SANIDAD
Ocho días sin agua potable en el Río Hortega de Valladolid: Sanidad sigue sin saber la causa
Sanidad insiste en que «no afecta a la actividad asistencial», pero sigue sin aclarar el origen: «Tenemos varias hipótesis, pero hasta que no estemos seguros no diremos nada»

Imagen de archivo del Río Hortega
Particular situación la que están viviendo los pacientes y profesionales del Hospital Río Hortega de Valladolid desde hace más de una semana ya. El centro hospitalario continúa sin agua potable después de ocho días. Una odisea que comenzó el pasado viernes, cuando el hospital colocó carteles en el centro alertando a pacientes y sanitarios de no consumir agua de grifos y fuentes tras haber detectado un exceso de metales en las tomas y análisis que realizan asiduamente en los correspondientes controles de calidad.
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Sanidad confirmó ayer a este periódico que «a día de hoy seguimos trabajando en ello, esperamos que para la semana que viene ya esté la solución». Sobre el origen de este exceso de metales, la Consejería aún no confirma con exactitud la causa: «Estamos haciendo pruebas y tenemos varias hipótesis, pero hasta que no estemos seguros no vamos a decir nada».
Por el momento, usuarios y profesionales continúan consumiendo agua mineral embotellada a la espera de recibir los resultados que indiquen si ya pueden consumirla de los grifos o fuentes. Cabe señalar, como ya explicó Sanidad, que este inconveniente «no afecta a la actividad asistencial», «no existe ningún problema microbiológico en el agua», por lo que se puede utilizar, «para ducharse o lavarse las manos».
Fue el viernes 31 cuando el centro prohibió el consumo de agua en sus instalaciones al registrar niveles de metales fuera de los umbrales habituales en los controles de calidad del agua. En los mismos, se observaron niveles por encima de los habituales de metales, una situación que origina turbidez en el agua de manera temporal. Esto hace que el agua no sea recomendable, por el momento para el consumo humano, siendo perfectamente apta para otros usos.
Tres días después, Sanidad confirmó que seguían «a la espera de los resultados» y «trabajando para averiguar el origen» de esos excesos de metales en el agua.
Para reducir la exposición a los metales contenidos en el agua, además, se pueden tomar ciertas precaucines como pueden ser dejar correr el agua del grifo antes de beberla, no beber el agua caliente, sustitutir las conducciones en el caso de que las tuberías estén hechas de algún metal pesado. Aunque el agua de grifos y fuentes está tratada y es apta para el consumo humano puede ocurrir, como en este caso, que contenga niveles de metales por encima de los umbrales recomendables. La solución temporal que ha ofrecido el Río Hortega de dar agua mineral embotellada cuenta con la ventaja de de estar completamente libre de plomo, de tener una composición mineral muy estable y de no tener el desagradable sabor a cloro que puede tener el agua del grifo.