suelo y a continuación comenzaron a llegar al Ayuntamiento las peticiones para construir. Las grúas se divisan desde lejos y se encuentran en varias zonas de este nuevo barrio. Con los primeros edificios llegaron también los comercios que permiten a los vecinos la comodidad de hacer la compra diaria a unos minutos de su casa. Y es que en El Peral hay de todo. Y si hay que buscar algún establecimiento que no se encuentre allí, los propietarios de las viviendas tienen la opción de desplazarse hasta Valladolid en dirección VallSur o la Cañada Real o hacerlo hasta Simancas.
El salto que ha dado este barrio es asombroso y así lo contemplan quienes entraron a vivir antes de 2020. Las grúas ocupan ahora los terrenos que anuncian nuevas promociones con casas para todos los gustos. Y hay áticos más caros que una vivienda porque el precio sube al disponer de terraza. No resulta extraño por ello que el precio de una vivienda de tres habitaciones cueste 315.000 euros y un ático llegue a los 440.000 al disponer de una terraza con amplias vistas. Valladolid impulsa este nuevo barrio con licencias que autorizan nuevos bloques de viviendas y en la actualidad El Peral es el entorno elegido por la mayoría para vivir.
La compra de un piso de segunda mano es otra opción por la que apuestan los nuevos vecinos. El desembolso no es tan grande y la casa en la que entran a vivir se encuentra en buen estado ya que fue construida hace solo unos años y no necesita reformas.
La cercanía con la capital y la facilidad para aparcar son dos aspectos fundamentales para quienes apuestan por El Peral a la hora de buscar piso. No tiene nada que ver con los problemas que hay en otros barrios. Hay ocasiones en las que encontrar una plaza de aparcamiento supone una importante pérdida de tiempo. Y hablamos de la mayoría de los barrios de Valladolid. Se construyen viviendas, llegan nuevos vecinos y se complica aparcar. En El Peral, sin embargo, no existe ese problema y así lo confirma la llegada de constructoras que siguen vendiendo áticos, pisos y chalets. Hay de todos los tamaños y los más caros no están al alcance de la mayoría.
Fijar la residencia en El Peral garantiza también la tranquilidad de la que disfrutan los vecinos ya instalados, a lo que hay que añadir esa cercanía con la capital que les permite plantarse en unos minutos en la Avenida de Zamora y el Paseo Zorrilla. Así lo han comprobado los residentes que decidieron salir de Valladolid para establecerse allí.
Los vecinos de la capital que han comprado una vivienda en El Peral encuentran numerosas ventajas que avalan el traslado. Es uno de los últimos barrios de Valladolid, desplazarse hasta la capital es cuestión de cinco minutos y si el traslado es hasta el centro el trayecto se amplía a los diez-quince minutos. En el barrio se han instalado buen número de empresarios para montar sus negocios y el éxito parece garantizado. Hay diversidad de comercios y tiendas de alimentación que venden todo tipo de productos. Lo que comenzó como una pequeña urbanización continúa creciendo a escasos minutos de la capital.
El impulso a la vivienda nueva llega a otros barrios de la ciudad
Cada hogar contará con salón-comedor, cocina equipada, baño completo, aseo, dormitorios, terrazas y armarios empotrados. Un rasgo distintivo serán sus patios o terrazas con áreas de tendedero integradas mediante paneles de vidrio translúcido que resguardan la intimidad sin sacrificar la entrada de luz.
La segunda área clave para el desarrollo urbanístico se ubica en la confluencia de las calles Lille y Arco, una localización estratégica que se encuentra próxima al Arco de Ladrillo y a la Ciudad de la Comunicación. La licencia de obras otorgada por el Consistorio en esta zona permitirá construir un bloque de 39 viviendas libres.
En la Ciudad de la Comunicación se levantan alrededor de 200 viviendas repartidas en cuatro promociones activas, mientras que Arcas Reales suma unos 250 pisos y un espacio comercial en cinco proyectos.
Por otra parte, el área de los Cuarteles de Farnesio alberga casi 400 viviendas en seis promociones y Los Santos Pilarica completa el mapa de Valladolid con cerca de 400 casas en siete proyectos, que combinan bloques y pisos unifamiliares.
Es la firme apuesta del Ayuntamiento para aprovechar espacios. Los nuevos hogares se organizarán en franjas paralelas, en armonía con las directrices del plan urbanístico, optimizando espacio y funcionalidad.